Remedy con la ayuda de Little Minx ha lanzado esta pequeña producción audiovisual, Bright Falls, para apaciguar la dilatada tensa espera que lleva consigo la salida de Alan Wake. Bright Falls es la precuela de lo que sucederá en el juego, narrado a partir de pequeños episodios donde seguimos al atormentado escritor de best sellers Alan Wake, el cual se ha aislado en el tranquilo pueblo de Bright falls para recuperar la inspiración.
Una excelente idea combinar el formato audiovisual con el interactivo que llegará, finalmente, a las tiendas esta semana: el 14 de mayo en Europa y el 18 en los EEUU. Lo verdaderamente reseñable es todo el esmero dedicado por el director Philip Van y su equipo para sacar adelante esta mini serie. No sólo se ha puesto todo el empeño en recrear los densos y perturbadores paisajes de la América profunda (rodada en Oregón), sino que se enmarca todo el relato con una banda sonora potente, con una inmensa fotografía y con unas actuaciones que no desmerecen para nada. Es un producto muy bien tallado, que encima te introduce en la historia con miedo, angustia e incomprensión. Si el juego sigue por la misma línea, tendré que jugar siempre en compañía y con todas las luces de la sala a pleno rendimiento.



