Por jDome se conoce a un sistema de proyección interpersonal que sumerge al jugador en la pantalla, y por consecuente en el juego. Para que nos entendamos, es como trasladar un IMAX a nuestros hogares, evidentemente salvando todas las distancias. El invento nace de la voluntad de querer proyectar en una especie de tienda de campaña semicircular la visibilidad propia del ojo (180º).
La sensación de inmersión parece lograda a tenor de las imágenes del cutre (todo sea dicho) vídeo de arriba. No obstante, y sin haberlo probado, se intuyen ciertos contras. Por un lado están esos pliegues que ensucian un tanto la imagen. Por otro lado, el artilugio fomenta el onanismo gamer, ahí no caben tus amigos, a no ser que juegues con amigas. El otro inconveniente que le veo, es la desaceleración ocular que presagia. Si en mi televisor de a pie cada día que pasa gano números para el glaucoma, no me quiero ni imaginar en la tienda esta. Otro gran handicap es que está pensando para jugar de pie, grave error si realmente va dirigido a un target hardcore (¿a quien si no iba a interesarles el prototipo este?). Pero es de suponer que adaptarlo para poder jugar sentados no será muy complicado.
Y quizás lo que más tire hacia atrás a potenciales compradores es su elevado precio. A los 130 € aproximadamente que cuesta el jDome, hay que sumarle el precio del proyector, y los gastos médicos. Con lo que queda.
jDome: 130 € para ser hombres burbujas + de 200 € a 1200 € por el proyector + cirugía refractiva corneal 2000 € = 2930€
Entonces qué, nos lo compramos, ¿no?
Vía Vida Extra
