Crítica

Expediente Warren: The Conjuring – James Wan

posted by Marc Muñoz 18 julio, 2013 2 Comments
La casa del terror

Expediente Warren

En apenas diez años el malayo James Wan ha escalado varias posiciones dentro de la industria del cine norteamericano, hasta convertirse en una de las apuesta más firmes en el cine de género, y un reclamo para la taquilla. Una posición labrada a golpe de arranque de dos de las sagas de terror más exitosas de los últimos años: Saw e Insidious. Ahora se compromete a iniciar otra, pero esta vez, mediante su propuesta más firme, sólida, y terrorífica hasta la fecha.

Expediente Warren: The Conjuring se inspira en un caso real acontecido en los años 70’s en Rhode Island. Ed y Warren Lorraine, dos populares investigadores de casos paranormales, vivieron el caso más terrorífico de sus vidas al recurrir a la llamada de los Perron. Una familia de cinco hijas que convivió con una fuerte presencia oscura en el interior de su morada.

Con este atractivo, aunque trillado, material entre manos, Wan opta por darle forma a través de las convenciones más clásicas del subgénero casa encantada, potenciándolo, especialmente en el tramo final, con pinceladas gruesas de otro subgénero recurrente, el de las  posesiones y exorcismos. El director de Insidious acierta de lleno al ubicar su obra en la mejor tradición del cine de género norteamericano. Aprovechando la invitación que le ofrece el propio contexto temporal en el que ocurrieron los tenebrosos hechos que se relatan, Wan decide empapar todo su filme con la estética, el color (pese a que en ocasiones acentúa la textura digital), y los recursos de suspense y terror que destilaban las grandes obras de terror de los setenta. Un indicativo referencial expresado mediante la forma, que hacía su tramo final, pierde un poco de vista cuando libera su lado más salvaje y atolondrado, explotado con holgura en Saw.

Del mismo modo que no resulta nada complicado encontrar en la casa edificada por Wan, la imprenta de varias obras capitales del cine de terror. A la cercanía argumental con Terror en Amytville, La profecía o El exorcista se le añaden varios guiños que ahondan en la cinefilia cómplice del espectador. Encontramos por ejemplo, la sombra de Hitchcock y sus Pájaros en una impactante secuencia en la que unos pájaros golpean la casa, o esa televisión que remite a Poltergeist, así como la presencia notoria de Suspense (o Los otros si se prefiere), e incluso el Repulsión de Polanski, parece asomar en una de las primeras secuencias del filme.

Hábil e inteligente resulta también su puesta en escena, con una planificación rigurosa con la que aborda un ritmo que no da espiro, favorecido por esos elementos de thriller sobrenatural por los que navega durante buena parte del metraje. Apenas se contabilizan tres momentos de calma o transición, con lo que las gotas de humor, se erigen, en ciertos momentos, como el contrapunto necesario a una tensión desbordante, que maneja con soltura y criterio para preparar tanto los estallidos de terror, como sus amagos, así como para construir un clímax final de infarto, a la altura del recorrido levantado.

Tampoco yerra el tiro con un casting en el que sobresale Lilly Taylor en el papel de esa madre cariñosa y sufridora que termina superada y desfigurada, o la inquietante presencia de Vera Farmiga como Ed Lorraine, la médium que es capaz de ver las atrocidades que se cometieron años atrás en la casa. Sus acompañantes masculinos, tanto Patrick Wilson como Ron Livingston, no consiguen darles la réplica al mismo nivel, algo no aplicable a las jóvenes actrices que se emplean en interpretar a las hijas.

Tras todo lo dicho, James Wan no solo se gradúa con nota como uno de los referentes dentro del cine de terror, sino que consigue que resulte difícil encontrar un filme de terror tan intenso, brillante y aterrador en la cartelera de este año, por no decir, en la del último lustro.

8


2 Comments

Alberto Varet Pascual 25 julio, 2013 at 11:34

Es muy buena. La vi ayer y me gustó muyo, muyo.

Reply
Marc Muñoz 25 julio, 2013 at 18:22

Muy fina sí, me cagué vivo

Reply

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.