En rodaje

Los creadores de Bellflower preparan un film inspirado en videojuegos de lucha de los 80

posted by Alberto Varet Pascual 7 febrero, 2013 5 Comments

Chuck Hanks and the San Diego Twins

Los videojuegos están funcionando como un gran catalizador para el Hollywood actual pero mientras la industria más rancia simplemente lo usa como excusa para hacer más de lo mismo, los amantes de la videoconsola han sabido inspirarse en su propio amor y nostalgia para crear joyas como Rompe Ralph.

En ese mismo sentido parece moverse Chuck Hank and The San Diego Twins, la obra que Evan Glodell y Jonathan Keevil, responsables de la sorprendente Bellflower, pretender concluir con ayudas logradas a través del crowfunding. Y es que ser un indie de verdad tiene estas cosas: un primer gran trabajo no va a significar el apoyo de los peces gordos de Los Ángeles para generar una obra libre.

Porque lo que se traen entre manos estos chicos es de todo punto estimulante (sobre todo si has crecido en los 80-90). Definido por Keevil como ‘un drama de acción surrealista enormemente influenciado por los juegos de lucha de los años 80 de scroll lateral’, la cinta pretende ahondar en aquellos tiempos en los que ‘las peleas callejeras necesitaban de puños americanos, cadenas, chaquetas vaqueras de mangas cortadas y ENORMES peinados a lo Mohawk’.

Hablamos de inolvidables títulos como Double Dragon, Ninja Gaiden, Streets of Rage o Cadillacs and Dinosaurs, y de una época en la que los héroes repartían mamporros vestidos como rockabillies. Benditos tiempos.

Teniendo en cuenta el referente anterior podemos esperar una auténtica oda al exceso pero, como en Bellflower, con la belleza en fuga y la nostalgia de fondo.

Los melancólicos pueden colaborar en Kickstarter y encontrar más información en la web de los creadores Coatwolf.com.

Vía Las horas perdidas 


5 Comments

JRR 7 febrero, 2013 at 11:18

Bellflower es una de las peores películas que he visto en mi vida, reflexiones de patio de colegio para espectadores imbéciles, ni como el retrato de unos americanos alienados y completamente gilipollas por un exceso de Mtv funciona. Un minuto de Larry Clark tiene más sustancia que toda la película entera. Adornarlo todo con una fotografía amarilla casposa de universitarios y con música Indie, no hace que sepas dirigir. Los actores eran lamentables, el guión brillaba por su ausencia y esos elogios que hacía la gente después de la proyección en la linea de: “Es muy Cassavetes” Vamos a ver… era una película universitaria que debería haber sido un corto, porque no tiene sustancia ninguna y menos todavía para la siguiente tontería que se ha puesto de moda últimamente y que algunos también repetían: “Es un poema visual” ¡TÓCATE LOS COJONES!
Me atrae el rollo ochentero de la nueva propuesta, pero el talento de este grupillo debería limitarse a los videoclips de sus amigos, hay que ser mínimamente coherente y valorar su trabajo por encima de que cuatro revistas y un par de descerebrados jurados de Sundance los catapultaran a sus quince minutos de gloria, pero parece que todo el mundo se queda fascinado con Bellflower ¿Qué les fascina, la más absoluta nada? A lo mejor soy yo el raro porque no encuentro interés en un lienzo en blanco. Su anterior película carecía completamente de contenido, es una sucesión de pretensiones ridículas que a mi me resultó insoportable. Pero bueno, seguro que consiguen hacer la segunda con el crowfunding, que está resultando un sistema de financiación para que la gente sin talento se haga su peli, por el momento muy poquitas excepciones he encontrado, a ver si el Cosmonauta me quita el sabor de boca de “Vaya crisis de creatividad tan enorme” que se me queda cada vez que veo una película autofinanciada. Mira que me encanta y apoyo el “hazlo tú mismo” siempre que puedo, pero empiezo a aburrirme, la verdad.

Reply
Alberto Varet Pascual 7 febrero, 2013 at 14:40

JRR, me ha encantado su comentario y con algunas cosas estoy de acuerdo pero yo sí creo que tiene carisma ‘Bellflower’, y que conecta con un espíritu teenager actual y con una melancolía postmoderna. También es bueno recalcar que esa fotografía a la que hace mención está conseguida, entre otras cosas, gracias a una cámara creada por ellos mismos y yo a eso le doy mucho valor.
Aparte, usted no es el único que piensa que la peli es una gilipollez porque cuando yo la vi en el, desgraciadamente, desaparecido Festival 4+1, muchas personas salieron diciendo que era lamentable.
Está claro que no es para todos los gustos pero a mí me parece que es honesta y que su rabia y su tristeza son verdaderas. La trama es lo de menos. Esto es cine, es decir, imagen en movimiento, y lo que prima es la búsqueda del misterio a través de esa imagen, no la SIMPLE elaboración de un relato (como muchos apuntan frecuentemente).

