Novedades discográficas febrero 2013

Veronica Falls – Waiting for Something to Happen

Veronica Falls - waiting for something to happen

Este cuarteto de Londres debutó hace dos años con un trabajo homónimo que los introdujo de cuajo entre la primera avanzadilla de la escena lo-fi y noise pop. Ahora regresan con Waiting for Something to Happen, un disco con el que pretenden seguir rompiendo los corazones de la parroquia indie, pero a través de sonoridades más lumínicas, maduras y pulidas.

Ya en la primera escucha se percibe de forma evidente una obertura hacía claros más brillantes y abiertos, la pesadumbre que acompañaba los temas de su primer LP no desaparece por completo, pero sí que queda a un nivel más soterrado. La desolación de las rupturas sentimentales, los amores no correspondidos y las verdades de las relaciones interpersonales siguen marcando las letras de sus composiciones, pero ahora el entramado instrumental suena más transparente, no tan cargado de reverbs y distorsiones. Han conseguido mezclar con pulcritud y madurez su nuevo trabajo. Todo esto no implica que su sonido no resulte plenamente identificable: los estribillos pegadizos, las armonías vocales, las melodías caramelizadas siguen muy presentes. De hecho en temas como “My Heart Beats” o “Broken Toy” mantienen el espíritu y la energía de su debut. Con su sophomore album, Veronica Falls ha vuelto a entonar un trabajo de pop disfrutable, que sin mover un pie de las coordenadas emocionales que marcaron su debut, gana en profundidad y empaque sonoro.

Tema clave: “If you still want me”

marco 75

Unknown Mortal Orchestra – II

Ruban Nielson es el alma mater del trío Unknown Mortal Orchestra. Este joven de Portland, Oregon, ha sabido imprimir a su formación su visión de una psicodelia particular y excepcional, enraizada en los orígenes del estilo, pero drenada a través de arreglos y detalles de producción más contemporáneos. Su nueva creación es II, un segundo álbum en el que sigue preparando pócimas hipnóticas y sabrosas difíciles de ubicar.

Con un fuerte componente lisérgico en su receta, Unknown Mortal Orchestra cocinan un disco de pop atemporal y etéreo. Con un deje nostálgico que atenaza sus composiciones. Nielson dota de un calado misterioso e hipnótico las composiciones mediante su peculiar tono vocal. Pese a la atmosfera sombría, narcótica y densa, también hay pequeños orificios por donde penetra la luz y respiran las melodías más frescas y amistosas, es el caso de la maravillosa “Swim and sleep” o “The Opposite of Afternoon”. Con un entramado musical basado en preceptos lo-fi, guitarras que se estructuran como loops, reverbs y ritmos sincopados, II se presenta como un delicioso caramelo de pop psicodélico impulsado por muchos sonidos distintos de los años 60′s, pero pocos claramente inidentificables (hay algo de Jimi Hendrix Experience en “One at a time”, de The Soft Machine e incluso The Beatles) y cuyo resultado termina por ser una obra enigmática, apacible, fascinante, y especialmente, satisfactoria.

Tema clave: “Swim and Sleep”

8

A$AP Rocky - LONG.LIVE.A$AP

El credo rap había depositado grandes esperanza en él desde que en 2011 propiciará un contundente golpe sobre la mesa con un mixtape titulado Live.Love.A$AP, donde incluía gemas como “Peso” y “Purple Swag”. Con una carta de presentación engalanada, este joven rapero de Harlem con un pasado familiar salpicado por las drogas y la violencia, publica por fin su esperado debut en largo. LONG.LIVE.A$AP entrega raciones de hip-hop a la altura de quien se espera que sea uno de los cachorros más prominentes del género.

