LiteraturaLong drinks

Los 10 mejores libros de 2019

posted by El Destilador Cultural 12 diciembre, 2019 0 comments

Como tradición inalterable en el calendario de esta destilería, nos enfrentamos a este instante del curso que corresponde echar la vista hacia atrás para recopilar los placeres más enriquecedores de las materias que sustentan este espacio. Hoy es el turno de esas lecturas que nos han acompañado con más insistencia en los últimos doces meses. Una lista colaborativa en que los especialistas de la casa clasifican sus templos literarios de la temporada 2019.

10. Estudio en negro – José Carlos Somoza (Espasa)

Estudio en negro

Vuelve Somoza y lo hace adentrándose de lleno en la Inglaterra victoriana con un relato detectivesco alrededor de un extraño paciente, simplemente X, y su cuidadora, y también narradora, en un siniestro hospital psiquiátrico de Portsmouth. Niños maltratados y explotados, una serie de misteriosos asesinatos, cuyas víctimas son personas menesterosas, y la participación de un jovencísimo Arthur Conan Doyle hacen de este fresco literario, extraordinariamente bien escrito y ambientado, un homenaje al creador de Sherlock Holmes.

José Luis Muñoz

9. Malaherba – Manuel Jabois (Alfaguara)

A Jabois se le lee por gusto, ideología al margen del medio que le paga y de los colores, o color (blanco), del equipo que defienda. En sus artículos plasma sus obsesiones, como en su primera novela, mediante una historia de amistad entre dos adolescentes en Pontevedra, en los años de adolescencia del propio autor. Tiempos de lucha en una Galicia devastada por los estragos de la droga y de la vieja concepción de la familia. Malaherba es un libro iniciático, de sentimientos primarios pero esenciales, es amor y es miedo.

Cesc Guimerà

8. Ver para creer. Avatares de la verdad cinematográfica – Santos Zunzunegui e Imanol Zumalde (Cátedra)

Sesuda lectura que destapa una diligencia analítica alrededor de la verdad cinematográfica. El ilustre catedrático Santos Zunzunegui y el profesor Imanol Zumalde libran una profunda investigación, desde una óptica semiótica, sobre la verdad y su representación en la imagen. Un debate al en torno de la concepción de esta que toma el documental, y sus distintas modalidades y morfologías, como laboratorio práctico para valiosos ejemplos con los que apuntalar su discurso teórico. Un ensayo elevado que traza una cartografía minuciosa y elemental sobre los campos de estudio abordados en este contexto en que la verdad está en crisis y las falsas verdades se infiltran en el día a día.

Marc Muñoz

7. Villa – Luis Gusmán (Contrabando)

La editorial valenciana Contrabandos nos ofrece “Villa”, la extraordinaria novela de un escritor argentino casi desconocido en estos pagos: Luis Gusmán. La originalidad de este relato, que revive uno de los periodos más dramáticos de su país, el reinado de María Estela de Perón y su valido López Rega (el creador de la Triple A), reside en su punto de vista, el de Villa, ese gris funcionario que asiste como testigo impávido a un rosario de atrocidades sin rebelarse ni cuestionarse nada hasta que una de las víctimas le retrotrae a su pasado.

José Luis Muñoz

6. La única historia – Julian Barnes (Anagrama)

Es posible que Julian Barnes esté a nada de emprender el camino hacia el faloviejismo literario más recalcitrante. Pero, se conecte con su universo o no, su genio de señoro cuasicaduco sigue destelleando en esas historias suyas de juventudes masculinas de gama alta tan melancólicas como desengañadas. En La única historia (que es la de un chaval joven con una mujer casada tirando a regular) volvía a ofrecer empuje narrativo, puntería emocional, ironía finísima y descripciones de personajes de tallado diamantino. Trazando una breve historia de largo recorrido en el que el peso del afecto por un pasado fugado iba agotando las últimas páginas al tiempo que se instalaba en la conciencia emocional de un lector casi desprevenido.

Xavi Roldan

5. El corazón de Inglaterra – Jonathan Coe (Anagrama)

Con Expo 58 ya abordó en encaje de la isla, siempre tan distante del continente incluso en los momentos de supuesta mayor confraternidad como en los tiempos de la posguerra y en El número 11, publicada originalmente en 2015, parecía vaticinar el terremoto que la asolaría el verano posterior. Esta es su primera novela post-Brexit, un viaje por la Inglaterra profunda (Middle England es su título original), un paseo por la bolera, los multicines, el Morrisons y el McDonald’s, los recelos, el micro-racismo cotidiano y también la corrección política que han fragmentado el Reino Unido.

Cesc Guimerà

4. Naturaleza moderna – Derek Jarman (Caja negra editorial)

El día que supo que estaba enfermo de SIDA, Derek Jarman decidió hilvanar los diarios de sus dos últimos años de vida. A partir de aquí, su obsesión por hacer crecer un jardín en las condiciones más adversas prendió un cúmulo de reflexiones sobre el sexo, la muerte y los sentimientos, sencillamente, a flor de piel. Pocas veces se habrá escrito con tal naturalidad, belleza y oscuridad sobre estos temas. Al igual que su ojo para generar emociones literales de la abstracción valdelomariana de sus planos cinematográficos, Jarman sabe que la poesía no deja de ser el tobogán que finaliza en el lado racional de las sensaciones aún por describir. Y a buena fe que este libro lo consigue.

Marcos Gendre

3. Crudo – Oliva Laing (Alpha Decay)

Entre el ensayo, la novela y pura auto-ficción, la inglesa aborda desde el momento de introspección y reflexión que suponen los cambios estructurales en la vida –aquí, una boda en el primer verano de Trump y el Brexit–, el avance global de la ultraderecha, las redes sociales y la destrucción del planeta desde una perspectiva clásica radical, la de la autora punk Kathy Acker. Una reflexión sobre el miedo, la angustia, el vértigo y el amor. Un maravilloso caos de organizadas ideas.

Cesc Guimerà

2. Helter Skelter: La verdadera historia de los crímenes de la familia Manson – Vincent Bugliosi y Curt Gentry (Contra)

Pocos libros tan demoledores se habrán escrito en la historia como “Helter Skelter”. No en vano, a lo largo de la brutal exposición del “caso Charlos Manson”, el halo cool del icono rock de los psicópatas queda cercenado por Vincent Bugliosi, el fiscal que lo metió entre rejas. No hay respiro en una trama de tramas donde también queda retratada la muerte del espíritu hippie y la del sueño americano. 

Como si de una versión documentalista de James Ellroy se tratase, las más de novecientas páginas que le dan vida resplandecen como un golpe de gracia hacia todo nuevo intento de reconstruir la figura de Manson como gurú de su generación. Y, de paso, nos regala el pedazo de literatura más absorbente y aterrador que se ha publicado por estos lares en mucho tiempo.

Marcos Gendre

1. Quién mató a mi padre – Édouard Louis (Salamandra)

En apenas un centenar de páginas, afilado y certero como el hip-hop al que afirma debería asemejarse la literatura ante la revolución conservadora actual, el joven francés (26 años), gay, licenciado en filosofía y militante de izquierdas, se reconcilia con su padre homófobo y untraderechista, pero también le basta para abordar la masculinidad caduca actual y firmar un ‘yo acuso’ contra las políticas de Sarzoky y Macron y su repercusión directa en las clases más vulnerables.

Cesc Guimerà


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.