CineLong drinks

El cine rumano en la última década

posted by Alberto Varet Pascual 25 abril, 2013 0 comments

martes navidad

10 años de cine rumano. Con este nombre el Festival de Cine de Autor de Barcelona le dedica una retrospectiva a la cinematografía europea más relevante de la última década. Un panorama del que han surgido voces tan dispares como las de Cristian Mungiu (estrella de la sección), Cristi Puiu o Radu Muntean, capaces, sin embargo, de hacer cristalizar un discurso patrio similar y de generar toda una gama de arquetipos tanto temáticos como narrativos. La pregunta, entonces, es: ¿De dónde surgen todos estos directores y por qué sus intereses son comunes?

El llamado Nuevo Cine Rumano empieza a bullir tras la muerte de Nicolae Ceausescu. La llegada de la democracia al país provoca la posibilidad de enfrentarse de forma libre al pasado y al presente de la nación, además de habilitar el retorno de algunos autores esenciales como Lucien Pintlie, quien dirigiría Niki and Flo, una especie de film-puente con guión de Cristi Puiu.

Precisamente es el propio Puiu quien ostenta el honor de inaugurar el movimiento con la extraordinaria La muerte del señor Lazarescu, donde ya eran exhibidas todas las claves estilísticas de la corriente, como la filmación de un limbo que evoque la transición en la que se encuentra el pueblo, los ecos del ayer, la atención por los asuntos sociales, los contextos opresivos y costumbristas, y la austeridad formal, tendente a diluir la línea que separa la ficción y el documental en la búsqueda de un retrato realista del hoy. Una meta que tiene al plano-secuencia como herramienta primordial, donde la música es, por lo general, extradiegética, y la narración se apoya en un montaje sintético y se articula en tiempo real.

La muerte del señor Lazarescu

A éste film le han seguido otros muchos (que no son más porque la industria rumana sigue siendo pobre) que han repetido, de un modo u otro, las citadas obsesiones,  generado un enorme entusiasmo en la cinefilia y poniendo de manifiesto que en el cine no importa tanto la cantidad de las obras como su calidad. Así, Cristian Mungiu se hizo en el 2007 con la Palma de Oro en Cannes gracias a 4 meses, 3 semanas y 2 días, un drama sobre el aborto enmarcado en la etapa comunista; y el año pasado conquistó otros dos galardones en la Croisette con Más allá de las colinas, su sobrecogedora mirada sobre un angustioso hecho real. Del mismo modo, Radu Muntean ganó el máximo premio en Gijón gracias a la excelente y naturalista Martes, después de Navidad o Calin Peter Netzer obtuvo recientemente el Oso de Oro en Berín con Child’s Pose, una cinta trágica de la que hablan maravillas.

Pero no sólo de ficciones vive este panorama ya que, en ese deseo de comprensión del pretérito para hacer frente a las decepciones del presente, su cine nos ha obsequiado con una película tan personal, exhaustiva y fascinante como Autobiografía de Nicolae Ceausescu, donde el documentalista Andrei Ujica elabora un trabajo de recopilación que pone en liza el valor del audiovisual en el Siglo XX como testimonio de la Historia de la Humanidad.

En fin, diez años gloriosos para una filmografía cuyo futuro es una incógnita: ¿Hacia dónde apuntarán ahora las inquietudes de todos estos artistas? La retrospectiva del Festival de Cine de Autor de Barcelona puede ser un buen espacio de pensamiento para responder a esta cuestión, pues si por un lado nos presenta algunas de las propuestas más estimulantes del ayer, también nos invita a reflexionar sobre el lugar al que se dirige una obra condenada a renovarse para que sus arquetipos no devengan estereotipos.


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.