Crítica

The Tribe – Miroslav Slaboshpitsky

posted by Alberto Varet Pascual 29 junio, 2015 0 comments
Cine de catálogo de festival

The Tribe
The Tribe es, supuestamente, la última revolución llegada de Europa oriental. Sin embargo, no hay nada en este hipersórdido film que no hayamos visto antes. De hecho, es como una amalgama entre Haneke y un cine realista de la nueva ola rumana. O sea, una de esas películas que demuestran lo bueno e inigualable que es Ulrich Seidl.

La propuesta, que aúna todos los tópicos de las susodichas producciones (sonido exclusivamente diegético, largas tomas tanto de escala como de duración, sobriedad en la puesta en escena, rigidez formal que elimina cualquier atisbo de construcción orgánica, inexistencia del humor en su apología de la intensidad…), vierte en la condición sordomuda de sus protagonistas su pretendida originalidad. No obstante, el impacto no se produce, pues son muchas, muchísimas las obras realistas con pocos diálogos que hacen del sonido ambiente su piedra de toque.

No diremos que no hay un trabajo sugestivo, ni que la cinta no corre sus riesgos, pero lo que tenemos delante parece estar construido más sobre unos determinados tics de catálogo de festival que alrededor de unos honestos gestos a la captura de la verdad. Por eso The Tribe, aunque busque con insistencia funcionar como metáfora de la violenta Ucrania de nuestros días, no va más allá de ser otro ejercicio de autor resultón con alerones de cine imponente.

La película de Slaboshpitsky tampoco es mejor en su representación del amor, que bebe de la misma fuente que alimenta las escenas de odio en una mezcla entre sexo explícito y brutalidad que mucho tiene de mecánica. Es ahí donde más de menos se le echa al director de Días Perros, capaz de abrazar, cuando menos te lo esperas y de la manera más asombrosa, la ternura o la piedad. No encontraremos nada de esto aquí. Ni del sentido del humor que hace de la obra del austriaco una rareza a la que no se le puede colgar etiqueta alguna (justo lo opuesto que a la realización que nos ocupa).

Seca, larga, excesiva y con ganas de epatar, The Tribe no da lo que promete, ya que el efecto deseado al presentar un film sin subtítulos ni diálogos jamás estalla en algo sorprendente. Tampoco se puede medir con los grandes en su campo (Import/Export). Le queda, por tanto, conformarse, a su pesar, con ser un trabajo funcional respecto a una serie de códigos de producto de festival. Esto y el premio que le dieron en Cannes el año pasado. Objetivo cumplido, entonces, pues para eso parece haber sido diseñada.

5,5


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