<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>El Destilador Cultural &#187; Portishead</title>
	<atom:link href="http://www.eldestiladorcultural.es/tag/portishead/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.eldestiladorcultural.es</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Fri, 10 Feb 2012 14:00:14 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>Crónica FIB 2011 (Parte II)</title>
		<link>http://www.eldestiladorcultural.es/musica/cronica-fib-2011-parte-ii/</link>
		<comments>http://www.eldestiladorcultural.es/musica/cronica-fib-2011-parte-ii/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 01 Aug 2011 07:00:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>KeithModMoon</dc:creator>
				<category><![CDATA[Crónica]]></category>
		<category><![CDATA[Electrónica]]></category>
		<category><![CDATA[Indie]]></category>
		<category><![CDATA[Música]]></category>
		<category><![CDATA[Rock]]></category>
		<category><![CDATA[Aldo Linares]]></category>
		<category><![CDATA[Amable]]></category>
		<category><![CDATA[Arcade Fire]]></category>
		<category><![CDATA[Arctic Monkeys]]></category>
		<category><![CDATA[Beirut]]></category>
		<category><![CDATA[Beth Gibbons]]></category>
		<category><![CDATA[Big Audio Dynamite]]></category>
		<category><![CDATA[FIB]]></category>
		<category><![CDATA[FIB 2011]]></category>
		<category><![CDATA[Mick Jones]]></category>
		<category><![CDATA[Portishead]]></category>
		<category><![CDATA[Primal Scream]]></category>
		<category><![CDATA[The Go! Team]]></category>
		<category><![CDATA[Win Butler]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eldestiladorcultural.es/?p=7470</guid>
		<description><![CDATA[Y llegó el Domingo de resurrección Dejamos nuestra primera parte de la crónica del FIB 11 en un punto incierto de la madrugada del viernes a sábado, y la retomamos ahora de nuevo instalados de lleno en el sábado 16...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h5>Y llegó el Domingo de resurrección</h5>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" title="Arcade Fire Fib 11" src="http://www.rollingstone.es/img/imagecache/rc_640_428_arcade_fire.JPG_concert.jpg" alt="" width="512" height="342" /></p>
<p>Dejamos nuestra <a href="http://www.eldestiladorcultural.es/musica/cronica-fib-2011-parte-i/">primera parte de la crónica del FIB 11</a> en un punto incierto de la madrugada del viernes a sábado, y la retomamos ahora de nuevo instalados de lleno en el sábado 16 de julio, un día marcado por los excesos y la ingesta de los monos del ártico como el plato fuerte de la noche.</p>
<p>Las postales diurnas seguían dejando imágenes espeluznantes, si cabe, parecían sacadas aún más de una película de <strong>George A. Romero;</strong> los fibers jóvenes se amontonaban en áreas con sombras, cajeros automáticos, fuentes y arenas abrasivas (en este caso inconscientes) en busca del descanso y la sombra que el camping no presta a sus inquilinos.</p>
<p><span id="more-7470"></span></p>
<h5>Sábado</h5>
<p>Tras los rigurosos cubatas de preparación, y sintiendo que el cansancio hacía mella en cuerpo y mente, la hora de llegada al recinto fue de las de escándalo. Pese a todo, con tiempo suficiente para comprobar como <strong>Zack Condon</strong>, bajo el alias de <strong><a href="http://www.eldestiladorcultural.es/tag/beirut/">Beirut</a></strong>, encantaba al público con su folk multinstrumental, y para darse una vuelta por el divertido y amigable Silent Disco.</p>
<p>Con un cuarto de hora de antelación nos desplazamos hacía el Maravillas, donde iban a hacer acto de presencia los <strong><a href="http://www.eldestiladorcultural.es/tag/arctic-monkeys/">Arctic Monkeys</a></strong> con flamante disco bajo el brazo. Los de Sheffield abrieron pronto la caja de truenos con sus hits incontestables, pero al contrario del escenario que muchos imaginaban, los ingleses no se arrugaron a sus clásicos y sacaron muchos temas rocosos de su último disco. Una demostración del paso evolutivo dado por esta banda, que se aleja del ritmo hormonal de la edad del acné y se inserta en un rock bajado de decibelios, pero igual de musculado y compacto, en definitiva, un paso importante, y logrado, hacía la madurez.</p>
