Deconstruyendo la leyenda

Con casi tres años de retraso nos llega el personal y experimental biopic que Todd Haynes dedicó a la figura de Bob Dylan, uno de los artistas más relevantes, respetados, e influyentes de nuestros días. Pero a la vez siempre ha sido un personaje cambiante, con múltiples registros. Y es precisamente esto lo que le sirve a Haynes para determinar la estructura de I’m not there.
La película se presenta a través de diferentes capítulos que recogen las distintas etapas del músico, que a su vez están interpretadas por diferentes actores, y actriz. Así pues podemos ver a Christian Bale en el papel del joven cantante cuando era el abanderado del folk, o a Cate Blanchett haciendo gala de una enorme capacidad interpretativa para copiar los gestos, dicción y actitud de un Dylan insolente y vividor en su etapa rockera. O incluso hay momentos para el actor de color Marcus Carl Franklin haciendo del cantante de Minnesota en su niñez, o un Richard Gere en una especie de homenaje a su intervención en Pat Garrett & Billy the kid, que le sirve a la vez, para ilustrar el retorno del músico a sus raíces musicales.



