CineCrítica

V de Vendetta – James McTeigue

posted by Marc Muñoz 14 septiembre, 2009 3 Comments
Castillos de fuego orwellianos

En el año 1984 la obra de George Orwell 1984  volvió a recobrar el  protagonismo de antaño. En pleno Tatcherismo, la sociedad inglesa presentaba algunos síntomas que colocaban a la obra de Orwell como una de las mayores aproximaciones de un futuro ficticio  a una realidad  presente. No obstante la situación planteada por el escritor inglés y la realidad de la Inglaterra de 1984, por suerte, aún distaba de ser exactamente iguales. Sin embargo bajo esa coyuntura y con la vigencia de la novela  muchos aprovecharon para sacar a relucir sus ideas.  Michael Radford hizo una fidedigna adaptación del libro a la gran pantalla, bajo el mismo título que la novela y estrenándola en el año propicio. En distinta disciplina Alan Moore y David Lloyd llevaban unos años trabajando en plasmar mucho del imaginario de Orwell en el comic V de Vendetta. El cuál se acabo publicando en 1988. Finalmente en el 2005 los hermanos Wachowski se decidieron a adaptar la novela gráfica V de Vendetta. Su adaptación coincidió con una situación internacional un tanto convulsa, con varios frentes internacionales abiertos, y con una situación parecida a la Inglaterra de la era Tatcher.

El argumento de V de Vendetta se ha repetido hasta la saciedad en las películas de acción futuristas de los últimos años, donde un régimen coercitivo, injusto y represor alenta a  que una persona, o grupo de personas, luchen para cambiar la situación. Este es el esquema que sigue la trilogía de Matrix y la película Equilibrium, como referentes cercanos. El guión de V de Vendetta, escrito por los hermanos Wachowski, utiliza la trama de venganza para narrarnos como V esta dispuesto a llevar a cabo una revolución para cambiar el sistema totalitario,  mientras cuida, instruye y se relaciona con Evey, el personaje interpretado por Natalie Portman.

James McTeigue se ha valido de las mismas fuentes que el cómic para plasmar el mundo fitício de la obra. Aparte de la ya citada 1984, las influencias de Un mundo feliz de Adously Huxley, Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, y El conde de Montecristo de Alejandro Dumas son bastante palpables y identificables a lo largo del film. A otro nivel el personaje de V, interpretado por Hugo Weaving, recuerda un poco al compositor desterrado a lo más profundo de una opera, que protagonizaba la película  El fantasma del paraíso. El personaje de V al igual que el de la película de De Palma vive en un subterráneo lejos de las miradas del mundo, y bajo una máscara que cubre su rostro. Para V su salvoconducto no es su pasión por la música como en el fantasma, pero sí que ésta ejerce un escape y un motivo para enfrentarse a la realidad del exterior. V es una especie de mecías cultural, salvaguarda en su guarida de obras de arte prohibidas por el régimen.  En su guarida, elemento típico de cualquier superhéroe que se precie, el jukebox ocupa una posición central y relevante. Como anécdota curiosa  la película apunta a que en un futuro, Anthony & The Jonsons se habrá vuelto en un clásico de nuestra época.

Se agradece que McTeigue opte por una realización austera. La mayoría de las escenas de acción cumple perfectamente con su función sin necesidad de utilizar el cada vez más cansino “tiempo bala”, de la forma en que lo pusieron de moda los Wachoskwi en Matrix. Tan sólo en una ocasión se opta por ralentizar todos los movimientos de la secuencia de acción.  A destacar también cómo se ha llevado a cabo una producción muy acorde con las necesidades del proyecto, pero sin grandes concesiones. Se utilizan muchas imágenes de archivo, efectos especiales y incluso los mítines del partido están muy bien cuidados a nivel de dirección artística, porque consigue que uno se crea el poder totalitario que se imparte con tan sólo ver los colores, la disposición del escenario y todos esos elementos escenograficos que tan bien utilizaron los nazis para instaurar su dictadura del miedo, sin la necesidad de construir grandes decorados y utilizar a multitud de extras. En general todo el reparto funciona a la perfección, quizá destacar la presencia de John Hurt en el papel del Líder, como homenaje a su intervención en la película “1984”.

 Es sorprendente que un producto made in Hollywood como el del caso, se atreva  a postularse políticamente, y ofrezca una visión en clave futurista de lo que podría llegar a pasar en nuestras sociedades occidentales amenazadas por la lacra del terrorismo, y lo que esta empezando a pasar en países como EEUU y Gran Bretaña donde las libertades se han visto recortadas, y donde la vigilancia a lo Gran Hermano impera por encima de todo. El filme es atrevido en el sentido que refleja esta realidad, y a veces, incluso,  utiliza imágenes de archivo que recuerdan el 7-J. Otro factor que refleja la película y que está muy relacionado con los tiempos en que vivimos, es cómo el poder utiliza la mentida para asustar el pueblo y afianzar su control. Una mentida que ya vivimos con las armas de destrucción masiva en Irak. El objetivo del régimen es el pensamiento único, y todo el que se salga de él será eliminado. El enfoque del personaje en V de Vendetta tiene ciertos aspectos  que remiten a comportamientos de terrorista, y sus acciones son propias del terrorismo. A diferencia de con el comic, donde su ideología era más cercana al anarquismo. No obstante no cabe duda de que el modelo que propone V de Vendetta tiene ciertas similitudes preocupantes con el mundo que vivimos. Es por todo ello que es más que una película de acción muy bien dirigida, es un reflejo del mundo actual en que vivimos, y en especial de la situación que se viven en la capital inglesa.

Algunos verán esta película como otro producto Wachowski enmarcado en el negocio de la contracultura, con el fin de aprovechar el tirón comercial que lo antisistema produce ante mucha gente, pero para mí es de agradecer que una película que entretiene a este nivel, nos haga pensar a la vez. Sin duda uno de los mejores productos made in Hollywood de ese año.

7,5


3 Comments

Fernando 15 abril, 2010 at 09:23

Otra distopía es Fahrenheit 56K, sobre Internet y la libertad de expresión. Esta obra se puede descargar íntegra de forma gratuita (en formato PDF) de esta dirección:

http://www.bubok.com/libros/10384/FAHRENHEIT-56K

También se puede descargar de aquí:

http://rapidshare.com/files/340818136/FAHRENHEIT-56K.pdf

Reply
antonella 28 octubre, 2012 at 23:43

hola, queria saber diferencias y similitudes entre el personaje y las rupturas propuestas por los escritores vanguardistas en la literatura?
gracias

Reply
Marc Muñoz 29 octubre, 2012 at 20:47

Antonella a mi también me gustaría saberlo…

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