AnálisisDeportivo

FIFA 16 (Xbox 360)

posted by Hazuki 18 noviembre, 2015 0 comments
La pasividad en el trono

fifa 16

La historia siempre se repite. Y la saga futbolística emblema de EA Sports es un buen reflejo. Sale a finales del mes de septiembre, es saqueada de las tiendas al instante, y genera incertidumbres en las primeras tomas de contacto, pero con el transcurso del tiempo, cuando te das cuenta de que las córneas queman, y que las yemas de los dedos han adquirido el aspecto de Keith Richards, te tiene totalmente agarrado a sus últimas incorporaciones, incluso renegando de la penúltima entrega.

Esa asimilación progresiva no ha sido ni tan inmediata ni tan incontestable con la nueva entrega, pero se ha acabado imponiendo como la mejor versión disponible del rey de los simuladores futbolísticos a pesar del esfuerzo mayúsculo este año de PES por arrebatarle el trono.

Cuando uno comercia un producto tan pulido y exitoso es difícil aportar nuevos argumentos para volver a acudir a las tiendas. Sin embargo FIFA 16 aún tenía un amplio margen de mejora a nivel técnico y gráfico que apenas ha aprovechado. Las texturas faciales distan mucho de juegos deportivos que ahora mismo parten la pana, como es la saga NBA 2K de 2K. No obstante, en su aspecto global, la calidad media que presenta sigue siendo suficientemente elevada como para que mi madre confunda una partida con un partido de fútbol real. Se aprecian mejoras en la iluminación, y en el sistema de cámaras, e incluso en los espectadores y sus animaciones, pero con respecto a los jugadores poco a destacar, tampoco en el apartado de las animaciones.

Donde si presenta muchas más virtudes es en el sistema de juego, pero como siempre hay que dejarlo respirar, absorberlo con horas de vicio para darse cuenta de cómo las aportaciones de los desarrolladores se han filtrado en el sistema de juego en la óptima dirección. Una de las mejoras más visibles pasa por el sistema de defensa. Si en la anterior entrega el contraataque con felinos por las bandas y pelota colgada se imponía como la arma infalible, ahora el juego se ha ralentizado, como si Xavi hubiera irrumpido para controlar el tempo. No es que el balón fluya lento, sino que las líneas defensivas son más ferreras que las que imponía Mourinho en sus buenos tiempos. Lo que implica que el trabajo de jugador para hacer mover el balón con los medios, no solo sea más dinámico, sino que se erige como un elemento clave para llegar a portería y crear oportunidades de gol. Para entenderlo ahora hay que sudar bastante más la gota gorda para marcar goles, y eso se nota en el sacrificio que nos dejamos en el pad, y la recompensa es más gratificante ya que el esfuerzo es mayor, pero todo ello aplicado en un buen sentido y un diseño inteligente. Con estas pequeñas variaciones, a las que se añade además la opción de un nuevo pase que amplía el abanico de pases, el jugador tiene que desenvolverse con mayor precisión y atino, haciendo que la sensación general sea de mayor realismo.

Por lo que respecta a las opciones de juego se han quedado prácticamente en las mismas que en FIFA 15, más allá de la novedad de poder jugar competiciones, por primera vez, con mujeres. Y es una lástima que en un juego con tanto recorrido no sea capaz de potenciar el modo club con nuevas opciones que le den más vida en los despachos o en el terreno de juego.

Pese a esas mejoras diseñadas prácticamente en exclusiva para su jugabilidad, FIFA 16 adolece de esos argumentos de venda sólidos que sirvan para convencer a alguien que ya posea la anterior entrega. Sí, es mejor, y está todo más pulido, incluso la interactividad de los menús, pero desprende cierta vagancia, cierto acomodamiento de trabajar con el mínimo esfuerzo sabiendo de la posición de superioridad que tiene EA en este campo, aunque más le valdría no despistarse con el caballo de Konami. Sin recurrir a un cambio del motor gráfico, a un salto gráfico de envergadura, al que seguramente se habrán acercado las versiones para la nueva generación, hubiera sido tan fácil dejar mayor sensación de esfuerzo dotando los partidos de más detalles, recreando acciones que se viven constantemente en los terrenos de fútbol: cagarse en los árbitros y recibir amonestaciones en consecuencia, enzarzarse en piques con los futbolistas del equipo contrario, o simplemente seguir el reglamento y pitar las manos, algo que resulta muy inaudito que aún no esté incorporado. Si se quisiera incurrir en niveles más profundos en la morfología del juego, el referente sería sin duda el nuevo modo historia de NBA 2K16 y plantear un modo similar en que el jugador tuviera la decisión de intervenir en todos los aspectos de la carrera del futbolista elegido.

Eso requeriría de muchas horas y dinero extra, que por el momento EA no está dispuesto a invertir. Por eso es una buena noticia que la saga PES se haya vuelto a poner las pilas. Siempre viene bien una competencia para espabilarse y motivarse. Mientras se dibuja ese escenario, puedo concluir diciendo que FIFA 16 es el mejor FIFA hasta la fecha, pero que no sé hasta qué punto justifica la compra si aún se disfruta de alguna de las versiones anteriores.

marco 75

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