Crítica

El diablo a todas horas – Antonio Campos

posted by Marc Muñoz 17 septiembre, 2020 0 comments
Linaje de fe sangrienta

Donald Ray Pollock es uno de los exponentes aventajados de la grit-lit, esa literatura que navega en las hondonadas profundas de los Estados Unidos para trazar una radiografía cruda, crudísima, de los desnortados, desdentados y desalmados atrapados en sus inexorables mallas de desespero. El autor de la genial Knockemstiff, antología de cuentos ambientados en esa población de Ohio donde la hierba crece gris, siguió con dos novelas, la primea de ellas,  El diablo a todas horas, adaptada por Antonio Campos y adquirida por Netflix.

La comunión entre Pollock y Campos, una de las miradas más estimulantes de la penúltima hornada del indie norteamericano, auguraba una de las cumbres cinematográficas de la campaña 2020. Sin embargo, una vez más, las expectativas han hecho mella en las impresiones finales.

El diablo a todas horas cuenta el relato coral de varios personajes adheridos a dos familias marcadas por el infortunio, el horror, la violencia y una fe perversa. El nexo común entre las distintas historias es Arvin Russell (Tom Holland), hijo único de una pareja marcada por la fatalidad y la locura,y, como no podía ser de otra forma, transmitidas como herencia. Esa es la clave temática que parece impregnar la obra del autor de Ohio y que Campos preserva en su filme: la imposibilidad de los personajes por escapar de un destino fatalista, en su caso, marcado por la geografía agreste y despiadada que los rodea y un linaje familiar trágico y aterrador.

Campos afina la puntería para dotar a sus personajes de esa aura maldita. Dispone en su haber de una galería de personajes torturados, condenados, atrapados en ese clima de violencia extrema y fatalidad al acecho, fe demencial y otros sadismos que acentúan la trama. Pero, por otro lado, se percibe un respeto excesivo respecto a la novela, hasta el punto que le impide alzar su propia voz, y conducir la obra  hacia un sendero desplazado que priorice lo audiovisual y sus propios biorritmos a la prosa de Pollock. Tal es así, que el propio novelista es quien narra, en voz en off, los pensamientos, acontecimientos y valoraciones sobre unos personajes que por sus acciones, gestos y voluntades, no consiguen apelar al espectador ni desprenderse de su carácter unidimensional.  Otra de las sensaciones acuciantes durante su visionado es cierto pilotaje en automático en la narración que conduce a esa desconexión emocional de los personajes pese al buen trabajo de un reparto de campanillas: Robert Pattinson, Tom Holland, Bill Skarsgård, Mia Wasikowska, Jason Clarke, Sebastian Stan, Riley Keough, Haley Bennett y Mia Goth . Por contra, Campos, y su director de fotografía, Lol Crawley, dan con una atmósfera rural fascinante y auténtica que por momentos se apoya en el gótico sureño, y, en otros, en el melodrama familiar y rural hillbilly.

Hay un momento, en sus más de dos horas de metraje, en el que la voz en off de Pollock dice: “Hay personas que nacen para ser enterradas”. Una frase contundente que define la historia de loss personajes y que reverbera con mayor intensidad que cualquiera de las imágenes elegidas por Campos, más pensadas para ilustrar el relato original que en originar un camino narrativo propio.

6


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.