Reply
JRR 8 febrero, 2013 at 13:02

SÍ, PERO NO

Ahora desarrollo mi contundente frase de arranque (JAJAJA)

Claro que el cine en muchos casos está por encima del concepto de relato establecido, cuando digo que el guión brilla por su ausencia, no me refiero a la trama y es cierto que el error es mío al decir guión, debería refererirme a toda la película, entendiendo por toda la película guión, dirección, arte etc. Mi problema es que espero que con todos esos elementos se me cuente algo y he aquí mi segundo error al escoger el término, porque cuando digo contar, no me refiero a que me cuenten una historia, me refiero a que traten de transmitirme algo, sí, ese es el término correcto “Transmitir” (¡Uy que complicado lo estoy haciendo!)

Resumo: Creo que la película no cuaja (conmigo, claro) porque está desaprovechada, todo el rato tuve la sensación de que podría ser mucho y se estaba quedando en muy poco, se planteaba una buena atmósfera, pero no se sostenía demasiado y enseguida dejaba de ser interesante, se buscaba crear una sensación que no acababa de llegarme porque todo el conjunto no me funcionaba, en resumen (de nuevo) muy buenas ideas, muy buenos planteamientos que se quedaban en nada, no es una cuestión de trama. ¿Y porqué me jode esto o me puso de tan mala leche cuando ví la película? Porque esa sensación de lo que podría haber sido es mucho peor que la simple sensación de: “joder que mala es esta peli” Con esto reconozco y entiendo, ese carisma del que habla, aunque no lo comparto por todo lo anterior.

Disfruto con propuestas que se mojan en buscar otros caminos narrativos, desde Buñuel a mi adorado Cronenberg de antaño, pasando por Asia a ver a Tetsuo y a Miike cuando se le corta la digestión leyendo a Burroughs, el problema que veo es que esta película podría haber llegado a ser un “Crash” adolescente, un verdadero retrato generacional y excesivo, pero se me quedó en nada.

Había ciertas cosas en Bellflower que me atraían pero que no estaban bien hechas ese punto de “contar mucho cuando aparentemente no se cuenta nada” no acaba de llegarme, creo que principalmente por las actuaciones en las que sí veo ingenuidad e ira contenida adolescente a partes iguales, pero no química entre los personajes. Se que no tiene absolutamente nada que ver, pero ese aparentemente, no cuento nada de “Caché” que a muchos de mis amigos les aburrió a morir y a mi me fascinó, creo que no está conseguido. Claro, estamos comparándolos con el rey de todos los sádicos que es Haneke y controla hasta el último segundo de lo que te está dando. ¿Dije que mis comparaciones a lo mejor resultaban un poco surrealistas o se me pasó?

Por otro lado esa trama a bandazos y sin mucha importancia podría crear una atmósfera con el resto de recursos, una sensación a través de ese hiperrealismo que a veces me resultó hasta interesante (aunque me durara poco) Ese “estamos sentados dentro de la habitación con cuatro teens americanos en un día cualquiera” Hay un director para mi que es un dios en este sentido y es Olivier Assayas, lo que él hace es una maravilla, en películas como “Demon Lover” o “Boarding Gate”. Assayas te patea la cabeza, no tienes ni idea de a donde estás yendo la mayor parte del tiempo, pero  te encanta.

¡Y maldita sea soy del 83, jugaba chillando DOS HOMBRES ENTRAN, UNO SALE, debería haber entrado en esta peli!

