
Primera vez que El Destilado Semanal recae en una novela, pero dada la confianza extrema que el que escribe tiene depositada en toda la obra de Philip Roth, he encontrado oportuno destacar su última novela, La humillación, que salió a la venta precisamente ayer viernes 12 de febrero, por gracia de Mondadori.
Roth es para muchos uno de los mejores escritores norteamericanos en vida, y no voy a ser yo quien lo niegue. Su obra está cada vez más marcada por su obsesión con la muerte, la cual, seguramente, como a muchos otros creadores, le proporcionará un reconocimiento póstumo unánime. Pero hasta entonces Roth ha decidido a sus 77 años regalarnos, como cada año, una de sus sublimes obras. Al lector podrán parecerles buenas o inferiores, pero de lo que no cabe duda es que todas ellas son igual de imprescindibles, ya que la peor de ellas supera con creces a la mejor de muchos autores.
Su última novela es La humillación y por las críticas recibidas, parece que está englobada en el grupo de obras con menos chispa. En esta ocasión el autor de Elegía narra la pérdida de magia que sufre Simon Axler, un actor mayor que sufre un descenso en espiral en su vida profesional paralelamente a un resurgir vital que acaba siendo falso. El motivo de este despertar tardío surge al conocer una bella mujer lesbiana que intenta seducir, pero su intento no deriva en lo esperado.
Mediante esta trama el escritor vuelve a los terrenos que mejor aborda, como son la muerte, el sexo, el deseo, la seducción, la ilusión, y todo a través de unas de las plumas más incisivas y lúcidas del panorama literario. Nadie como él para describir las relaciones interpersonales, y el sexo como el último suspiro al que acogerse.

Enhorabuena por el blog y por la recomendación.
Sólo una cosilla. Roth publicó la novela que mencionas, Elegy, con el título de El animal moribundo (The Dying Animal). Cuando se publicó por primera vez en España se tradujo el título literalmente, como debería ser.
Pero, por desgracia, al estrenar Isabel Coixet su película “Elegy”, las editoriales se apuntaron al carro del marketing y “retitularon” el texto. No cometamos el error ni desvirtuemos los títulos de las obras.
Un saludo
Hola L. , gracias por visitar el blog.
No estoy seguro de haber entendido tu comentario. Yo cuando mencioné Elegía, me refería al libro con ese título. Sé que luego Coixet cogió ese título para su película cuando en realidad adaptaba El Animal moribundo, otra gran joya por cierto. Pero creo que yo no he entrado en esa confusión con mi texto.
Saludos