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Congratulations – MGMT

posted by KeithModMoon 12 abril, 2010 2 Comments

Poco se podían imaginar Ben Goldwasser y Andrew VanWyngarden que con su álbum debut (Oracular Spectacular) follarían con las estrellas en el cielo parisino. El ascenso imparable de sus gemas popsicodelícas con envoltorio mainstream ha calado en todos los niveles. Hasta el punto de que “Kids” y “Time to Pretend” (sus dos temas más reconocidos), deben haberse oído hasta en el retrete más cochambroso de Nairobi. Por eso, MGMT afrontaba su segundo trabajo, Congratulations, con una extrema presión. Primero en demostrar que su redondo primer álbum no fue fruto de una extraña alienación estelar de referencias ajenas y modernas, y por otra parte, en mantener el nivel demostrado con aquel.

Y lejos de preocuparse por la presión de los sedientos de himnos, el dúo neoyorquino ha tirado por la vía difícil, la de demostrar que son mucho más que una banda de un par de hits de discoteca (servidor ya le quedo muy claro con el primer trabajo), y con la clara decisión de elaborar un álbum sin temazos a la vista.

La banda sigue anclada en el sonido neo-psicodelia, del que se sienten tan gusto como uno de los principales abanderados. Quizás con Congratulations se hayan acercado más a la psicodelia sesentera o a los Flaming Lips más  tripados. En todo caso, su sonido sigue siendo un confluente de capas musicales dispares y dispersas que se van alzando, escondiendo, o sobreponiendo, con un cierto componente mágico, envolvente y nostálgico. Lo cual no sería posible sino fuera por su, otra vez, impecable producción que sabe extraer y combinar con fluidez, los coros, las atmósferas indescifrables los grooves y los sintes de ensueño. De su extracción, el oyente pasa por diferentes estados de ánimo, de placenteros a tristes.

Y queda ya claro, con el primer corte del álbum “It’s working”, una inestable capsula psico-freak que transcurre entre un ritmo atropellado, lo reposante y la obsesión.

Algo similar se podría decir al tema que sigue, “Song for Dan Treacy”, una vuelta de tuerca con varias etapas en su camino, y siempre a un ritmo marcado por una batería acelerada. En su intríngulis de coros obsesivos, irrumpe el órgano de Goldwasser y el eco en la producción, que hacen que el oyente conecte por momentos con el sonido de la banda en su LP debut.

Tras estos dos primeras canciones, surge “Someone’s Messing”, una especie de balada regresiva y de atmósferas envolventes y etéreas, que se convierte de pronto en la primera gema de este álbum.

Luego, le llega el turno a “Flash Delirium”, el tema que han lanzado como single, y que pone de manifiesto por dónde van los derroteros de su nueva propuesta. Por un lado hay cierta reminiscencia al electro pop de Hot Chip, pero pronto nos damos cuenta que aquí el tono es mucho más experimental y obsesivo, y cuando ya parecía que no te podían sorprender vuelven con otra estrofa que si la extrajéremos por sí sola, se uniría al grupo de himnos de Oracular Spectacular. Nada más lejos de la realidad, ya que se corta una y otra vez para dar entrada a nuevos fragmentos que desconciertan, pero a la vez dejan boquiabierto (como el propio videoclip que han realizado).

Seguimos con “I found a whistler” un tema de slow tempo, potenciado por un silbido, y esa voz de WynGarden que suena a la vez lejana temporalmente y espacialmente.

Pero no todos son perlas curtidas a base de una producción ejemplar y apuradísima, también hay algunos temas insustanciales, por no decir sosos, como “Siberian Breaks”, o esa anecdótica, por su tono punk, “Brian Eno”

Finalmente el disco termina con la extraña, triste, oscura y ajena “Lady Gaga’s Nightmare”, con algún componente que pese a resultar nocivo, atrae al oyente.

Y con la canción que da nombre al álbum. “Congratulations” es un apreciable corte que desprende cierto aroma al sonido antiguo de la banda, y que además sirve para reconciliarte con este pequeño bajón de la última etapa del disco.

Si Oracular Spectacular era un sueño bullicioso, en su Sophomore álbum MGMT parecen haber despertado de él, y haber emprendido su particular viaje introspectivo. Con ello, han construido un álbum complejo, repleto de matices. Lo que no cabe duda es que su trabajo es un movimiento arriesgado ya que posicionará a los fans en los dos extremos, en los decepcionados, y los que van a celebrar el paso dado (la crítica norteamericana también parece divida). La respuesta la encontrarán mañana 13 de abril en las tiendas de todo el mundo (creo que también en España). Y si no están muy seguros de su compra, la pareja de Brooklyn ha puesto todo su disco para escuchar en streaming desde su página web.

¿Defensor o detractor?

7


2 Comments

Sr. Limón 12 abril, 2010 at 10:52

Hombre, la verdad es que el otro día lo escuche por encima. Sé que eso es muy injusto, pero la primera impresión fue de bajón. Pero no bajón por falta de temazos, más bien bajón por que me faltó chispita buena.
Lo volveré a escuchar por el 7 que le pones, a ver…

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fanel 3 septiembre, 2010 at 16:00

Mmm fui fan desde el primer LP y a pesar dl cambio me siguen gustando, la cosa aqui es escuchar una y otra vez, entonces se encuentran unos matices de otro mundo, en fin, los amo, pero les pondria un 9 🙂

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