En su debut, Rakim Mayers (su nombre real), opta por incurrir en el mismo estilo por el que llamó la atención de la prensa especializa: un hip-hop que mantiene un pie en la crudeza abrupta de las calles neoyorquinas, en las visitas nocturnas a las casas de las drogas, en los jóvenes colocados paseando sus pitbulls y sus bicicletas tuneadas, pero a la vez, sin perder la consciencia global, dotándole de una sonoridad con anclajes mainstream que le permita subirse a la palestra hiphopera mundial. Y consigue equilibrar los dos polos de forma sabia y talentosa. Por un lado envolviendo todos los temas de ese poso narcótico, pesado, asfixiante y sombrío, trabajado, en parte, por una producción excelsa nutrida de detalles y colaboraciones de lujo. Unos invitados que denotan la doble preocupación de A$AP por no perder de vista sus orígenes callejeros mientras adopta una actitud popular, con coqueteo con otros géneros, como el pop o el dubstep. De ahí se entiende el desfile de artistas de primer nombre que se dejan ver a lo largo del disco: Drake, Kendrick Lamar, Skrillex, Joey Bada$$, Santigold y Florence Welch (de Florence & The machine). Sin deslumbrar con la poética de sus composiciones, ASAP logra planchar un rotundo primer trabajo, cuyas aristas más preciadas destellan cuando el artista se recrea en el humo de sus porros de marihuana y en la furia de las calles que ha pisado (“Jodye” por ejemplo), por el otro lado, el emblandecido y aspirante, tiene sus puntos favorables, y otro de olvidables (“I come apart”). Un debut que da la razón a los que depositamos nuestras esperanzas en el talentoso rapper neoyorquino.

Tema clave: “F**kin’ Problems”

marco 75

Lisa Germano – No Elephants

Si no fuera por esta entrada del compañero Marcos Blanco probablemente nunca hubiera reparado en las nanas acurrucantes de Lisa Germano. Algo que le agradezco tras haber escuchado su último trabajo, No Elephants. La cantante y multiinstrumentista norteamericana regresa a ese segundo plano, alejada de los focos, en el que parece estar cómoda, para entregar otro artefacto musical rebosante de fascinación, rareza y profundidad reconfortante.

Porque de eso anda sobrado este disco…los temas se agrupan creando un tejido musical exuberante de calma y sosiego. La profunda voz de Lisa ayuda a dar ese tono familiar y cercano. Pero más fascinante resulta todo el entramado instrumental con el que adorna sus cálidas composiciones, una producción que tiene el piano y el violín como principales aliados, y que no duda ni un instante en mutar hacía sonoridades bizarras y heterodoxas, como esa inspirada cacofonía de señales y ruidos de modems, móviles y otros dispositivos, que compone “Dance of the bees”. No Elephants recuerda por momentos al pop celestial e imprevisible de Julia Holter, y en algún momento a la rudeza estimulante de Patti Smith. Un refugio dócil, bello y reconfortante, que como el recién nacido, resulta difícil desprenderse de la placenta que te ha dado cobijo.

Tema clave: “Dance of the bees”

7

Nick Cave & The Bad Seeds – Push The Sky Away

Atrás quedan los excesos, las noches sin tregua, la etapa politoxicómana, las amargas derrotas en tugurios malolientes, y tantas otras batallas. Nick Cave vive ahora un estadio de quietud y serenidad, la que le pertoca a un cincuentón que vive con su mujer y sus hijos en la costera Brighton. Este nuevo periodo manso del australiano queda reflejado en su decimoquinto álbum de estudio con sus fieles The Bad Seeds. Push the sky away es el título de este nuevo disco que saldrá a la luz el 18 de febrero, y del que se ha adelantado la escucha vía streaming.

La principal característica que define esta nueva tentativa discográfica es el alejamiento de la fogosidad, la crudeza roquera, y la vena visceral con la que solían escupir en pos de un temple más sosegado, sereno y trascendental. Este LP, producido por el habitual Nick Launay, avanza con temperamento pero sin arrebatos enloquecidos. Cave cumple con su papel de líder y compositor adquiriendo una bis más profunda, más lúcida, con letras inquietantes que sirven para mantener su punto feroz. Con acompañantes de lujo en las filas de los Bad Seeds, como Warren Ellis violín y el recuperado Barry Adamson en el bajo, es fácil imaginarse un apartado sonoro pistonudo. Push The Sky Away ofrece instantes musicales de una gran envergadura, extraños estados de calma y confort (por venir de quien proviene), y solo se echa en falta algún escapismo rabioso que conecte con su pasado reciente, pero la inmediatez con la que calan hondo con temas como “Jubilee Street”, “We no Who U R”, o la bella y melancólica canción que da nombre al disco, hacen olvidar cualquier tipo de reproche al respecto.

