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Phèdre – The Apartment (Barcelona, 10 de mayo del 2014)

posted by KeithModMoon 12 mayo, 2014 0 comments
Phèdre Barcelona

Foto: BIZZARRE

La promotora On Clash, surgida con la misión de acercar bandas emergentes a Madrid (son los organizadores de los Valle Eléctrico) y Barcelona bajo un mismo denominador común: el sintetizador, unió fuerzas con Microclima para celebrar su segundo aniversario en la céntrica sala The Apartment, otrora conocida como el New York.

Para la ocasión reunieron a un grupo de artistas que transmiten las señas de identidad y el estilo que se premian desde esta promotora. Así pues como warm up, Solar Sister empezó caldeando el ambiente ante los pocos asistentes desplazados. Luego entraría en materia live el uruguayo Fernando Lagreca, y a éste le remplazaría Ken Park, quien luego se uniría con teclado al  plato fuerte de la velada, el dúo canadiense Phèdre.

Una formación que ha visto incrementada su atención tras la salida de su segundo LP, The Golden Age, y tras obtener con él el visto bueno de publicaciones tan influyentes como Pitchfork. Tras su bolo en Madrid la noche anterior en el marco del Valle Eléctrico, y su satisfactoria experiencia con la noche madrileña, se desplazaron a Barcelona para poner la guinda a la celebración.

Embutidos con unas llamativos y fluorescentes ropajes, muy propio de las «bitches» de Spring Breakers, el dúo se encontró con un ambiente frío, el propio de una sala medio vacía (aunque para su concierto aumento algo la afluencia), y con el suplemento de verse privados de actuar sobre un escenario (por algún extraña razón el escenario se colocó en la pista, a nivel del público). Sin embargo, lejos de resignarse, pronto aclimataron las condiciones a su gusto, y esa frialdad se fue caldeando cuando los dos integrantes pidieron que los presentes se acercaran, y terminaron confundidos entre su público, e incluso bailando con los más lanzados.

Su synth pop lisérgico no ofreció la noche del sábado su mejor expresión. Notables dificultades para acoplar el sonido en la mesa de mezclas, y la particularidad del escenario y la ubicación de los altavoces no presagiaba el mejor de los sonidos, peor una vez más, la banda puso su voluntad para combatir las trabas, y potenció su orquestación punk, y tiró de actitud, del desenfreno y del escaro propio de la edad insultante que se gastan para ocular esas desavenencias en el sonido. Y en ocasiones, la cosa fluyó, y más importante, consiguieron contagiar a los presentes con la suma de factores. pildorazos como «Aquarius», «Infinity Chamber» o «Ancient Noveau» obtuvieron las mejores respuestas, incluso entusiastas por la expresión y los movimientos de algunos de los presentes.

Pese a que el concierto fue ganando consistencia, haciéndolo familiar, casi como si Phèdre y Ken Park hubiera improvisado un show en la casa de algún colega, su synth wave, impredecible, alocado, psicodélico, con notas de Animal Collective, sigue siendo más apto para escuchar en casa que en directo. Esperemos que en su segunda visita por nuestras tierras se lo pongan más fácil.

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