
En su primera novela Gregorio Casamayor (Cañadajuncosa, 1955), autor del libro de relatos Borrón y cuenta nueva, opta por el género negro y lo adereza con un sentido del humor realmente vitriólico aprovechándose de la personalidad de su protagonista y narrador, Fede Cortés, un asesino de la tercera edad que escribe su historia exculpatoria, en primera persona y desde la enfermería de la cárcel, en donde su vida no es mucho mejor que cuando estaba libre.
El desayuno, aquí en la enfermería de la cárcel, es vomitivo, como la comida y como la cena. Monótonas. Frías, Sosas. Preferiría una pastilla, o que me conectaran el suero.
Casamayor, con una prosa perfectamente medida a lo que cuenta, directa, levantando la sonrisa del lector casi en cada párrafo, relata el día a día de eso que llamamos tercera edad y lo hace con buenas dosis de causticidad.












