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2014, un año de cine

posted by Marc Muñoz 9 diciembre, 2014 0 comments

Philip Seymour Hoffman

Llega ese momento del año en el que resulta inapelable no retroceder la vista hacia atrás para reseguir el recorrido de los últimos doce meses con tal de destacar las noticias, acontecimientos y obras que han marcado el año. Días (y semanas) de listas, valoraciones, repasos, sensaciones y análisis que arrancamos con este primer post, y al que durante los próximos días, seguirán tantos otros.

Ocurre algo extraordinario con los años pares cuando a cine se refiere. Son años que reportan una valiosa y cuantiosa cosecha cinematográfica. Ocurrió en el 2012, y anteriormente en el 2010, y ha vuelto a pasar en este 2014. Un ano riquísimo tanto puertas adentro, como afuera. Una temporada que ha ofrecido cotas de calidad envidiable, tanto dentro de Hollywood, como especialmente en sus alrededores, o a muchos Km de éste.

2014 será recordado durante muchos años por productores y exhibidores españoles por haber levantado, presenciado y aprovechado una producción de ensueño, en la que a la calidad le ha correspondido una respuesta entusiasta de público que ha servido para revertir la caída de espectadores de los últimos años, marcando números de taquilla históricos desde que hay registro de éstos. Más allá del fenómeno de Ocho apellidos vascos, que ha servido para cuadrar con una sola película las cuentas del deficitario panorama del cine español, y engordar las cuentas del estado español con su denigrante política del IVA cultural, se han dado casos como La isla mínima de Alberto Rodríguez o El niño de Daniel Monzón, en que ha quedado ejemplificado que el cine español de género puede equipararse al mejor cine europeo, incluso con el americano, por mucho que los recursos no sean los mismos. Y así lo ha entendido el público acudiendo a las salas, y llenándolas con estas “Fiestas del cine” que, a precios de risa, han vuelto a ofrecer a los palacios de la ilusión el aspecto que se merecen.

Pero no todo ha sido la taquilla, una de las películas más laureadas y aplaudidas, y clara favorita para los próximos Goya, la ha firmado un casi recién llegado. Un joven Carlos Vermut que simboliza lo mejor de esta generación low cost nacida en los márgenes de la industria, que con la incontestable Magical girl, ha demostrado que el cine más alejado de las convenciones tiene el relevo generacional en buenas manos. Pero no ha sido el único, en un ámbito mucho más restringido Luis López Carrasco entregó El futuro, un poderoso artefacto experimental que sigue sacudiendo las retinas después de los meses.

Por su parte Hollywood sigue engrasando su maquinaria millonaria con cualquier aceite que lleve el sello Marvel o DC. Una tendencia que parece no tener fin, tal y como señalan los adelantos de nuevas entregas de franquicias millonarias a 3 o 4 años vista. Por suerte, el sistema no solo se nutre de dinero, cantidades ingentes de talento trabajan a diario en él, aportando obras encomiables dignas de estar en lo más alto de las listas de final de año. Scorsese, Iñárritu, Payne son algunos de los que más han brillado en el seno hollywoodiense.

Y por último todo ese grupo de francotiradores norteamericanos y europeos, que desde la periferia siguen perforando las trincheras del sistema de estudios y el cine convencional con propuestas arrebatadoras, la mayoría de ellas, en lo más alto de la lista de lo mejor del año que publicaremos en próximos días.

Con este rápido, y superficial análisis, pasamos ahora a recopilar el año con algunos de los hitos cinematográficos que lo han marcado.

El trailer más esperado

No sé si esperado es el adjetivo que mejor se le adscribe, pero tras conocerse su llegada y existencia, el trailer de la nueva saga de Star Wars ha pulverizado los récords de visionado respecto a cualquier otro avance. Y lo mejor del asunto, es que estas primeras imágenes de la nueva trilogía a cargo de J J Abrams pronostican las alegrías que la última trilogía no fue capaz de suministrar.

El trailer más memorable

Aquí la decisión no parece tan obvia. Con Interstellar e Inherent Vice presionando, destaca el avance de Godzilla, por lo que prometía y luego no ofreció, y el de The Rover, el crudo y desolador drama post-apocalíptico de David Michod que caerá injustamente en el olvido de la mayoría de listas, y que aún ni se ha dignado a asomar la cabeza por la cartelera española.

La estrella fulgurante: Jack O’Connell

Starred up

Se empezó a oír el nombre de Jack O’Connell a finales de enero a raíz de otro brillante trailer, el del drama carcelario Starred Up. Luego en septiembre noqueó con su  imperiosa interpretación en la película de Mackenzie, y ya a finales de año, no solo destaca por su interpretación del film inglés, sino que copa titulares y portadas por su papel en Unbroken, el drama “oscarizable” de Angelina Jolie ambientado en la segunda guerra mundial, y por si fuera poco, completa su año de gloria protagonizando 71, otra de las cintas  inglesas más destacadas de los últimos doces meses. No es que este joven británico de 24 años sea la revelación del año, o un talento en ciernes…sino que estamos ante el nacimiento de una nueva estrella con apenas 12 meses de recorrido fílmico.

