Crítica

Deadpool – Tim Miller

posted by Marc Muñoz 17 febrero, 2016 0 comments
Munición de fogueo

Deadpool

Mientras la caja registradora hollywoodiense siga sacando humo con las producciones de superhéroes, estas seguirán aterrizando en las carteleras con frecuencia. Pero para alargar esas cuentas de balance tan deseadas las productoras saben que también deben procurar soplos de aires fresco en el género.

Ahí es donde encaja esta producción diseñada como la respuesta gamberra al universo de los superhéroes. Deadpool encarna el anti-héroe de la marca Marvel: un excombatiente de las fuerzas especiales, que tras volver al hogar, y dedicarse al bullying profesional, y conocer en esos ambientes al amor de su vida, se le diagnostica un cáncer terminal que lo lleva a tomar una decisión desesperada que acabará modificando su físico, aunque eso no alterará su humor corrosivo.

Bajo un esquema argumental tan manido – tanto por el origen de los poderes, como por las motivaciones que mueven a su carácter central y marcan las fases de la historia – esa intención de derribar los roles y patrones clásicos de la producción Marvel se desvanece desde el instante que la película se acopla a los raíles del film de superhéroes de manual. Sin embargo, Tim Miller logra inclinar la balanza a su favor mediante un conglomerado de humor irreverente, acción desatada, la violencia descontrolada, y el metauniverso Marvel expuesto para la sorna y la parodia. Una afiliación al anti(héroe) y a la burla interna (el Inside Job) – brillantes todas las referencias a X-men- que emparienta la producción de FOX con Kick-Ass o con el videojuego Eat Lead: The Return of Matt Hazard.

Miller juega astutamente con esos ingredientes, especialmente con ese humor tan desprejuiciado, cafre, original y punzante que aglutina el deslenguado personaje que interpreta Ryan Reynolds. Pero también gracias al guion dispuesto por unos guionistas que marcan el tono paródico, absurdo, y casi chalado, desde los mismos títulos de crédito. También ayuda, y mucho, esa autorreferencialidad tan marcada, y el jugo cómico que extraen de ésta.

La única lástima es que ese intento de dinamitar  las convenciones cansinas de este tipo de films se quede a medias, desajustado por un planteamiento narrativo que no reproduce la osadía de los diálogos y las salidas visuales presentadas en el recorrido. Un recorrido, eso sí, diseñado con una efectividad admirable en cuanto a su dinamismo en la acción, y con un ritmo intenso y constante que invita a disfrutar de la experiencia sin prejuicios.

Por el momento la apuesta no podía haber salido mejor, taquillazo en los Estados Unidos, convirtiéndose en la peli no recomendada  menores más taquillera en su primer fin de semana, y con la intención de repetir proeza en su asalto internacional a partir de este viernes.

7

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