Crítica

Coherence – James Ward Byrkit

posted by Marc Muñoz 28 octubre, 2014 0 comments
Paradojas espacio-genéricas

Coherence

Tras causar cierto buzz en los corredores del Festival de Sitges del 2013, y tras llevarse de allí el premio al mejor guión, llega a las carteleras, justo un año después, Coherence. Hay que agradecer a Good Films y La Aventura por ayudar con su estreno a hacer de éste un film menos pseudoculto. Aunque la aureola de culto se le ajusta bien, y probablemente James Ward Byrkit estaría satisfecho de que su opera prima encajara en esos términos.

La película del norteamericano plantea una cena entre amigos que tiene lugar la noche en que un cometa sobrevuela la tierra. Durante el transcurso de ésta, recuerdan y charlan sobre un caso parecido acontecido en 1923 en Finlandia, que por instantes dejó a la población desorientada. Al poco rato la luz desaparece y empiezan a pasar cosas muy raras. Y hasta aquí se puede leer su argumento.

Bajo esta premisa Ward Byrkit plantea una aproximación al concepto del gato de Schrödinger a través de la ciencia-ficción. Pero lo que propone no es una ciencia-ficción grandilocuente, cósmica… no es Interstellar ni Gravity, sino más bien todo lo opuesto, un acercamiento al género en clave doméstica, íntima, de puertas adentro. Las que encierran a este grupo de personajes en el interior de una casa para enfrentarse a una situación de lo más imprevisible y desconcertante.

Y se maneja por estos carriles de forma maravillosa, desenvuelta y sorprendente, llevando el relato a colisionar, sin perder nunca el equilibrio, con géneros colindantes como el terror – hay varios chispazos terroríficos en el trayecto-, pero también con el melodrama que trasluce de las relaciones entre los personajes y las tensiones que surgen a medida que la situación se va volviendo más crítica.

Byrkit mantiene en todo el momento el control sobre la trama, incluso en esos momentos en que parece que se le escurre el asunto, vuelve a enderezarlo con otro golpe de efecto de un guión modélico, diseñado con inteligencia y brillantez. Porque si por algo hay que encumbrar este trabajo es por la astucia de su artífice por tejer un material tan goloso para el aficionado al género, como para el que no lo es, y con los mínimos elementos a su alcance, retando en todo momento al espectador, a la vez que lo atiende proporcionándole la información necesaria, y el momento justo, para que complete el rompecabezas.

Un enclaustramiento en un solo espacio que puede verse como una reformulación moderna y en clave sci-fi de El ángel exterminador de Buñuel, aunque también usa compartimientos de referencias más cercanas, como Primer, con quien comparte una trama enrevesada, cerebral y exigente, o Moon, por el cómo articula el terror desde lo desconocido, inesperado y extraño.

Coherence presenta un envoltorio propio del cine indie: con escasos elementos a disposición, y una puesta en escena que representa el paroxismo del minimalismo, arma una atractiva película que lanza varios ganchos irresistibles al espectador, atrapándolo en una telaraña fascinante y atractiva, la que mantiene firme pese a ciertas señales de descontrol, y con la que reta la mente del espectador mientras sacude su cuerpo emcionalmente. Es solo un final algo precipitado, a la hora de entender las motivaciones que llevan a la protagonista a actuar como actúa, lo único que tambalea en su guión.

Brillante artefacto de sci-fi. Interesante dibujo psicológico. Con una dirección, técnica y de actores, ejemplar,  un guión hilvanado con trazo perfeccionista, y con un trasunto científico expuesto de manera digerible para el espectador, convierten a Coherence en una de las sorpresas más gratas del año tanto en su género, como fuera de éste.

marco 75


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.