<p><img class="aligncenter" title="Arctic Monkeys FIB11" src="http://www.obraarte.com/wp-content/uploads/data/a/arctic-monkeys-punto-de-encuentro-entre-los-dos-publicos-del-fib/arctic-monkeys-punto-de-encuentro-entre-los-dos-publicos-del-fib.jpg" alt="" width="470" height="313" /></p>
<p>Algo que no impedía el desbocamiento por parte de un público eufórico, que a la que podía (hablamos del inglés, por supuesto) lanzaba sus vasos de plástico (con contenido incierto en su interior), y sus ropajes, especialmente las zapatillas iban que volaban (literalmente). Entre la lluvia de objetos de origen desconocidos, <strong>Alex Turner</strong> y los suyos nos iban arrastrando a su terreno con talento y profesión. Seguramente el <em>setlist</em> no fuera el más acertado, pero los Arctic supieron hacer bailar el respetable cuando tocaba (&#8220;When the sun goes down&#8221;, &#8220;I bet you look on the dancefloor&#8221;), como calmarlo para deleitar con una balada (&#8220;Piledriver Waltz&#8221;) , como lanzar bengalas de rock fornido extraído de su último trabajo (&#8220;Brick by brick&#8221;, &#8220;Don’t sit down cause I’ve moved your chair&#8221;) El esfuerzo mutuo quedo compensado con un bis que terminó con &#8220;505&#8243;.</p>
<p>Por problemas de logística evidentes sólo pudimos asomar la cabeza al concierto de <strong>Big Audio Dynamite</strong> y comprobar que el proyecto del ex-<strong>The Clash</strong>, <strong>Mick Jones</strong>, es una gran sartén ecléctica horneada con reggae, hip-hop y rock-punk.</p>
<p>La sorpresa (grata) de la noche la dispensaron <strong><a href="http://www.eldestiladorcultural.es/tag/primal-scream/">Primal Scream</a></strong> con un espectáculo modélico de lo que debería ser un directo sin fisuras. <strong>Bobby Gillespie</strong> se erigió al instante en el <em>frontman</em> todoterreno que es, y lo hizo con motivo del vigésimo aniversario de su determinante <em>Screamadelica</em>. &#8220;Movin&#8217; On Up&#8221;, &#8220;Higher than the sun&#8221; y la acid &#8220;Don&#8217;t fight it, feel it&#8221; se presentaron vestidas de gala, y la respuesta entusiasta de los asistentes quedo al descubierto. A Gillespie le acompañó un chorro de voz colosal de una corista negra, y una banda compenetrada y entregada al 100%. El resultado como digo, y pese a ser mi segunda vez compartiendo espacio con ellos, fue de nota.</p>
<p>Tras Primal Scream tocaba recargar pilas en las barras y dirigirse a los escenarios de los DJ&#8217;s. Nuestros pies escogieron el ya segundo hogar FIB Club, donde el Dj residente de la sala Razz, <strong>Amable</strong>, repetía su sesión manida, pero siempre efectiva, con hits siempre más de hogaño que de antaño. Allí la euforia seguía instalada en el público, esta vez más apoyada por otras sustancias que por los impulsos musicales. Por momentos, se vivieron incluso escenas grotescas, en que parecía que una furgoneta conducida por <strong>Ozzy Osbourne</strong> hubiera empezado a repartir caramelos psicotrópicos entre los presentes. A esto, se fueron uniendo personajes estrafalarios de mucha calaña, procedencia incierta y habla incomprensible. Algunos disimulaban el cansancio compensado y las horas de exceso originarias en letrinas infectas con disfraces salidos tras un mal viaje con <strong>Wayne Coyne</strong>. Entre ese peculiar microcosmos seguimos quemando grasa a pie de lo que pinchaba Amable, hasta que el sol, las aceleraciones cardiacas o las lesiones en los dedos de los pies nos indicaron que tocaba retirada hacía los lejanos aposentos.</p>
<h5>Domingo</h5>
