Hermanos del dolor

El co-fundador del movimiento Dogma 95, bajo el cual se subscribía su apabullante Celebración (quizás la película que más jugo supo sacar a los postulados de esta corriente cinematográfica), parece haberse alejado de él en sus últimos filmes. Desde las inéditas It’s all about Love o When a man comes home, hasta la aquí estrenada Dear Wendy. Así como la película que se estrena mañana, Submarino.
Thomas Vinterberg parece renegar de lo que una vez fue su uno de sus principales valedores (junto a Lars von Trier), pero sí hay algo que le sigue atrayendo son los dramas ásperos y los personajes sórdidos. Tal y como demuestra en su último trabajo, donde cuenta la historia de dos hermanos separados tras un trágico suceso de su infancia que marcará para siempre el resto de sus vidas. Nick acaba de salir de la prisión, y ahoga sus penas en el alcohol, por su lado su hermano tiene dos preocupaciones incompatibles: su chute de heroína y su pequeño hijo Martin.











