CineCrítica

I’m not there – Todd Haynes

posted by Marc Muñoz 4 marzo, 2010 1 Comment
Deconstruyendo la leyenda

Con casi tres años de retraso nos llega el personal y experimental biopic que Todd Haynes dedicó a la figura de Bob Dylan, uno de los artistas más relevantes, respetados, e influyentes de nuestros días. Pero a la vez  siempre ha sido un personaje cambiante, con múltiples registros. Y es precisamente esto lo que le sirve a Haynes para determinar  la estructura de I’m not there.

La película se presenta a través de diferentes capítulos que recogen las distintas etapas del músico, que a su vez están interpretadas por diferentes actores, y actriz.  Así pues podemos ver a Christian Bale en el papel del joven cantante cuando era el abanderado del folk, o a Cate Blanchett haciendo gala de una enorme capacidad interpretativa para copiar los gestos, dicción y actitud de un Dylan insolente y vividor en su etapa rockera. O incluso hay momentos para el actor de color Marcus Carl Franklin haciendo del cantante de Minnesota en su niñez, o un Richard Gere en una especie de homenaje a su intervención en Pat Garrett & Billy the kid, que le sirve a la vez, para ilustrar el retorno del músico a sus raíces musicales.

Ante esta enrevesada telaraña de actores y etapas musicales, Haynes construye a su gusto, pero con admirable criterio, una película que intenta acercarse al mito desde una perspectiva lejana, podríamos decir que hasta fantástica (no estamos ante un  nuevo No direction home, pero sí que el documental de Scorsese parece servir de referencia para impregnar de veracidad el relato, sin ser ese el objetivo). No se busca ni el realismo, ni el rigor al explicar su vida, simplemente se repasan sus edades más significativas a través del imaginario visual planteado por su director. Y resulta paradoxal, que con ello, el espectador se acerca de manera muy acurada a las motivaciones, raíces y consecuencias que parecen haber marcado las diferentes vidas de este cantautor imprescindible.

Además para enmarañar más la propuesta, y complicar su estructura interna, pero con un resultado muy inspirador, su director opta por una línea variable, no hay una trama secuencial ni cronológica de los hechos, sino constantes saltos en el tiempo.

Sólo por su estupenda banda sonora, cargada de temas del hombre sobre el que gira la historia y de fantásticos covers de Calexico, Jim James, Anthony y Sonic Youth, entre otros, la espera ha valido la pena. Pero además supone una de las últimas oportunidades, por no decir la última, de ver a Heath Ledger en el cine, interpretando a Bob Dylan en otra de sus etapas.

I’m not there es un filme altamente recomendable para los devotos del cantante de “Blowin’ in the wind”, y que lo más probable, es que muchos de los no melómanos, sepan también encontrarle su interés y potencial en la arriesgada y experimental mirada propuesta por su atrevido director.

7


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Concierto Bob Dylan Poble Espanyol (24 de junio 2010) | El Destilador Cultural 26 junio, 2010 at 09:49

[…] a lo largo de su impecable trayectoria una y otra vez, ganándose adeptos y detractores con cada nuevo perfil adoptado. Este rasgo suyo también lo adopta encima del escenario, cansado de interpretar sus […]

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