<p>El despertar del domingo no fue más crítico que el de los días anteriores, la diferencia principal fue que cierto punzón religioso nos indicaba que se avecinaba un domingo de resurrección para nuestros tullidos cuerpo con la que probablemente sea la mejor banda del momento. Una constatación que no pudieron vivir alguno de los fibers congregados, que obligados por fuerzas de carácter equivocado, como trágico, tuvieron que ausentarse ante la mejor jornada del festival.</p>
<p>Para los curtidos que seguíamos al pie del cañón, el día empezó tarde, como siempre (si las otras citas me las tomará como las musicales moriría más solo que <strong>Desmond Hume</strong> en su escotilla). Y lo hizo con la reina de los antagonismos, <strong>Beth Gibbons</strong> y <strong><a href="http://www.eldestiladorcultural.es/tag/portishead/">Portishead</a></strong> embobaron a los presentes con su equilibrio entre melodías sedosas y atmósferas densas y cargantes. Sus torbellinos de sonido son de difícil digestión aunque el viento suavice su trayecto (literalmente), y más en el contexto de un festival (como el del FIB), pero como siempre, no decepcionaron a los interesados.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" title="Portishead" src="http://www.rtve.es/imagenes/resumen-del-domingo-fib-2011/1311155862047.jpg" alt="" width="512" height="288" /></p>
<p>Hablando de antagonismos, a Portishead le siguieron los festivos <strong><a href="http://www.eldestiladorcultural.es/tag/the-go-team/">The Go! Team</a></strong>, que por culpa de las dimensiones del Fiberfib.com no sonaron igual de contagiosos que en otras ocasiones, su efusividad quedaba algo diluida dependiendo del ángulo en que uno se encontrase y los espacios vacíos que tuvieras en medio.</p>
<p>Poco importo, porque al rato, todos los confesos de la banda canadiense (y no somos pocos) nos replegamos y nos dirigimos en sagrada profesión hacía el Maravillas donde los pastores de la épica iban a hacer acto de presencia. En un escenario que parecía sonsacado de su último álbum, con letreros cinematográficos, luces de neón y vídeos de los suburbios de Austin, uno hasta tenía la sensación de encontrarse en un autocine norteamericano compartiendo batidos con su chica, mientras un apacible viento refrescaba su nuca y a segundos de ver un show único e irrepetible. Y más o menos así fue.</p>
<p><strong><a href="http://www.eldestiladorcultural.es/tag/arcade-fire/">Arcade Fire</a></strong> saltaron con toda su extensa crew de músicos e instrumentos y lo hicieron con la casi obligada &#8221;Ready to start&#8221;. En &#8220;Keep the car running&#8221;, <strong>Win Butler</strong> ya alertó que ese era el último concierto de la gira, y que ellos iban a darlo todo si el público se entregaba, y ninguno falló a su promesa. El repertorio ganó en magia y dimensión a medida que el live avanzaba. Sus hits, y los nuevos temas, sonaban de maravilla en ese entorno. El arrebato eufórico se inicio con &#8220;No cars go&#8221; y se desató como un huracán imparable, incluso dañino para corazones frágiles (como el de este servidor) con Rebellion (Lies). En el camino los de Montreal emocionaron, entristecieron, desataron el éxtasis, y tuvieron episodios de nostalgia con &#8220;The Suburbs&#8221;, todo impartido desde la maestría y el poderío que los hace reconocible y los posiciona como el mejor directo del panorama alternativo. Butler se consolidó desde el principio en ese Mesías necesario que guía a los suyos encima del escenario, e inyecta energía emocional a los que le siguen desde la explanada. Le faltó dividir al mar de gente en dos, y casi lo consigue en el bis con &#8220;Wake up&#8221; y, finalmente, la hermosa &#8220;Sprawl II&#8221; interpretada por <strong>Regine Chassange</strong> vestida de ángel (bueno…más de Último guerrero) que provoca que las emociones salgan a flor de piel. Un broche perfecto para un concierto que de por sí se merecía todo el agotamiento de esos días, y por el que muchos hubiéramos estado al 100% durante un par de horas más.</p>
