Cine

Las películas de la década por Diego Salgado

posted by Marc Muñoz 30 noviembre, 2009 5 Comments

Hace pocas semanas, en su propia selección para este blog de las mejores películas producidas en la década que ahora termina, Marc Muñoz delimitaba con acierto el marco sociopolítico en que se habían gestado. Desde aquí creo que toca añadir algunas constantes cinematográficas.

En su post, Marc señalaba lo difícil que resulta encontrar grandes películas estrenadas entre 2000 y 2009, aunque hayamos disfrutado sin duda “de mucho cine mayúsculo”. Y es justo tal contradicción la que ha caracterizado la década y, parece, caracterizará el futuro: el concepto de película como obra de arte cerrada en sí misma, con una estructura formal y dramática mensurable, es agua pasada. Entre otros factores, Internet, la democratización de la imagen merced a la electrónica de consumo, la sinergia desprejuiciada entre géneros y medios expresivos (cine, televisión, videojuegos, cómic, clips musicales, publicidad), lo digital dentro y fuera de la pantalla, y un relativismo intelectual e ideológico sin parangón han sustituido la idea de la película como ente autónomo por la de la marea audiovisual.

Cada título en concreto ya no es sino parte de una corriente tumultuosa que va erosionando viejos paradigmas creativos, y reflejando caprichosamente las intuiciones y reflexiones de los cineastas. Es un tema fascinante, que necesitaría más espacio para ser tratado y debatido. Sin salir del cine comercial -que al fin y al cabo sigue dictando, le pese a quien le pese, el rumbo de este arte-, la insistencia en los remakes, los reboots y las secuelas ha de entenderse no solo como muestra de oportunismo mercantilista; también hay en ello un ansia más o menos consciente de reformular vetustos amaneramientos narrativos y dramáticos, en sintonía con un espectador descreído de la Historia y las historias, alienado por un presente continuo angustioso y a la vez estimulante que fluye como un torrente siempre igual y siempre distinto.

Ejemplos tan accesibles y extraordinarios como Memento (Christopher Nolan, 2000), Dogville (Lars von Trier, 2003), Los increíbles (Brad Bird, 2004), El nuevo mundo (Terrence Malick, 2005), El caballero oscuro (Christopher Nolan, 2008), Rebobine, por favor (Michel Gondry, 2008), El curioso caso de Benjamin Button (David Fincher, 2008), Malditos bastardos (Quentin Tarantino, 2009) y Enemigos públicos (Michael Mann, 2009) dan cuenta de esta actitud renovada de los cineastas sobre el medio, que también se nos está exigiendo como espectadores. ¿Son perfectas las películas citadas? ¿Importa? Es decisión de cada uno vadear la corriente, o permanecer acobardado en la orilla con la compañía agonizante de Clint Eastwood…

Paso a reseñar diez títulos que, en mi opinión, hacen honor con excelencia a las características que he intentado resumir:

 

 2000 – LAS VÍRGENES SUICIDAS

Dir: Sofia Coppola.

Empiezo haciendo trampas, pues, pese a estrenarse en España en mayo de 2000, la ópera prima de la hija de Francis Ford Coppola data de 1999. Además, considero más relevantes Lost in Translation (2003) y María Antonieta (2006), en las que Sofia Coppola ha dejado claro, como Michel Gondry, un talento que deja en evidencia por contraste a Pedro Almodóvar, Wes Anderson, Isabel Coixet y otros mediocres apóstoles de “lo moderno”. Lo revulsivo de Las vírgenes suicidas es que se acoge a la súplica “lo que queremos es vivir… si nos dejan” para plantear, con desgarrado atrevimiento para su momento, un tema de suma importancia a lo largo de la década, aún en liza en la reciente Jennifer’s body (Karyn Kusama, 2009): la liberación de lo representado femenino respecto de la paternalista mirada masculina.

 

2001 – BLACK HAWK DERRIBADO

Dir: Ridley Scott.

Amén de ser el mejor trabajo de realización y montaje firmado en toda su carrera por Ridley Scott (sí, hemos visto Alien y Blade Runner), muy influyente en numerosos videojuegos bélicos, Black Hawk Down es el reverso de Las vírgenes suicidas, por cuanto certifica el declive de ciertos valores tradicionalmente masculinos para imponer orden en un entorno geopolítico cambiante, incontrolable; la película se estrenó en Estados Unidos apenas cuatro meses después de los atentados del 11-S. Títulos asimismo recomendables como Un domingo cualquiera (Oliver Stone, 1999), Master & Commander (Peter Weir, 2003), 300 (Zack Snyder, 2006) y El luchador (Darren Aronofsky, 2008) han persistido en la misma línea con un tono progresivamente crepuscular.