Creo que mi principal problema es que no empaticé con ninguno de los personajes porque me resultaban demasiado estúpidos (y no me considero precisamente un cerebrín) cuando sin embargo en “Bully” no das crédito de lo tontos que pueden llegar a ser, pero conectas con ellos, los entiendes de alguna manera, incluso después de los quince últimos minutos donde se ve realmente lo estúpidos que son. Algo parecido a lo que sucede con “Alpha Dog” (Inferior, pero entretenidísma y muy bien llevada por un director que odio) Cualquiera que le haya pegado puñetazos a la pared con quince años entraría con el rollo adolescente de “Bellflower”, pero mi cerebro tiene un límite de veces que puede soportar ciertas adjetivos repetidos hasta la saciedad. Aquí hay una parte que me jode reconocer, si esto es un retrato generacional de la américa del 2013/¿10/11/12?, es un hecho que ya no soy tan joven y pertenezco a otra generación. Y también es un hecho que de alguna manera pretenden decirnos que son más tontos todavía de lo que lo éramos nosotros (lo cual me preocupa y no creo que sea cierto), si comparamos a los marginados de Bellflower y sus flequillos enlacados a lo Strokes con los pelos grasientos de los noventa de los chicos de “Suburbia”, los de la segunda parecen premios Nobel. Hay que admitir que los personajes de Linklater siempre son excesivamente listos y que coño, ¡Todos hablan igual que él! (Pero les tengo cariño como a los De el club de los cinco, que ha envejecido peor todavía)

Respecto a la foto, anonadado me he, tuve la sensación constante de que estaban cubriendo carencias con filtros y efectos de After. Reconozco el mérito la verdad, pero sigue sin entrarme la foto, sin más.

De acuerdo, dejémoslo en tablas (jejeje) ya que reconozco ciertos momentos que pueden tener… ¿“Alma”? (O… algo) Es una ópera prima y si a veces hay un amateurismo que no aguanto, es normal. Aparte como cualquier película, ya sea El Caballero Oscuro, Bellflower o los Albóndigas en remojo, todo se reduce a entras o no entras en la propuesta, yo en este caso no entré, igual que cuando vi The Brown Bunny y me quedé catatónico sin saber realmente por qué me estaba fascinando y mis acompañantes de sofá me querían matar por haberla puesto.

Es lña primera vez que opino en una de estas cosas y empiezo a entender porque la gente se pica, es divertido trasladar la charla en la puerta del cine a este lugar (dios que desfasado estoy) porque lo mejor de ir al cine es la charla de después.

He vuelto a entrar aquí pensando: “Ayer se te fue la olla y vomitaste un montón de mala leche recordada que te provocó esa peli, a ver si te has pasado” y ha estado bien leer un comentario con sentido y con intención de debate, así que al final voy a tener que ver la nueva propuesta, para ver si a la segunda me convencen y para dejar otro comentario en un par de años (eso sí, en ese crowfunding no voy a colaborar, tampoco nos pasemos)

¡Vaya parrafada! Creo que me queda mucho que aprender en este mundo de Twitter e inmediatez. Un saludo.

Reply
Alberto Varet Pascual 8 febrero, 2013 at 13:22

Está claro que no es para todo el mundo. Tampoco se puede comparar a obras mayores como ‘Crash’ (aunque no van por ahí los tiros de la peli). Es un film que sólo puede haber sido hecho por chicos nacidos en los primeros 80. Sus referentes están ahí. Es una obra post-teen y post-moderna que hace del desequilibrio y la imperfección su bandera. Que sí, se va de madre, y eso puede molestar pero a mí me dio un poco igual porque creo que tiene cosas muy valiosas más allá de sus defectos y sus taradeces de moderno pijo y listillo. Como siempre, es entrar o no entrar.

Reply
Marc Muñoz 8 febrero, 2013 at 19:21

¡¡Joder!! si la intensidad de tus comentarios y la contundencia es ésta, no me extrañarían dos años más sin volver a verte el pelo (jajaj)…Entiendo tu punto de vista, porque en muchos instantes del visionado me abordaron las mismas preguntas, y por momentos dudé de qué hubiera algo de sustancia debajo de la vistosa carcasa. Sin embargo, coincido más con Alberto, para mi la película relata una historia de amor apocalíptica, nihilista y destructiva de unos personajes perdidos, desorientados y de vidas vacías. También es verdad que algunos de ellos, y en ocasiones, sus comportamientos son irritantes, actuán sin sentido, pero creo que es la verdadera naturaleza que quiere señalar su director, el describir y transmitir toda esa desazón que desaparece cuando llega el amor, y que se recrudece, con manifestaciones más violentas, cuando éste golpea y se va. No voy a afirmar que es una maravilla de filme, porque como opera prima que es, casi está obligada a no serlo, y a ratos resulta tramposa en su forma de narrar los hechos, pero sí que valoro muy positivamente su potente y fascinante atmosfera, y como ésta envuelve a la historia y sus personajes. Si quieres conocer un poco más las intenciones de su director, tuve la oportunidad de entrevistarlo aquí:

https://www.eldestiladorcultural.es/cine/entrevista-a-evan-glodell-director-de-bellflower/

Reply

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.