Reseña

Isla Crimea – Vasili Aksiónov

posted by Marcos Gendre 14 noviembre, 2018 0 comments

La matrioska del poder

Isla Crimea

En estos tiempos de memoria selectiva, en lo que se refiere a uso e interpretación de la historia para intereses más “altos” y “democráticos”, Automática Editorial se aventura a publicar esta visionaria novela de 1979, escrita por Vasili Aksiónov, que, cuarenta años después, luce como un monolito de sabiduría del que poder extraer todo un mosaico de reflexiones, parapetadas dentro de una gran matrioska argumental.

Todos los –ismos, como el nacionalismo, el comunismo o el capitalismo, son descosidos a base de puro delirio. La alegoría está implícita en esta escritura nerviosa, por momentos, confusa, donde lo que parece a primera vista se esfuma bajo coladeros narrativos destetados en las tuberías de un mega laberinto de escenas y personajes de perfil grandilocuente de dictadores, militares en horas bajas, punks belicosos y hasta una versión a la rusa de James Bond.

Como si el Kusturica de “Underground” se hubiese engullido al Jose Luis Cuerda de “Amanece que no es poco”, Aksiónov nos destierra a su Isla Crimea, eje donde convergen todas las tramas, extendidas como una telaraña hacia el resto de la Madre Rusia. Medio millar de páginas de buffet libre para engullir con el estómago vacío y la atención al máximo.

Comedia, absurdo, thriller, espionaje, distopía, los géneros se entrelazan en base a un fluir marcado por la arritmia literaria. En un primer contacto puede parecer que estamos ante un embrollo sin pies ni cabeza, sin embargo, dicho caos es la única manera de empaparnos en la locura inducida por el autor ruso, que en todo momento va más allá de la mera escritura. En realidad, su intención es la de avasallar al lector bajo la forma de un circo literario en el que es tan fácil perderse como ser impulsados a reconocer cada una de las capas de la cebolla: latifundios argumentales sembrados con los más divergentes propósitos reflexivos. Cortinas de humo tras las que nos golpea la megalomanía enloquecida de un desfile de locos tan cercanos como la jodida realidad que nos asola. Un acto de fe cosido para despertar los reflejos del lector y desencascarillar mentalidades tristemente abducidas por consensos ciertamente borreguiles.

Para recetar y leer con prospecto, como el fabuloso epílogo, donde se esclarece la manera de enfocar tan desbordante, y profética, lectura.

9


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.