 

2002 – ADAPTACIÓN (EL LADRÓN DE ORQUÍDEAS)

Dir: Spike Jonze.

Sensacional ejercicio metalingüístico a cargo del guionista Charlie Kaufman y el director Spike Jonze, con un Nicolas Cage desdoblado magistralmente en dos personajes. Adaptation nos habla en apenas dos horas de metraje sobre el trasvase creativo de unos medios a otros, los impulsos y constricciones del artista, las eficacias respectivas del prototipo narrativo hollywoodense y el independiente… Una gozada para la inteligencia.

 

2003 – LAS HORAS DEL DÍA

Dir: Jaime Rosales.

En su ópera prima, Jaime Rosales ya apuntaba las maneras que singularizarían las posteriores La soledad (2007) y Tiro en la cabeza (2008): una inflexibilidad total, en lo referido tanto a la experimentación estilística como a la ausencia de complicidad con el espectador. En un país donde lo que prima es la hipocresía y el falso colegueo (y no hablamos solo de cine), Rosales se atreve a propinarnos un bofetón del que lo más doloroso no son las sórdidas actividades del psicópata que encarna Àlex Brendemühl, sino la insoportable cotidianeidad que le/nos rodea.

 

2004 – PALÍNDROMOS

Dir: Todd Solondz.

 

Tampoco es precisamente el buen rollito una cualidad atribuible al norteamericano Todd Solondz, auténtico francotirador contra la corrección política y lo light a través de ficciones cuya crudeza esconde más cine del que se quiere apreciar. Palíndromos es una fábula feroz acerca de la intolerancia de quienes se presentan a sí mismos como adalides de la tolerancia, con un sustrato en torno a lo inaprensible y polifacético de la propia identidad (otro tema omnipresente en la década que ahora termina) expresado con recursos que Todd Haynes recuperaría en la todavía inédita en nuestro país I’m not there (2007).

 

2005 – GRIZZLY MAN

Dir: Werner Herzog.

También sobre la identidad y su construcción trata esta gran película de uno de los mejores cineastas del mundo en activo, Werner Herzog. A partir de grabaciones videográficas de Timothy Treadwell, naturalista devorado por un oso, Herzog elabora un documental muy personal, una inmersión en el continente inabarcable del alma humana que desborda todos los cauces del género en que se encuadra. Por cierto que hablar de Grizzly Man obliga a resaltar la importancia adquirida entre 2000 y 2009 por el documental y sus subgéneros: objetivo, testimonial, fake, mockumentary… con obligada mención de otro título imprescindible: Capturing the Friedmans (Andrew Jarecki, 2003).

 

2006 – LOS CLIMAS

Dir: Nuri Bilge Ceylan.

Posiblemente, una de las películas más bellas y desoladoras jamás realizadas en torno al desamor. Los climas recrea las dificultades para entablar en los albores del siglo XXI relaciones sentimentales duraderas, con una profunda comprensión de nuestra naturaleza. Rodada en un formato de vídeo digital que pocas veces ha resultado tan estético y preciso como en esta ocasión, la segunda realización del turco Nuri Bilge Ceylan contradice la consideración que hacíamos en la introducción acerca de la imposibilidad contemporánea de conseguir una película perfecta. Los climas lo es.

 

2007 – POZOS DE AMBICIÓN

Dir: Paul Thomas Anderson.

Otra película en los límites de la perfección absoluta. Lejos de ser lo que muchos críticos dijeron de ella (una mera actualización del típico melodrama sobre la ambición y sus funestas consecuencias), There Will Be Blood es una deconstrucción de toda una tradición cinematográfica, bajo el signo del laconismo y lo milimétrico. Stanley Kubrick es el referente obvio de Anderson. Y, en concordancia con la inquietante, antinatural grandeza del film, Daniel Day Lewis compone uno de los personajes más enigmáticos y terroríficos de la historia del cine, uno de esos villanos (¿villanos?) que, ante la carencia de atributos de que hace gala la bondad (¿bondad?) instituida mayoritariamente, ha tomado en esta década las riendas morales de la ficción.

 

2008 – MONSTRUOSO

Dir: Matt Reeves.

