Festivales

Crónica d’A 2018

posted by Mireia Iniesta 15 mayo, 2018 0 comments

Una vez más el D’A irrumpe en Barcelona con una basta oferta que resulta inasible para el espectador medio, pero que inunda del mejor cine cada uno de los espacios que ocupa durante los diez días que dura el festival.  Si atendemos a la parte de esa oferta fílmica que no ha conseguido ningún galardón de los jurados profesionales, encontramos auténticas obras de arte que dan testimonio de una sociedad en crisis.

Empezando por First Reformed, último trabajo de Paul Schrader. Un film que ahonda en el proceso del duelo y en los diferentes modos de afrontarlo, a través de un sacerdote que trabaja en una iglesia para turistas, jamás visitada, y un ama de casa embarazada, cuyo marido decide suicidarse. Schrader filma la primera parte del modo más ortodoxo, cargada de gravedad, de solemnidad, de líneas rectas y austeras. Para dialogar más tarde con el arquetipo del antihéroe, tan popular en el siglo pasado (trazado por Robert de Niro en Taxi Driver), y dejar caer a la película en el más maravilloso de los delirios.  

La ciambra

Precisamente con Martin Scorsese como uno de los productores ejecutivos, despunta con el premio del público, A Ciambra, de Jonas Carpignano. Una mezcla de documental y ficción ambientado en un poblado gitano de Calabria. Una parte del país, olvidada, marginada y acosada por el neofascismo. Carpignano, tal como hizo Pasolini en su momento con Accatone, mostrando imágenes de barrios que los políticos italianos rechazaban que fuesen filmados, plasma esa parte de Calabria que Salvini quisiera hacer desaparecer. Entramos en ese particular universo forjado a base de delincuencia y traiciones forjadas a hierro de la mano de Pio. Un adolescente de 14 años, que deseando ingresar en el mundo de los adultos, se ve forzado a aceptar que ese rito iniciático es menos seductor y más crudo de lo que pensaba. La cámara de Carpignano se adentra con gran maestría en las entrañas de un microcosmos terrible y real, en que cada personaje existe y se interpreta a sí mismo.

Una atmósfera similar se respira en Braguino, de Clément Cogitore. Un documental filmado en la Taiga siberiana. Dos familias enemigas comparten ese espacio aislado de la civilización y de muy difícil acceso. A las vicisitudes cada vez más violentas de ambas se impone una naturaleza basta e ingobernable de la que se nutren para sobrevivir, mediante la caza de osos. Pero más impresionante para el espectador que el desmembramiento en directo de uno de ellos, es la numerosa presencia de los niños de las dos familias. Todos de un aspecto similar y jugando constantemente juntos, pese al enfrentamiento de sus familiares. Nada más terrorífico que observar la mirada perpleja de los niños ante las reyertas de los adultos.

Mrs. Fang

Wang Bing también viajó a los confines de China y buscó a los olvidados para realizar su último trabajo, Mrs. Fang. El relato de una anciana enferma de alzheimer a la que el director visitó y filmó dos años atrás, y que en el momento en el que se graba el documental agoniza durante diez días ante la vigilancia y atención de los miembros de su familia. Aún siendo respetuoso con el dolor, el director no se priva de captar, en unos primeros planos que parecen durar una eternidad, el agónico rostro de la mujer, cuya memoria parece resurgir en algunos momentos aislados. El acompañamiento de sus parientes nos permite asistir al tipo de vida que conducen, las costumbres atávicas por las que se rigen, la forma de articular la vida en un lugar remoto, que parece que no existe. Una obra que se aleja de ejercicios similares como Relámpago sobre agua, gracias a la condición de campesina de su protagonista.

La muerte también es el tema central de Ainhoa, yo no soy esa, de Carolina Astudillo. Una nueva obra maestra de una directora brillante, que suele explorar la memoria histórica de personajes femeninos. Más personal que De monstruos y faldas y que El gran vuelo, Astudillo teje esta película con las mismas herramientas que usó en las anteriores: fotos, vídeos en súper ocho, voces en off y animación, la vida de Ainhoa, una mujer que decidió suicidarse joven. Una valiente apuesta que parece dialogar con Un’ ora sola ti vorrei de Alina Marazzi y que implica a Astudillo hasta el punto de convertirse en un personaje más de su última obra.

Casa de ningú

Por último, cabe destacar el documental de Ingrid Guardiola, Casa de ningú. Una brillante reflexión del envejecimiento desigual que sufren unos ancianos de un geriátrico de Sant Andreu de Palomar, frente a los de un pueblo minero de León. Un doloroso análisis acerca de la crueldad del sistema. La cámara de Guardiola permanece en el exterior de casi todos los espacios del geriátrico sin atreverse a penetrar en ese magma doloroso en el que se abandona a la “gent gran”. Un primer documental que promete ser el disparo de salida de una gran carrera fílmica.


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.