Quedan apenas 11 días para que el verano cobre un sentido especial. El inminente Mundial de Sudáfrica nos mantendrá enganchados al televisor durante un largo y apasionante mes, más allá de los colores que profanemos. Como antesala a esta gran cita futbolística que tiene lugar cada 4 años (quizás por eso, es algo tan grande) Nike ha realizado uno de los spots más espectaculares que uno recuerda haber visto.
Siguiendo con el tono y la trepidante realización que Guy Ritchie marcó en este otro impresionante anuncio de Nike, cuyas coincidencias con el de arriba son notables, la agencia Wieden + Kennedy ha ideado este anuncio de 3 minutos donde el protagonismo pasa por algunos de los futbolistas más laureados que marcarán el primer mundial africano: Rooney, Cristiano Ronaldo, Cannavaro y Ronaldinho (el cuál finalmente no estará en la cita)
Pero lo sorprendente y glorioso del anuncio es su estructura del mixtape, que hace que la narrativa del anuncio esté rellena de detalles auto referenciales que incumben al actor Gael Garcia Bernal interpretando a CR7, a los Simpson, a Kobe Bryant haciendo bicicletas a lo Ronaldinho, o Federer siendo apalizado en el ping-pong por el delantero del Manchester United, etc.
Un spot super fragmentado, donde lo ingenioso sobresale en las historias paralelas al campo de fútbol, y en esos flash-sideways alargados, como el genial de que hubiera pasado si Ribery se sale con la suya y Rooney termina como un homeless malviviendo en una autocaravana.
Sorprende que esté dirigido por el director mejicano Alejandro González Iñarritu, porque el estilo del anuncio no es precisamente el que imprime el realizador en sus filmes.
Otro punto acertadísimo es la elección del tema “Hocus Pocus”, de la banda de rock Focus. Una canción del año 1971 que cuaja a la perfección con sus potentes imágenes.
No me quiero ni imaginar lo que puede haber desembolsado Nike por esta campaña, pero se agradece que te froten los ojos con miel, y no los remakes insulsos de Estrella Damm.

A mi lo que me dejó anonadado es ver una canción de Focus en un comercial. Ya no hay respeto por nada… aunque el anuncio es una virguería
Cuesta creer que sea de Iñárritu.