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Las 10 mejores películas del 2013

posted by Marc Muñoz 30 diciembre, 2013 0 comments

Lo apuntaba Alberto Varet en las primeras líneas de su resumen (cinematográfico) del año: 2013 no pasará a la historia por haber dado una cosecha cinematográfica de ensueño. Ha sido el año del “mucho bluff y pocas nueces”. Una sensación que se acrecienta virando la vista hacía el 2012 y sus joyas cinematográficas.

Comparando la lista del año pasado con la que sigue, trasluce la irregularidad de este 2013 incapaz de regalarnos una obra sublime y/o incontestable, pero que como mínimo, nos deja un buen puñado de obras notables. A continuación las diez mejores películas vistas por un servidor a lo largo de los últimos 12 meses.

10. Gravity (USA)

Dir: Alfonso Cuarón

Gravity SS

Alfonso Cuarón se ha ganado este año un puesto de honor entre los realizadores más cotizados de Hollywood. Gravity ha sido su pasaporte hacía este estatus. Siete años de trabajo que han alumbrado el espectáculo cinematográfico más colosal del 2013, la experiencia sensorial más gratificante del año, y no es poco. Durante semanas impulsada en taquilla gracias a las buenas críticas y el boca a boca, ni su escuálido guión, ni Sandra Bullock, ni los científicos aportando datos que desmentían la verosimilitud de la historia, han podido desviar la dorada trayectoria de la película, que termina el año surcando los cielos y consiguiendo lo más difícil, entusiasmar por igual a crítica y público.

9. Otel·lo (España) /Después de Lucía (Méjico)

Dir: Hammudi Al-Rahmoun/ Dir: Michel Franco

Otel·lo

Comparten esta posición dos obras mayúsculas que no tuvieron presencia en las salas españolas, pero que llegaron a nuestros ojos gracias al festival l’Atlántida. La primera de ellas es para quien escribe la mejor película española del 2013, y normalmente olvidada para aquellos que defienden “el otro cine español”. El catalán Al-Rahmoun sorprendía con este ejercicio de metacine atrevido y complejo, planteando una especie de making-off de una obra de teatro sobre Otelo donde el propio Al-Rahmoun ejerce de director poniendo al límite la voluntad de los dos actores de la obra. Un fascinante experimento cinematográfico que acorrala la psique del espectador a través de las reflexiones que afloran de esta tensión entre un director tiránico y las dos inocentes víctimas de sus métodos, jugando constantemente con los límites entre realidad y ficción. Otro poso alargado dejaba la mejicana Después de Lucía, un descarnado acercamiento al bullying, a las relaciones paterno-filiales y al sentimiento de pérdida a través de un estilo sereno, distante, pero que va calando en los huesos hasta volverse insoportable. Es precisamente la naturalidad con el que esta nueva joya del cine mejicano filma el entorno asfixiante y aterrador de esta chica que sufre acoso lo que comprime el corazón durante su visionado. Una tensión violenta, soterrada, sin subrayados, que pide clemencia hasta su plano final, uno de los más demoledores vistos en años.

8. Paraíso: Amor (Austria)

Dir: Ulrich Seidl

Paraíso: Amor

La entrega más inspirada de la trilogía del austríaco Ulrich Seidl la componía Paraíso: Amor. Un acercamiento a las podredumbres de la sociedad occidental, a las prácticas más ridículas y reprobables, a través del viaje que emprende una soltera austríaca a Kenya en busca de descanso, pero también para saciar su libido con turismo sexual. Seidl escupe cinismo, humor, crítica feroz y mala baba en prácticamente todos los fotogramas de la película, pero lo plantea de un modo sutil y lúcido, que lo hace tan genuino y personal de su cine.

7. Tabú (Portugal)

Dir: Miguel Gomes

Tabú Miguel Gomes

Su paso por las carteleras de este país fue testimonial, casi como una estrella fugaz, pero el rastro que dejó entre los pocos que la percibimos sigue muy vivo 12 meses después. El luso Miguel Gomes bordaba un fascinante díptico que situaba al espectador frente a dos historias: una en color ubicada en la Lisboa contemporánea, la otra en un África en blanco y negro, evocando los fantasmas del pasado de la anciana protagonista de la primera. La intención del director era escribir una oda al cine mudo, al romanticismo del celuloide en contraposición a un presente gris, a la pérdida del paraíso de antaño. Una película pivotada sobre la memoria de los personajes, del cine y de la historia de Portugal. Desencadenando con su visionado el ensimismamiento más profundo gracias a unas imágenes que respiraban belleza y material onírico.

