Crítica

Goodnight Mommy – Severin Fiala y Veronika Franz

posted by Marc Muñoz 17 agosto, 2015 0 comments
Pesadilla doméstica

 

Goodnight Mommy

Ya sea en clave de thriller o terror, el séptimo arte siempre ha sacado grandes réditos del relato disonante ubicado en el hogar. La invasión de la parcela privada – el reconfort y la seguridad familiar atrincherada en esta -, ya sea por parte de humanos, o entes sobrenaturales, siempre ha moldeado historias espeluznantes. Desde la famosa secuencia de La naranja mecánica, a La semilla del diablo, De repente un extraño, La mano que mece la cuna, o las más recientes, Funny Games, Hungry Beats, Borgman, o la aún por llegar Krisha son claros ejemplos de ello.

Como ocurre con algunos ejemplos citados cuando la amenaza proviene de algún miembro de la familia el efecto es aún más perturbador y angustiante. Ahí se encuadra Goodnight Mommy,  una obra de terror psicológico dirigida por la dupla Severin Fiala y Veronika Franz, y producida por Ulrich Seidl, que narra la pesadilla doméstica de dos niños gemelos de buena familia que reciben con inquietud la llegada de su madre después de someterse a una operación estética. Algo parece alterar su comportamiento, y los niños dudan de que en realidad se trate de su madre la persona que se oculta bajo el vendaje.

El debut de los dos austríacos llega cargado de aciertos y de algún que otro desajuste. En el primer grupo pronto irrumpe una ambientación malsana, inquietante y fascinante que se despliega con igual ejemplaridad en los espacios abiertos como en los cerrados. Esos bosques, lagos y cuevas que los dos hermanos exploran jugando remiten a las imágenes inyectadas de magnetismo turbio que Peter Weir dibujaba en la excepcional Picnic in Hanging Rock.

Pero más meritorio resulta el laborioso empleo en transformar esa casa lecorbusiana, de líneas simétricas, espacios abiertos, acabados modernos y blancura absoluta en una verdadera casa del terror, pese a andar muy alejada de los moldes de éstas. Y ahí precisamente radica uno de los puntos fuertes del filme de Fiala y Franz. Extraer notas de terror de la pureza, representada por esa blancura que invade la casa. Y para ello se nutren del Kubrick de La naranja mecánica – incluso los dos sillones del comedor parecen un homenaje no encubierto a su obra -pero especialmente al Haneke más terrorista, el que incomodó y dejó la garganta con un nudo de marinero en Funny Games. Aunque no se reducen ahí las amplias referencias usadas para su opera prima. Kill List, El otro o La piel que habito irrumpen en determinados parajes.

Sin embargo la película no se muestra tan acertada a la hora de encauzarse en algún terreno. Arranca como un thriller psicológico, para dar paso a elementos de terror y terminar con un torture porn que no disgustaría a Takashi Miike. Sin embargo es en su primer acercamiento donde se muestra más resolutiva y encomiable. Es esa amenaza de una madre fantasmagórica, alterada y temida que empieza  a llevar a los chicos a ciertas situaciones que implica sentimientos encontrados en el espectador – cierta empatía mezclada con sarpullidos de terror. No obstante, la cinta decide saltar hacia otro terreno, y lo hace con poca finura, descubriendo así costuras no muy bien hilvanadas en su guión, y finalmente, ya en su última parte perdiendo el gran potencial del filme, a medida que desechan toda la ambigüedad de su relato, para abrazar lo más explícito con el único efecto de incomodar al espectador y hacerlo remover en su asiento, y que encuentran la peor versión, la casi paródica, cuando lo mezclan con estereotipos y clichés del género de terror – toda la escenografía de la secuencia del incendio. Son saltos innecesarios, llevados a cabo con poco manejo de control, y que debilitan el inmenso poder evocador y estimulante del recorrido inicial.

No por ello, Goodnight Mommy se posiciona como una interesante, a ratos terrorífica, carta de presentación de dos talentosos directores a los que tener en cuenta. Una cinta trufada de referentes que consigue en su ambientación enfermiza y desconcertante, el dibujo de sus personajes y las interpretaciones del trío actoral, sus cotas más permanentes.

7


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.