Crítica

10.000 Km. – Carlos Marqués-Marcet

posted by Alberto Varet Pascual 15 mayo, 2014 0 comments
Cine de centro con aliento marginal

10.000 km

Presentada en el SXSW de Austin, donde se hizo con los Premios a Mejor Actor y Mejor Actriz, y vencedora absoluta de la última edición del Festival de Málaga, 10.000 Km., la ópera prima de Carlos Marqués-Marcet, supone otro impulso más a ese cine periférico despreciado por la Academia aunque admirado en los festivales de medio mundo. Sin embargo, también es la constatación de que en ese saco creado sin miramiento y llamado ‘Otro cine español’, se está desarrollando a la vez un núcleo formado por filmes como el que nos ocupa, La plaga o La herida, que desplazan hacia unos nuevos márgenes a otras proposiciones más arriesgadas como Història de la meva mort.

Son ejercicios que basculan entre la ternura de sus situaciones y un mayor o menor extremismo narrativo/estético; entre lo visto mil y una veces en nuestra filmografía y lo (supuestamente) diferente, con lo que pueden ser una ayuda al espectador no iniciado a la hora de acercarse al territorio independiente patrio pero, igualmente, un generador de conformismo que eclipse otras propuestas más difíciles e importantes. ¿Estamos, entonces, ante un trabajo tan original e insoslayable como nos anuncian? Sinceramente, creo que no. Es simplemente distinto a lo que se hace dentro de un panorama inobjetablemente atrasado.

La película de Marqués-Marcet comienza con un largo plano secuencia que muestra constantemente pegados a sus dos protagonistas. Cuando estos se separan, los planos secuencia se acortan y se convierten en planos/contraplanos realizados a 10.000 Km. de distancia. Una suerte de campo/contracampo o espacio/contraespacio sugestivo, mas en absoluto novedoso. Lo hemos visto, sin ir muy lejos (y ejecutado con mucho mayor talento), en el segundo volumen de Ninfomanía, mediante aquella autocita a Antichrist.

La otra gran peculiaridad es el diálogo semidirecto que tienen los personajes a través de la red dentro de un dispositivo de píldoras audiovisuales que funcionan por acumulación. Esta fórmula, descendiente de la era YouTube, ya estaba en Diamond Flash, por ejemplo, aunque aquí hay una mayor lógica y linealidad.

Es 10.000 Km., por tanto, un film cortocircuitado, que deshace la continuidad del diálogo y el plano-secuencia, y que funciona por acumulación y decantación de emociones; que se luce asimismo en su buena factura y en su naturalismo en la puesta en escena e interpretaciones pero que, lamentablemente, también es presa de esa maldita obligación en nuestro cine de ‘contar una historia’. Es ahí cuando la cinta se viene algo abajo (muy especialmente en la secuencia en la que suena una canción catalana, tan lejana del verismo del resto del metraje) y entra en una notable contradicción: querer contar una historia con ayuda de una puesta en escena que no ha sido diseñada para contar sino, simplemente, para recoger información.

En esa poca fe en el cine para captar el misterio, en esa necesidad de dirigir la mirada y las sensaciones del espectador, se le escapa a Carlos Marqués-Marcet un gran triunfo que palpita asiduamente durante una proyección en la que, sin embargo, uno no deja jamás de tener la mosca de la impostura detrás de la oreja. Y es que las conquistas están mucho más presentes en cada bloque que en el previsible conjunto final. La escena última sería paradigmática en este sentido: un tour de force en el tiempo y el espacio, capaz de concitar los fantasmas del pasado para mostrarnos cómo se desintegran al contacto con el ahora, y culminado con una canción durante los títulos de crédito que nos da conmovedoras pistas acerca de la conclusión del affaire.

10.000 Km., entonces, como una más que interesante crónica de una separación, de un tiempo (el de las relaciones a distancia) y de una dura realidad (la creencia absurda de que las tecnologías digitales harán fácil lo difícil: mantener viva la llama del amor en la lejanía) que, no obstante, está lejos de ser tan imprescindible y arriesgada como parece. Cine de centro con aliento marginal.

6,5


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.