Reseña

La tía fingida – Miguel de Cervantes

posted by Carmen Viñolo 10 julio, 2018 0 comments
Divertimento pícaro, crítico y feminista

La tía fingida

De dudosa autoría, aunque hoy ya por muchos aceptada como hija de Cervantes, La tía fingida (Cátedra, 2018) es una novela breve tan interesante como jocosa. El tema tratado, la prostitución, hizo a algunos puristas rasgarse las vestiduras, a pesar de que es bien sabido que el autor ha tocado la materia en más de una ocasión.

La edición presente reúne las dos versiones conservadas, la redacción de Porras de la Cámara y la Colombiana, haciendo su lectura más profunda y enriquecedora, invitando a saborear todos los matices.

Texto de juventud, no por ello menos filosófico, de carácter universal y… feminista.

La novela posee una perspectiva cómica y socarrona, plagada de dobles sentidos pícaros, así como de escenas –La tía fingida podría tratarse de un texto dramático-, de entre ellas es digna de mención la de la sonata nocturna que ofrecen los estudiantes a la prostituta, en la que juntan a Dios y su madre, -«cuatro músicos de voz y guitarra, un salterio, una arpa, una bandurria, doce cencerros y una gaita zamorana…», despertando al vecindario entero. Sin embargo, a  medida que transcurre la acción, se evidencian los sinsabores de una criatura forzada a practicar la prostitución, vendiendo su virginidad una y otra vez:

«Tres flores he dado y tantas a vuesa merced vendido, y tres veces he pasado insufrible martirio. ¿Soy yo por ventura de bronce? ¿No tienen sensibilidad mis carnes? ¿No hay más sino dar puntadas en ellas como en ropa descosida o desgarrada?».

La crítica de la situación en la que se encuentran las mujeres carne de lupanar recorre prácticamente la totalidad de la pieza. Incluso la celestina, explotadora como ella sola, se lamenta del peligro que corren las mujeres que no tienen a su lado un hombre que las proteja. Y el joven estudiante, después de salvar a la doncella, se cree con derecho a poseerla.

Pese al final feliz, un pelín de opereta, Cervantes concluye dirigiendo la mirada a todas aquellas prostitutas que no correrán la misma (buena) suerte.

Un texto avanzado a su época, y a la nuestra.

8


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.