Lost 6×14: Impresiones The Candidate

Tengo la misma sensación de cuando quedaban dos semanas para que terminaran las clases del colegio, y uno se sentía tan cerca de ese ansiado largo verano de tres meses. Estabas todo el año pensando en esa fecha y sin darte cuenta esa fecha llegaba sin más. Lo mismo le está a punto de pasar a Lost, en tres semanas y cuatro capítulos todo habrá terminado, y entonces llegará el verano más eterno de nuestras vidas.

Visto El candidato parece como si la final season hubiera empezado, como si los guionistas hubieran prendido la mecha para que los acontecimientos se sucedan sin que nada ni nadie los ature.

Este último capítulo deja una vez más en evidencia que la sexta temporada hay que afrontarla de otra manera. Deberíamos ya olvidarnos de obtener la mayoría de las respuestas que llevan años inquietando, y dejarnos llevar por la trama de esta Season, y para ver como los guionistas resuelven todo el embrollo final. Y de momento tenemos un capítulo lleno de emoción, acción, tensión, y con algunas notas dramáticas.

Si pasas la línea a estas alturas, sólo demostraras ser un suicida irresponsable. Así que si sigues esta serie y  no estas al día de Perdidos (pena la tuya) intenta mantenerte al margen.

El candidato, pese a lo que podría presagiar su título, no nos despeja dudas, pero para contrastarlo nos presenta momentazos. Así que vayamos sin más a resumir éstos.

El capítulo se destapa de forma prometedora, primer plano de Locke, se abre plano y los vemos recuperándose en un hospital, allí lo atiende el doctor Jack Shepard. Sí, los flash-sideways siguen consumiendo minutos de serie, pero en esta ocasión de manera acertada. El doctor le propone que se ofrezca como candidato (inteligente forma de jugar con las reacciones del espectador) para una nueva técnica que lo alejaría de la silla de ruedas, a lo que John se niega en rotundo.

En la isla Jack despierta en un bote con la compañía de Lockus y Sayid. Pronto el calvo le pone al corriente de que van a tener que ir a la otra isla, a salvar a los otros compañeros de las garras de Widmore. Los cuáles vemos que son enjaulados en el sitio (diría) donde Sawyer y Kate montaron su nidito de amor. Pensando que el capítulo se iba a devenir con el trayecto en que esos tres llegan a la otra isla, me sorprende ver que en la misma secuencia, Lokcus irrumpe con su versión más barbacoa, y se carga a todos los vigilantes de Widmore, mientras Jack libera a los suyos. Sin tiempo que perder se fugan de ahí.

En el flash-sideways Jack quiere descubrir porque Locke se niega a su tentadora oferta, y va a hablar con otro doctor, este resulta ser Bernard, que le dice que hable con Anthony Cooper.

De vuelta a la isla los fugados, Jack y Sayid se acercan a encontrase con Locke que ha hecho trabajo en el Ajira cargándose a dos tíos, y desactivando explosivos trampa puestos en el interior. Tras esas, Lockus convence al resto (a unos más que otros) de que el avión no es seguro porque puede haber otro explosivo, el siguiente paso en la ruta es el submarino (todo esto a toda mecha, con un ritmo desenfrenado). En el camino, y como viene siendo costumbre Sawyer y Jack confabulan a las espaldas de Lockus para no seguir sus planes.

Mientras en el flash-sideways Jack sigue con la investigación del nombre que le ha dado Bernard, que le lleva a una residencia de ancianos, donde se topa con la prometida de Locke, que le dice que se olvide de todo, y que se vaya. El bueno del doctor hace caso omiso y su insistencia lo lleva a descubrir que el tal Cooper es el padre de Locke que está en silla de ruedas y completamente inamovible.