<p>Al menos Butler y los suyos nos dieron energía suficiente para seguir con nuestra cruzada musical por Benicàssim. La contundencia chichera de <strong>Roska</strong> tuvo su gracia por momentos. Pero pronto la Silent Disco volvió a lanzar sus redes sobre nosotros. Finalmente decidimos concluir la jornada en el fin de fiestas habitual. En el FIB club, un serio Dj se aderezaba a los presentes con una selección de temas bailables para todos los públicos. El espectáculo se tornó lamentable cuando el tal <strong>Aldo Linares</strong> empezó a pasearse por encima del escenario con cubata en mano, y con cara de perdona vidas erigía un pequeño gesto a lo que el debió considerar una parroquia entregada (risas enlatadas de fondo).</p>
<p>Nada, ni nadie, podían ya empañar lo vivido esa noche. Una experiencia que llevaríamos de vuelta a nuestras camas, y que duraría durante algunos días más.</p>
<p>Así terminaba nuestro periplo por el FIB. Supervivientes de la edición 2011, y como tal, futuros aspirantes a sobrevivir a la del 2012.</p>
<p>- <strong><a href="http://www.eldestiladorcultural.es/musica/cronica-fib-2011-parte-i/">Primera parte crónica FIB11</a></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eldestiladorcultural.es/musica/cronica-fib-2011-parte-ii/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Los mejores discos de la década (Parte IV)</title>
		<link>http://www.eldestiladorcultural.es/musica/los-mejores-discos-de-la-decada-parte-iv/</link>
		<comments>http://www.eldestiladorcultural.es/musica/los-mejores-discos-de-la-decada-parte-iv/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 20 Jan 2010 10:00:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Sally Cinnamon</dc:creator>
				<category><![CDATA[Indie]]></category>
		<category><![CDATA[Música]]></category>
		<category><![CDATA[Animal Collective]]></category>
		<category><![CDATA[Grizzly Bear]]></category>
		<category><![CDATA[Lo mejor de la decada]]></category>
		<category><![CDATA[Paul Weller]]></category>
		<category><![CDATA[Portishead]]></category>
		<category><![CDATA[Spiritualized]]></category>
		<category><![CDATA[The Duke & The King]]></category>
		<category><![CDATA[The Pains of Being Pure at Heart]]></category>
		<category><![CDATA[The War on drugs]]></category>
		<category><![CDATA[The Wave Pictures]]></category>
		<category><![CDATA[Yo la tengo]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.eldestiladorcultural.es/?p=2168</guid>
		<description><![CDATA[2008 Portishead – “Third” Uno de los regresos menos esperados y más sorprendentes de la historia. Poco queda en Third de aquello que se conoció como trip-hop a principios de los noventa y que se convirtió en la alternativa jugosa...]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" title="Third" src="http://www.panfletonegro.com/volante/wp-content/uploads/2008/09/pe-portishead-third.jpg" alt="" width="450" height="450" /></p>
<h5>2008</h5>
<p><strong>Portishead – “Third”</strong></p>
<p>Uno de los regresos menos esperados y más sorprendentes de la historia. Poco queda en <em>Third </em>de aquello que se conoció como trip-hop a principios de los noventa y que se convirtió en la alternativa jugosa y madura a la catarsis juvenil del brit pop. Los abanderados del Bristol Sound junto a <strong>Massive Attack </strong>y <strong>Tricky, </strong>acabaron con más de una década de silencio sin recurrir a los sonidos ralentizadas de base electrónica y conciencia negra que los consagraron. En <em>Third, </em><strong>Portishead </strong>canalizó y revisionó su sonoridad hacia un encaje de texturas mucho más saturadas, rudas e incluso esquivas, y que supo acomodar también la electrónica primitiva con las variables rítmicas propias del rock progresivo. En definitiva, un disco inclasificable y sin igual.</p>
<p><strong>Paul Weller – “22 Dreams”</strong></p>