6. La Vida de Adèle (Francia)

Dir: Abdel Kechiche

Azul es un color calido

La última Palma de Oro nos entregó la interpretación femenina más pletórica del año, y con ella descubrimos un nuevo diamante en bruto, la joven Adèle Exarchopoulos. Pero también nos regaló una de las historias de amor más intensas y emotivas vistas nunca a 24 fotogramas por segundo. Y la descubrimos gracias al brillante trabajo de exploración del cuerpo como mapa emocional, como reflejo anímico de sus personajes, el cuerpo como termómetro de los sentimientos. Grandes dosis de sexo, pasión y realismo para una de las historias más inolvidables de este año, un relato que levanta a su paso un torrente de sentimientos difícilmente comparables, difícilmente sorteables.

5. El Impostor (UK)

Dir: Bart Layton

The Imposter

Convertir en inverosímil lo verdadero o en verosímil lo falso. Ese parece ser la obsesión que planea sobre El Impostor, uno de los documentales más arrebatadores y fascinantes de la temporada. El inglés Bart Layton recoge la historia real de un falsificador de identidades en su éxito más inconcebible, cuando se hizo pasar por un chico tejano de trece años desaparecido en 1994. Igual de alucinante resulta la historia, como la forma de contarla que escoge Layton, subscribiéndola en una especie de docu thriller repleto de giros inesperados, revelaciones que te dejan sin aliento, propiciados por una serie de personajes que helarían la sangre al mismísimo Stephen King. Componiendo con ello una lúcida mirada al juego de roles, al engaño, a la identidad, y sembrando un mar de dudas e incertezas en el espectador que lo acompañan durante días tras su visionado.  Un juego sobre las fronteras difusas de la realidad que lo emparienta con otras grandes muestras recientes, como Exit through the gift shop y Searching for sugar man.

4. Expediente Warren: The conjuring (USA)

Dir: James Wan

Expediente Warren: the conjuring

James Wan se ha asentado como el nuevo paladín del cine de terror made in USA en parte gracias a su último esfuerzo. Mezclando el subgénero de la haunted house con el de las posesiones, Wan aterrorizó al personal mediante un uso privilegiado de la puesta en escena, el fuera campo y la técnica cinematográfica al servicio de la tensión. Una montaña rusa apasionante, intensa, llena de sustos, terror y angustia. Sin dudarlo, la mejor película del último verano.

3. Only lovers left alive (USA)

Dir: Jim Jarmusch

Only Lovers Left Alive

Aún no ha pisado salas españolas (lo hará en el 1er. trimestre del 2014 vía Vértigo Films) pero para los que nos hemos sentado delante de la nueva película de Jim Jarmusch supuso un magnífico encuentro con el mejor cine del director norteamericano. El último esfuerzo del director de Noche sobre la tierra se ubicua en el género vampiro para macerarlo a su gusto y estilo, para terminar desembocando en una película de corte existencial, que respira amor incodicional por la música, y donde los vampiros transmiten más sentimientos que los propios humanos en un mundo que parece derrumbarse, y cuya condena, inherente a la condición de los protagonistas, es permanecer en vida. Altas dosis de acidez y lucidez para esta particular mirada al mundo de los vampiros, a la música, la cultura, la historia… en definitiva un retrato fascinante de nuestro mundo.

2. La noche más oscura (USA)

Dir: Kathryn Bigelow

La noche mas oscura

Han pasado muchos meses desde su estreno, pero la última película de Bigelow sigue siendo uno de los hitos cinematográficos de este 2013. Un filme que reseguía las andanzas de un animal herido, de una agente de la CIA desnutrida del placer de vivir por culpa de la obsesión enfermiza por dar con el hombre más buscado del mundo, Osama Bin Laden. Mediante una técnica impecable, y con una rigurosidad deslumbrante, Bigelow sumergía al espectador en esta cacería incesante y tenaz para dar con el hombre (mito) fantasma. Un trayecto tenso y asombroso, que al igual que pasaba con Zodiac, el hueso dramático se concernía sobre la investigación del caso más que sobre la resolución del mismo, y que además contaba con una Jessica Chastain en estado de gracia, demostrando ser una de las mejores actrices del momento.

1. The act of killing (Dinamarca)

Dir: Joshua Oppenheimer

The act of killing

El visionado más hiriente en años. La experiencia más atroz del año llegaba desde la no ficción. Un trabajo que enmudeció a los espectadores en salas y festivales acercándose al mal desde un punto de vista nunca antes explorado, a través de un documental que recreaba el genocidio del régimen de Suharto interpretado por los propios verdugos. Pero en realidad el objetivo de Oppenheimer era proponer una mirada aterradora a la banalización del mal, a la impunidad del horror, mediante un ejercicio autorreflexivo que mezclaba la ficción bizarra y el testimonio, con la reconstrucción documental para poner al espectador  en una encrucijada inestable y perturbadora. Una abrasiva propuesta que te sacudía y removía los intestinos tanto por lo que cuenta, por el cómo lo cuenta, y cuya mezcla parecía una pesadilla irreal. Lamentablemente era real, y se imponía, una vez más, que la realidad supera la ficción, constantando que el género documental pasa por un momento de oro.


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