
Un plano cenital de la tierra vista desde el aire, desde un avión, la casa en donde más tiempo pasa el protagonista de esta película, nos describe perfectamente el escenario por donde se moverá este film, de ritmo casi perfecto e inteligentemente divertido, de sonrisa que no de carcajada, que rezuma por todos los poros de su celuloide la suficiente dosis de mala leche como para que sea considerada una comedia modélica: el territorio neutro de los aeropuertos, las cadenas hoteleras y los exclusivos restaurantes.











