Crítica

El último desafío – Kim Ji-woon

posted by Marc Muñoz 1 febrero, 2013 0 comments
El último gran héroe

El último desafío

Después de agotar dos legislaturas (el máximo permitido) y verse empujado a desatender sus obligaciones como gobernador de California en 2011, Arnold Schwarzenegger volvió a ser reclutado en las filas del mundo del cine. Stallone fue el primero en llamar a su puerta para recuperar a esta figura clave del cine de acción en su homenaje a la edad de oro del genero que fue Los Mercenarios, pero ha sido finalmente el surcoreano Kim Ji-woon el encargado de ofrecerle el primer papel protagonista desde su entrada en la política. En El último desafío Arnie responde como le corresponde a alguien que puede alardear de haber creado tantos iconos y haber marcado hitos dentro del cine de acción.

Debajo de un escueto esquema argumental, centrado en la huida hacía Méjico de un peligroso narcotraficante colombiano que acaba de escaparse del FBI , y a quien solo le separa de la frontera un policía y su pequeño y risible grupo de ayudantes, se despliega un producto de entretenimiento puro cargado con dosis de acción, violencia, y humor autoparódico, altamente placenteras y bien ejecutadas.

Y es que la primera baza jugada con acierto por el director de El bueno, el malo y el raro es desnutrir todo el relato de cualquier amago de seriedad o pretensión en aras de desarrollar un juguete atestado de endorfinas y testosterona para el simple y llano disfrute.

Y su resultado no podría ser más gratificante para el espectador que sepa respectar y entender esa falta de seriedad. Tanto por la vía en que dibuja a los personajes, que permite dar espacio a todos los arquetipos que podrían tener lugar en una action movie palomitera con tintes de western (el bueno, el malo, los malos, el malo que descubre tener buen corazón, los fieles ayudantes, y por supuesto, el loco), pero también por su inmaculado trabajo de realización y montaje, y su habilidad para insertar secuencias de humor desenfrenado, sin que el ritmo decline, en medio de la tensión adrenalítica a la que te sumerge la película durante la gran parte del trayecto.

Un viaje que a todas luces resulta emocionante y atómico, impulsado por un ritmo endiablado, y repleto de secuencias filmadas con precisión y técnica arrolladora. Todo ello complementado por el carisma que imparten personajes como el sheriff que interpreta Arnie, o el super villano al que da réplica Eduardo Noriega, por no hablar de los divertidos y necesarios papeles secundarios de Forest Whitaker, Johnny Knoxville, Luis Guzman, Harry Dean Stanton o Peter Stormare.

Una película que crece a cada minuto hasta alcanzar ese inevitable duelo que bebe de la iconografía clásica del western. Entre medio, sus puntos más álgidos, traslucen cuando la acción se desata sin control, las secuencias delirantes se suceden, y el humor y la violencia salvaje brillan y se dan de la mano con total impunidad, es decir, cuando la película más se va de madre. El último desafío resulta una muestra ejemplar en su género (y/o cruces), una maravilla pura y directa al cine de acción ochentero readaptado para la nueva cinefilia. En fin, un gustazo enorme volver a toparse con el mejor Arnie…hasta pronto héroe.

marco 75


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