De las muchas películas que a lo largo de la década han imaginado el Apocalipsis, Monstruoso es una de las más inteligentes y mejor realizadas. Su registro de falso documental resulta verosímil en casi todo momento, y suscita numerosas lecturas a propósito de su reinterpretación de imaginarios tan traumáticamente reales como el del 11-S. El momento en el que los neoyorquinos se abalanzan alegremente a fotografiar con sus móviles la cabeza de la Estatua de la Libertad que acaba de aterrizar a sus pies, merece su inclusión en cualquier recopilación antológica de secuencias representativas de nuestro modo de estar en el mundo.

 

2009 – ANTICRISTO

Dir: Lars von Trier.

Y concluimos como empezábamos; con la reubicación representativa de los sexos, y con la sensación de que en el cine ya no es importante que la suma de las partes produzca un número entero. Angustiosa y ambigua, Anticristo desvela a un Lars von Trier tan perverso como siempre pero inusualmente atormentado, que retrotrae al Hombre a un Edén imposible y obliga a la Mujer a abrazar su condición solicitada de Lilith. Por lo demás, recomendar Anticristo implica reivindicar un género como es el del terror extremo, que Von Trier reconoce ha tenido una gran influencia en su última película, y que entre 2000 y 2009 ha demostrado significativamente una enorme vitalidad, amén de generar una cantidad considerable de títulos interesantes. Por mucho que bienpensantes de un extremo u otro hayan pretendido ignorarlo, cuando no censurarlo, por aquello de matar al mensajero.

Diego Salgado

Diego Salgado es crítico de cine en la revista Fandigital, y en las webs de cine Miradas de cine y CosasdeCine. Además colabora en la prestigiosa revista de cine Cahiers du Cinema, en la que escribe habitualmente en las páginas de “Cuadernos de cine”. En el 2010 empezará a  colaborar en We Love Cinema, una iniciativa que pretende importar a España un proyecto alrededor del séptimo arte que se inició en Londres con el objetivo de acercar el cine gratuito de calidad a los espectadores.


5 Comments

Marc Muñoz 30 noviembre, 2009 at 19:46

Excelente artículo. Especialmente por la disección inicial sobre el estado del cine durante estos diez primeros años del milenio. Muy revelador el concepto de “marea audiovisual”.

Por cierto, me apunto dos de tus filmes citados(Palíndromos y Los Climas) a la lista de películas urgentes a ver.

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José Luis Muñoz 30 noviembre, 2009 at 23:30

Sugerente lista. Todas películas imprescindibles. Aunque creo que Anticristo es una película fallida, que la forma no está a la altura del discurso moral de Lars Von Trier. Pozos de ambición es, desde luego, una de las grandes películas, con mayúsculas, del decenio.

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deckard 1 diciembre, 2009 at 09:49

Como cualquier lista que se precie, esta contará con seguidores y detractores y sembrará controversias. Me sorprende, sin embargo, la ausencia en la lista de Diego ahora, y en la anterior de Marc, una película que ami parecer está entre las mejores de la década: Zodiac. A mi parecer la mejor película dirigida por Fincher, uno de los directores con mayor peso en este nuevo decenio.
Buena lista de todos modos, apunto algunas de sus sugerencias.

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Aladdin Sane 1 diciembre, 2009 at 10:24

lista muy interesante, aunque no hubiera incluido black hawk derribado. Me ha gustado la inclusion de Adaptation, uns de mis peliculas favoritas sin duda alguna.

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Sr. Limón 1 diciembre, 2009 at 13:16

A mí me parece muy reveladora la introducción, sí, aunque la lista en sí también demuestra grandes verdades de la actualidad. La primera es la revisitación y el remake, un género en sí mismo que permite al monstruo retroalimentarse cada 20 años con los mismos argumentos y personajes. El caso de los héroes es especialmente paradigmático y el gran ausente en la lista -El caballero Oscuro es para mí como gritar públicamente que la maldad ha cambiado de sistema de trabajo-.

Por otro lado, quiero deciros que me he peleado ya con mucha gente por culpa de Black Hawk Derribado, película que encuentro un gran acierto, ya que elimina la historia y muestra con total crudeza la supervivencia sin sentido de un soldado. “Esto es lo que hay para ti”, nada de relatos políticos.

Finalmente comentar que Monstruoso es la versión Facebook de las pelis de monstruos; la obsesión por la imagen y el reality con todas sus imperfecciones. Lejos de ser una crítica lo encuentro su principal valor.

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