El director más en forma: Martin Scorsese

Martin Scorsese

El director más en forma del año tiene 72 años, y precisamente por eso merece esta distinción. Tras algunas decepciones recientes en una de las carreras más loables de la cinematografía norteamericana, el director de Malas Calles recuperaba todo su pulso energético para retratar la vida cargada de excesos de Jordan Belfort. Scorsese imprimió acidez y carga crítica, y el ritmo feroz y frenético que necesitaba una película centrada en las correrías de este gran estafador de Wall Street, demostrando que su conexión con el presente y los tiempos modernos sigue inalterable, como el más moderno de los directores.

La reconversión más inesperada: Alejandro G. Iñárritu

Alejandro G. Iñárritu

Reconozco que cuando saltó a la luz mediática que el próximo proyecto del mejicano Alejandro G. Iñárritu sería una comedia sobre una estrella de Hollywood venida a menos, me mostré algo escéptico. Sin embargo, vista Birdman, no puedo sino que abrazar el nuevo paso hacia lo cómico emprendido por el autor de cintas tan dramáticas y graves, para algunos demasiado, como Amores Perros o 21 gramos. Arropado por el inmenso trabajo de Lubezki, y un elenco de actores de primer nivel, Iñárritu ha demostrado su versatilidad en la dirección, moviéndose en terrenos por los que al principio no parecía el más apto, y eso, puede que le repercute una buena lluvia de nominaciones y premios en las próximas semanas.

La muerte más llorada: Philip Seymour Hoffman

Philip Seymour Hoffman in The Master

Ha habido grandes pérdidas en el mundo del séptimo arte a lo largo de los últimos meses. Una lista que premete acaparar muchas lágrimas en la próxima entrega de los Oscar: Elli Wallach, Bob Hoskins, Alan Resnais, Mike Nichols, Harold Ramis, Mickey Rooney. Aunque especialmente sentidas fueron las marchas de Lauren Bacall y Robin Williams. Pero quizás la más dura de encajar, por imprevisible y por la edad del afectado, fue la de Phillip Seymour Hoffman. Una sobredosis nos privaba de este monstruo de la actuación. Un seguro de vida capaz de reflotar la dirección con menos personalidad y el guión más flojo. Contar con él, era asegurarse una actuación maravillosa. Y los roles que inmortalizó con 46 años están al alcance de muy pocos. Siempre será una incógnita saber si de haber vivido más tiempo hubiera entrado en el panteón de los mejores actores de la historia…creo que sí.

La secuencia más desternillante

Aunque siempre ha insertado ciertas notas de humor (negro) – recordar por ejemplo la conversación en Uno de los nuestros de los tres gángsters comiendo spaghetti con la propia madre del cineasta – y se ha adentrado en el género con excelentes resultados (Jo qué noche), no destacaríamos precisamente a Scorsese por su faceta más humorística. Sin embargo, en su última película, la excelente El lobo de Wall Street, nos brindó una de las secuencias más desternillantes, no ya del año, sino de los últimos años. La misma, que con una duración de lo más dilatada, nos hacía vibrar la caja torácica cuando el personaje de Leonardo DiCaprio debía regresar a su casa completamente descontrolado por el efecto de las quaaludes. Una secuencia brillante, hilarante, llena de golpes de efecto, de slapstick desatado pasado por el barniz del ácido de Miedo y asco en Las vegas, con una pareja formado por Jonah Hill y Leo DiCaprio que lo bordaban y encima con varios clímax dentro de esta dilatada secuencia que ha supuesto la cota más alta de humor de todo el año.

La secuencia de acción más arrolladora

Aquí se podrían mencionar algunas de las orquestadas por Bong Joon-ho en la más que notable Snowpiercer, pero un peldaño por encima está la secuencia bullet-time más electrizante desde Matrix. La dispensaba Bryan Singer en X-Men: Días del futuro paso, un vehículo de acción entretenido y brillante en el que destacaba una brutal secuencia de 2 minutos: El rescate de Magneto. Filmada a 3.600 fps, la secuencia transcurría a extrema cámara lenta, mientras que Quicksilver (Evan Peters) se subía  a la paredes en un grado de inclinación muy dedudor de  Matrix para re-diseñar el tiempo y la acción en esa sala cerrada, y de paso salvar mediante ello la vida de sus compañeros. Ya por si fuera poco, lo adornaban con el “Time in a bottle” de Jim Croce. Magnífica.

La mejor banda sonora: Perdida

La tercera colaboración de la dupla Trent Reznor y Atticus Ross con el director David Fincher se saldó con esta formidable banda sonora que cubría de intriga, oscuridad y mal rollo las imágenes dispensadas por el director de The Game. Reznor y Ross supieron subrayar musicalmente el lado siniestro e inquietante de esta apasionante historia que no convenció a todos por igual.

 

Mejor documental: La imagen perdida

La imagen perdida

Mejor filme: Boyhood

boyhood Linklater


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