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Stradivarius Rex – Román Piña

posted by Jose Luis Muñoz 27 enero, 2010 0 comments

Un primer capítulo en el que, con clave de humor, recorremos la Casa Blanca en los momentos en que Bill Clinton se apresta a que le hagan la famosa felación que pasó a la historia, sirve de referente para lo que va a ser la novela de Román Piña, profesor, columnista, editor, director de una excelente revista literaria, La Bolsa de Pipas, y novelista que con Gólgota (Lengua de Trapo, 2005) obtuvo el premio de novela Camilo José Cela.

Piña parte de una idea original que nos recuerda a Zelig, una de las más caústicas películas de Woody Allen: su protagonista se metamorfosea en cada uno de los capítulos, cambia de nombre, personalidad y aspecto físico, tanto es un jardinero como un escritor que aspira al Planeta y al Nobel, mujer como hombre, lo que le obliga a analizar el mundo que le rodea desde nuevas perspectivas y a no tener principios inamovibles.

“Mi cuerpo era el de un pescadero gallego llamado Germán, obeso y miope, con bigote poblado y gay. En cuanto desperté al nuevo día en La Coruña y vi que estaba en España, supe que nada iba a impedirme regresar a casa. Me miré en el espejo del baño y no quise fijarme demasiado en Germán. En su rostro porcino, sus greñas y los dientes renegridos por el tabaco. Deseché la tentación de cumplir con su deber, por ablandar la resolución del Destino, y pasé olímpicamente de abrir la pescadería. Me vestí con la única ropa de calle que encontré: el típico atuendo de los moteros jipis, todo cuero, tachuelas y flecos. Puse en marcha la Harley y me lancé a las autopistas”.

Un vendaval de humor recorre esta novela originalísima de Piña que no deja títere con cabeza y recorre buena parte de los mitos culturales de nuestra civilización, cinematográficos y literarios. Es el humor un difícil arte que nada tiene que ver con el ser gracioso y que en España, además de Juan Bas, tiene contados cultivadores, y el escritor mallorquín demuestra en sus 266 páginas de endiablada prosa, que saltan con habilidad de un tema a otro y es imposible que aburran, un dominio de un género que precisa de inteligencia además de gracia.

A resaltar, entre otros hallazgos de un libro que sorprende por su inclasificación genérica, el cachondeo que se monta el autor a costa de Salvar al soldado Aquiles en el capítulo que titula Grecia en el que están presentes, entre otros, Odiseo, Agamenón, Leónidas y Aquiles, por supuesto, pero también Hitler, John Lennon y Woody Allen, entre otros.

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