Domingo de serie

Domingo de serie: This is England 90

posted by Omar Little 12 Marzo, 2017 0 comments
La pandilla madura

This is England 90

This is England se ha convertido en algo así como el equivalente moderno del The Up Series  o en un Boyhood trasladado al formato serie. Aunque es probable que Shane Meadows, el artífice de todo esto, no lo buscara de forma premeditada cuando en 2006 decidió clavar su cámara sobre esa pandilla de skinheads desheredados de la era Tatcher viviendo su particular coming of age.

Once años después, con secuelas envasadas en (tres) temporadas, los chicos han crecido, incluso Shaun,  pero siguen apoderándose de un cúmulo de marrones y movidas y despertando interés con estas. Como cualquier relato de juventud que se precie, a parte de los chicos les ha llegado la hora de afrontar responsabilidades, dejar que las prioridades adultas barran la esfera del hedonismo sin control. Al menos, para Woody y Lol, con sus dos retoños a cuestas, pero en realidad la tercera temporada (y al parecer última…habrá que verlo) arranca sumida en el desenfreno, el propio de unos jóvenes viviendo en primera mano el segundo verano del amor, la eclosión del mundo rave y las cosquillas empáticas del éxtasis. Dividida en las cuatro estaciones del año This is England arranca, tras las clásicas imágenes de archivo que ponen al espectador en situación, con ese verano del amor enganchados al “Waterfall” de los Stones Roses. Sin embargo, la resaca del placer se deja ver pronto en los siguientes episodios cuando el drama que caracteriza el material realista sobre el que se levanta la ficción adquiere alta crudeza. Episodios dramáticos con los que Meadows vuelve a retorcer al espectador. Especialmente doloroso resulta la salida del armario del caso de la muerte del padre de Lol, así como la salida de Combo de la trena y su relación con Milky.

La atención dramática se diversifica en estos jóvenes enfrentándose por primera vez a los compromisos de la edad adulta, sin perder su tono jovial y hedonista – una exploración que ya le hubiera gustado para si Danny Boyle en Trainspotting 2. Porque Meadows sabe cómo acelerar esos componentes tragicómicos que untan los relatos, y sacar de estos una llama emocional que abrasa la epidermis del espectador. Especialmente resolutivo, a nivel formal, resulta filmando las escenas de colocados, y/o las escenas más crudas. Un estilo rabioso a la vez que hipnótico que lo emparenta con otro gran británico explorador de los ambientes sórdidos y golpeados por la vida, como es Daniel Wolfe. Pero la moraleja del estilo Meadows, es que no hay moralina en sus historias como sí ocurre con alguno de sus colegas inscritos en el cine social inglés, lo que permite, sobrevolar las historias sin ataduras, disfrutarlas y sufrir sin consecuencias morales ni adoctrinamientos. Lo suyo son relatos sin carga moral externa, sí la interna de sus personajes.

This is England 90 sigue desenvolviéndose como un valioso pedazo de la vida juvenil en las capas pobres de la sociedad inglesa. Un retrato generacional juvenil que pese al kilometraje y la lejanía de sus arranques sigue aglutinando interés, dividido en esos personajes cercanos, familiares, de cuyas vicisitudes vitales somos testigos desde la comodidad que otorga la protección de la pantalla. Y por ello, sentimos cada gesto, lágrima y silencio buscada con loable interpretación por un Meadows que merece mayor reconocimiento como director.

8

#This is England 90 está disponible en Filmin

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