En la isla, poco a poco los integrantes se introducen en el submarino, y con mucha facilidad se hacen con el control. Mientras en el exterior quedan Kate y Claire, y Jack Lockus, que se han quedado los últimos. Antes de que emprendan el mismo camino que los otros, Lockus hace un habilidoso cambio de manos, y le da otra mochila a Jack. Al llegar a la pasarela de madera, Jack se desprende de Lockus lanzándolo al agua con un golpe de culata, al instante que Kate recibe un disparo, tras el desconcierto descubren que los hombres de Widmore están al asecho disparándolos. En medio del tiroteo van entrando todos, a excepción de Claire que sigue en la lucha, y de Lockus que se reincorpora de la chapuzada. Sawyer pregunta quien falta, y alguien le contesta que Claire. Cuando asoma por la escotilla y ve el percal grita a Claire, pero a la vez ve que Lockus se percata, así que decide cerrar la escotilla y largarse de ahí, dejando a Lockus y a una desorientada Cindy Lauper en la pasarela, para tranquilizare el AntiJacob le suelta: “créeme que no te gustaría ir dónde ellos se dirigen”.

¿Y dónde se dirigen?, pues el astuto de Lockus se le ha ocurrido dejarles en la mochila que previamente había intercambiado con Jack, una bomba con un temporizador de 3 minutos. La tensión se encrudece (todo eso con Kate herida) cuando el capitán del submarino secuestrado les comunica que tardarán cinco minutos en volver a alcanzar la superficie. Jack, en un acto no sé muy bien de que, intenta calmar a todos diciendo que no va a pasar nada, que Lockus los quiere vivos, porque sino ya los hubiera matado. A Sawyer no le acaba de convencer del todo, porque desenchufa un cable, y tras un respiro al ver que nada ha explotado, el temporizador se acelera de forma imparable. Ya no hay palabras de calma, sólo lugar para un héroe. Que no es otro que Sayid, que coge la bomba y corre a un lugar apartado del submarino (¿alguien ha entendido el cambio de actitud de Sayid en los últimos momentos de su muerte?). Pues sí, lo han oído bien el iraquí muere con una bomba en la mano, y no quiere hacer ninguna lectura, que el tema está muy calentado. La explosión, como es lógica, provoca que el submarino se vaya a pique. Así que los supervivientes salen de dos en dos. Primero Hugo con Kate, luego Jack y Sawyer, que ha recibido un fuerte golpe y esta inconsciente, y quien… es la última, pues la pareja por excelencia. El único problema es que Sun está atrapada por un hierro, y su marido intenta a toda costa liberarla sin fortuna. En un final dramático y romántico los dos quedan unidos en la muerte, pese a que Sun le alienta a su marido para que la deje y se salve (ehm digamos que tampoco sin esforzarse demasiado para convencerlo). En cualquier caso,  tras semanas de criticar a los pesados de los coreanos, quien me iba a decir que casi suelto una lágrima por su trágico final a lo Titanic.

Los otros ya en la orilla lloran que los Kwon no hayan sobrevivido, y aquí una mención especial para la actuación de Jack, creo que se sale al llorar su muerte. Y en esas yo, y unos cuantos (no los protagonistas) nos preguntamos porque Lapidus le resopla a todo el mundo, ¿no?, pues a mi me cae bien el tipo, antes de terminar me gustaría saber que fue de su vida.

Y el punto final lo pone un Lockus que lo ve todo, visualiza en su cabeza los supervivientes y le suelta a Cindy que va a terminar lo que ha empezado.

Y con tanta tensión y acción trepidante sin cuartel (realmente contenido y agarrado me ha mantenido el capítulo) nos habíamos olvidado de la otra realidad. Pues poco más que añadir, Jack sigue intentado convencer a Locke, que le cuenta que en uno de sus primeros vuelos como piloto, dejo paralítico a su padre, la persona que más estimaba. Y Jack no para de ver coincidencia y peña que han coincidido en el Oceanic.

El candidato a fin de cuentas, es un apasionante capítulo con más elementos de los filmes de acción y aventuras de Hollywood que de la esencia de la propia serie. Pero bien que se ha disfrutado, y a fin de cuentas, las respuestas globales (ya me olvidó de Dharma y otros temas) tendrían que llegar en el próximo capítulo, centrado en el bien y el mal, en Jacob y el Anti.

Uff, que ganas.

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