Tema clave: “Push the sky away”

marco 75

Foxygen – We are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic

Disco del mes

Foxygen es un dúo formado en Westlake Village, California en 2005 por dos chavales que rozan la veintena. Poseídos por el espíritu que invadió la costa oeste en el verano del amor del 67, sus primeros pinitos musicales se encuadraron en la experimentación y la psicodelia más desaforada de esa época. Tras autopublicarse estos primeros trabajos, su suerte cambio cuando a principios del 2011, el reputado productor Richard Swift los descubrió, y les dio el empuje necesario, puliendo su sonido y haciéndolo más accesible, hasta el punto de ver publicado dos álbumes con apenas un año de diferencia. We are the 21st Century Ambassadors of Peace & Magic es su segundo trabajo de estudio, y con él pretenden obtener la notoriedad que durante estos años les resultó esquiva, y de momento no paran de lloverle elogios de todos los medios.

Por un trabajo que no reniega, ni esconde, más bien glorifica y expande, su deuda con un pasado glorioso. Escuchar el último disco de Jonathan Rado y Sam France despierta sensaciones y emociones parejas a la emoción que te embriagaba la primera vez que un disco de los Stones, Dylan, The Band, Byrds, Them, la Velvet o los Moody Blues rodaba por la platina del tocadiscos. Comparaciones que pueden resultar desajustadas pero para nada fortuitas, porque cada una de las sombras de estos artistas se despliega a lo largo de las escasas nueve composiciones que configuran el álbum. El tema “On Blue Mountain” sintetiza a la perfección el sonido de esta banda: venas cargadas del fragor musical de los 60′s, melodías fantasiosas, coros embellecidos, reversos de crudeza rock, atmósferas psicodélicas y ni asomo de culpabilidad por robarle al Rey el estribillo de “Suspicious mind”. Adquiriendo lo mejor de cada casa, lo más estimulante, para configurar un irresistible tejido sonoro que depura acierto, finura y frescura, y que es capaz de esquivar lo previsible para girar sobre terrenos ya transitados, e incluso saltar entre colinas, pero con una naturalidad inusitada. Un disco elevador, que te aupa a lo alto de todo en un santiamén, y que a la que te quieres dar cuenta, ya te encuentras alucinado abajo, deseoso de que el trayecto que te ha llevado hasta ahí hubiera sido más largo. Ahora solo queda saber cómo se les despeja el futuro… ¿seguirán el fatalismo de sus queridos The Brian Jonestown Massacre y se quedarán en un plano undergorund o se abrirán al gran público como los MGMT?..veremos

Tema clave: “On blue mountain”

8,5

EELS – Wonderful, glorious

La llegada de un nuevo disco de Mark Oliver Everett debería ser tomada siempre como una gran noticia, más, si como ocurre con su décima publicación resulta un trabajo tan vivificante. Exorcizados definitivamente sus fantasmas internos, EELS regresa con Wonderful, Glorious para regalar trece inspirados temas de una de las voces más personales y vitales de los últimos tiempos.

En Wonderful, Glorious el norteamericano se zambulle en los distintos rincones reconocibles de su obra para entregar un apasionante viaje que no desentona ni cuando penetra en los parajes íntimos, ni en los más roqueros, ni en los experimentales de aires electrónicos. Everett tiene la habilidad de convertirse en un todoterreno en su exploración emocional, y por el camino recoger frutos de un sabor astronómico como “New Alphabet”, “Open my present”, la triste, exquisita y embriagadora “The Turnaround”, o ese impecable colofón con “Wonderful, Glorious”. Por su timbre de voz rasposo y grave y por sus composiciones sobre corazones rotos es inevitable comparar su estilo con el del gigante Tom Waits, algo que resulta injusto para un talento que paso a paso se ha ido armando una carrera musical brillante, tal y como demuestra su preciado y último trabajo.

Tema clave: “The Turnaround”

marco 75

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