<p>Aunque siguen enmarcados en el punk, <strong>Paul Weller </strong>consiguió alejar a <strong>The Jam </strong>de la escena con una propuesta mucho más refinada y menos nihilista que la del resto. “The Modfather” ya era el músico más maduro de su generación siendo prácticamente un adolescente, algo que treinta años más tarde le permite seguir con una carrera envidiable. Traspiés no le faltan como evidencia su convulsa y discutible etapa al frente de <strong>The Style Council, </strong>pero <strong>Weller </strong>cerró la década en una forma envidiable: con el mejor disco de su carrera en solitario desde <em>Wild Wood </em>(1993). Uno madura musicalmente al ritmo que lo ha hecho la carrera del de Woking, y <em>22 Dreams </em>es un disco con un largo bagaje a sus espaldas, cada vez más cercano a la música negra, al soul, al northern soul británico, pero que mantiene una clave rock evidente.</p>
<p> <span id="more-2168"></span></p>
<p><strong>Spiritualized – “Songs in A&amp;E”</strong></p>
<p>A&amp;E. Accident &amp; Emergency. Una neumonía casi le costa la vida a <strong>Jason Pierce </strong>tres años antes de lanzar el que hasta la fecha es su último disco. Un período complicado en el que el ex <strong>Spaceman 3 </strong>pareció sacar lo mejor de sí y lanzar un disco igual o mejor que el aclamado <em>Ladies And Gentlemen We Are Floating In Space </em>(1997), considerado uno de los trabajos esenciales de los 90. <em>Songs in A&amp;E </em>es un disco que gira al entorno del rock y el blues, con tintes de gospel y en el que <strong>Pierce </strong>reflexiona sobre lo más trascendental -la vida, la muerte, la religión, las drogas… &#8211; a través de su propia y difícil experiencia.</p>
<p><strong>The Wave Pictures – “Instant Coffee Baby”</strong></p>
<p>El joven trío londinense ha tomado el testigo de <strong>Hefner </strong>como narrador de historias comunes, terrenales, del día a día. Fiestas, chicas, vida en el pub, sus discos favoritos. Un compendio de vivencias para jóvenes y adolescentes que ya encumbraron a <strong>Darren Hayman </strong>(con el que <strong>The Wave Pictures </strong>colaboran habitualmente) y con las que la banda se ha dado a conocer acompañándolas de un sonido que remite los <strong>Smiths</strong>, <strong>Violent Femmes, Jonathan Richman </strong>y sus célebres <strong>The Modern Lovers, </strong>o dentro del panorama actual a <strong>Herman Düne. </strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>The War On Drugs – “Wagonwheel Blues”</strong></p>
<p>El año en que <strong>The Dodos, Fleet Foxes </strong>y <strong>No Age </strong>coleccionaron alabanzas por sus logros a la hora de dar la vuelta a los fundamentos musicales del rock y el folk americano, <strong>The War On Drugs </strong>pasaron algo desapercibidos, pero su álbum de debut no desmerece al los de los mencionados. La banda de Philadelphia acoge lo mejor de la <strong>Velvet Underground, Brian Eno, Springsteen </strong>o <strong>Tom Petty. </strong>Focaliza el embrión de su sonido en el <strong>Dylan </strong>de <em>Highway 61 Revisited, </em>el de la electrificación definitiva y la traición al conservadurismo folk, se permite algún guiño a Europa a través del halo distorsionado de <strong>The Jesus And Mary Chain </strong>e incluso recurre a <strong>Animal Collective.</strong></p>
<h5>2009</h5>
<p style="text-align: center;"><strong><img class="aligncenter" title="The Pains of being pure at heart" src="http://glamboy69.files.wordpress.com/2009/12/the-pain-of-being-pure-at-h.jpg" alt="" width="300" height="300" /></strong></p>
<p><strong>The Pains of Being Pure At Heart – “The Pains of Being Pure At Heart”</strong></p>
<p>El hype del año. Los <strong>Vampire Weekend </strong>de 2009. Dice <strong>Nando Cruz </strong>en su reseña sobre la reedición de <em>A Catholic Education </em>(1990)<em> </em>de <strong>Teenage Fanclub, </strong>que los neoyorquinos, de tan perfectos que suenan, dan rabia. No le falta razón ya que <strong>The Pains Of Being Pure At Heart </strong>fallan en su pretensión de banda novel de sonido destartalado. Pese a esto, su disco de debut no deja de ser una delicia a mitad de camino entre las melodías de <strong>Norman Blake, Raymond McGinley, Gerard Love </strong>y compañía, y la rugosidad de <strong>The Jesus And Mary Chain </strong>y<strong> Ride. </strong></p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Grizzly Bear – “Veckatimest”</strong></p>
