El ángel desdentado

La verdad es que es difícil pensar en un título mejor que el de arriba para sintetizar la vida del trompetista de jazz Chet Baker, cuyos últimos días retrata Buce Weber en Let’s Get Lost. Este elocuente título sale de la mente de Elsa Fernández Santos para su artículo de El país, La voz del ángel desdentado, y ilustra a la perfección la vida de este irrepetible músico. Por un lado su voz angelical, su habilidad con la trompeta, su pasión por los coches y las mujeres, y por otro, su adicción a la heroína, sus problemas con la justicia, los cuatro matrimonios fallidos, y sus diversas peleas, en la que en una ocasión, en San Francisco, perdió todos sus dientes en una historia llena de sombras. Esa doble vertiente de Chet Baker queda recogida de forma brillante por una preciosita fotografía en blanco y negro, la cual dibuja a la perfección las luces y sombras del personaje central.
El documental de Weber se centra en los últimos años de Baker; el joven Dean irresistible para las mujeres, es ahora un ionqui de 58 que aparenta 74, pero que sigue manteniendo un magnetismo indescriptible (ver las escenas del coche descapotable), y lo que es más importante, un talento musical que no ha perdido ni un ápice de su valor.