<p>El disco de la consagración definitiva de una banda que ya apuntó alto con <em>Horn Of Plenty </em>(2006) y <em>Yellow House </em>(2008). Los de Brooklyn han logrado una obra casi infinita, en la que en cada nueva escucha se descubren nuevos matices escondidos, ecos tribales y destellos recónditos en una áurea de majestuosidad y virtuosismo. <strong>Grizzly Bear </strong>es la formación que mejor conjuga los parámetros del folk tradicional con los del de vanguardia.   </p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>The Duke &amp; The King – “Nothing Gold Can Stay”</strong></p>
<p>La aventura en solitario de <strong>Simone Felice, </strong>uno de los líderes de una de las formaciones más aclamadas de la escena americana actual, <strong>The Felice Brothers</strong>, no podía tener un mejor comienzo. <em>Nothing Gold Can Stay </em>es disco sentimental, acústico y dulce, breve pero intenso, y en el que <strong>Felice </strong>no esconde su devoción por <strong>The Band, Joni Mitchell, Neil Young </strong>o <strong>Dylan. </strong> Afortunadamente éste punto y aparte en su carrera no será algo puntual, así que esperamos nuevas noticias encantados e impacientes.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Yo La Tengo – “Popular Songs”</strong></p>
<p>Los de Nueva Jersey podrían haber entrado en la lista con <em>And Then Nothing Turned Itself Inside-Out </em>(2000)<em> </em>o quizá con <em>I Am Not Afraid of You and I Will Beat Your Ass </em>(2006), dos de sus grandes trabajos en lo que va de siglo, pero sin embargo han dejado lo mejor para el final. Como debe ser. <em>Popular Songs </em>es disco peculiar, dividido en un primer tramo de poco más de media hora con el sonido más pop que se le recuerda a la banda y tres piezas finales de unos diez minutos cada una, en las que <strong>Ira Kiplan, James McNew </strong>y <strong>Georgia Hubley </strong>encuentran su tan venerado camino de distorsión a base de melodías sepultadas.</p>
<p><strong> </strong></p>
<p><strong>Animal Collective – “Merriweather Post Pavilion”</strong></p>
<p>Poco hay que decir sobre les de Baltimore que no se haya dicho ya. Poco, o casi nada. <em>Merriweather Post Pavilion </em>fue ensalzado como disco del año desde su lanzamiento el ¡6 de enero! y ha copado, o estado cerca de lo más alto, todas las listas publicadas. A favor de ellos juega haber alcanzado la cúspide con un disco más accesible de lo habitual, repleto de tramas melódicas e incluso estribillos pero forjado bajo la misma concepción experimental y sensorial que ha establecido las bases de la nueva piscodelia en el siglo XXI. Sin embargo hay quién opina que el noveno trabajo de <strong>Animal Collective </strong>es “un insulto a cualquier inteligencia musical”, “un puñetero despropósito” o “algo distinto, diferente, raro, lo más raro posible para que no sean tachados de comerciales, vendidos al marketing general, obedientes al gran hermano, el mayor ejercicio de snobismo al cuadrado”, como afirmó el productor <strong>Julián Ruiz  </strong>en la web Plásticos y Decibelios<strong>.</strong> Ahora ya tienen argumentos por ambas partes, así que juzguen ustedes mismos.</p>
<p><strong>Otras entregas:</strong></p>
<ul>
<li><strong><a href="http://www.eldestiladorcultural.es/musica/los-mejores-discos-de-la-decada-parte-i/">Discos de la década (Parte I)</a></strong></li>
<li><strong><a href="http://www.eldestiladorcultural.es/musica/los-mejores-discos-de-la-decada-parte-ii/">Discos de la década (Parte II)</a></strong></li>
<li><strong><a href="http://www.eldestiladorcultural.es/musica/los-mejores-discos-de-la-decada-parte-iii/">Discos de la década (Parte III)</a></strong></li>
</ul>
<p><strong> </strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.eldestiladorcultural.es/musica/los-mejores-discos-de-la-decada-parte-iv/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

