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Sónar 19: Crónica I

posted by KeithModMoon 22 julio, 2019 0 comments
Arca Sónar 19

Foto: Sónar

Ayer concluyó una de las ediciones más convulsas y accidentadas del Sónar. El festival de referencia y uno de los motores de la actividad cultural y de la música en directo en Barcelona ha puesto en evidencia que su sede principal no está tan blindada como parecía. Precisamente, ese embrollo laboral y judicial entre los riggers y la Fira que mantuvo en vilo la celebración del mismo ha destapado el poco apoyo institucional hacia un certamen de vocación internacional y de considerable impacto económico para la urbe catalana. Un ninguneo que ha sido puesto sobre la mesa por sus directores durante la rueda de prensa con motivo del balance final del macro evento.

Desafortunadamente, la 26º edición quedará marcada por el descenso de asistentes, de los 126.000 del 2018 a los 105.000 de hogaño. Una bajada asignable al cambio en el calendario, a la incertidumbre provocada por la huelga y al conflicto laboral generado en las jornadas previas y, aún añadiría, debido a un cartel algo vaciado de cabezas de cartel y a esa competencia feroz de un Off Sónar que, desde la posición ventajosa que le permite ir a rebufo de un festival de reclamo global, sigue surtiendo de oferta electrónica en paralelo.

Pese a las inconveniencias múltiples (la cancelación de A$AP Rocky fue otro de los contratiempos), la última edición ha seguido dispensando directos y dj sets para el recuerdo y el gozo. A continuación recordamos algunos de los highlights (en días venideros publicaremos la segunda entrega).

Sónar Día Jueves 18

Sevdaliza llegaba para presentar su nuevo show apodado “The Great Hope Design”. Sin embargo, su R&B magnético le costó sobresalir en el escenario Dôme. Algo limitada por el espacio, la artista holandesa de origen iraní no pudo desplegar con soltura su poder escénico en un directo por debajo de sus prestaciones en el estudio y en anteriores encuentros.

Todo el contrario de un Arca que se encumbró como el protagonista absoluto de la jornada y uno de los fogonazos del festival. Alejandra Ghersi (antes Alejandro) se reivindicó como una de las voces más radicales y transgresoras no ya de la música electrónica, sino de la música en general. La artista venezolana arrancó la velada en una disposición intimista, poco apropiada para el Sónar, pero pronto mutó hacia esa radicalidad amorfa que la hace única en su especie. Embutida en distintos vestuarios ( el cambio de prendas ralentizó el espectáculo, no supo ajustar la caída de interés de esos intervalos de espera), Ghersi se reivindicó como una diva exhibicionista con un discurso sonoro alejado diametralmente de la faz de la tierra. Algo que también llevó a la práctica en el terreno escénico, con cambios de escenario, correteando entre el público, saliendo incluso del recinto, y con los espectadores a su asecho, hasta encaramarse a una barra y dar un sonoro puntapié, cuando segundos antes se había marcado un baile emotivo con beso final en la torre de sonido. Arca fue diseccionando lo que se prevé como un nuevo material más recogido, más introspectivo y testimonial, pero con este toque corporal, visceral y marciano que la caracteriza. Permanente en su disposición por permanecer alejada de cualquier canon establecido. Ya en un tercer acto, tras proclamar que quería ver a su público excitado ( a toda persona ahí presente le costaba cerrar la boca ante la lluvia de estímulos y ráfagas de sonorización abrupta) , tiró de otros brebaje inesperados, cambiando de tercio estilístico al mismo ritmo que cambiaba de muda. Fue el momento de agitar el ambiente y subir la temperatura con ritmos desenfrenados y sudorosos: primero con corrilleros latinos, perreando sin control (ni censura) sobre el escenario más a mano (costó seguirla en sus saltos de ubicación), y finalmente, haciendo también uso del funk carioca. Genial alienígena.

El otro plato fuerte de la jornada lo dispensaba Daphni (Aka Dan Snaith en su versión más bailable) en lo que suponía el cierre del jueves para el escenario Village. El canadiense dejó virutas de ese africanismo y esas texturas exóticas que fortalecen su paladar, pero maniatado a las horas de latir hedonista y a la responsabilidad adquirida con el estado placentero del público, se inclinó con facilidad por el bombo y el bajo inflamado. Su set fue algo decepcionante, pese a dejar un sabor dulce en la comisura de los labios, pero solo en su contorno.

Sónar Día Viernes 19

Bajo la incisiva y penetrante onda sonora de Dj Krush amaneció para quien escribe la jornada del viernes. El veterano beatmaker y Dj japonés tiró de galones y veteranía para armar un set de beats corpulentos y profundos sin concesiones a la audiencia a su vera. Una paleta oscura e ensimismada, sin voces, ni apenas melodía, que, pese a su aspereza, resonó brillante,

Desplazando el foco hacia el SonarHall emergía SebastiAn con un nuevo material que aún no ha empaquetado para su publicación pero del que soltó algunas muestras para el fervor de los presentes. Su endemoniado electro house con ese toque french house de denominación de origen retumbó con vigorosidad hasta el punto de hacer tambalear las inmensas cortinas rojas lynchianas del mentado escenario. Ráfagas de beats oscuros y dolientes que hicieron las delicias de los presentes. Una agitación sonora que liga a la perfección con el imaginario y la radicalidad visual de Gaspar Noé, colaborador del artista francés en uno de los clips de su próximo álbum. El mismo que utilizaría de backdrop durante algún tramo de su live. El clímax lo desplegó mediante un remix demoledor de “Killing in the Name” de Rage Against the Machine con el que logró enloquecer al personal. Un rodillo de electrónica abrasadora algo formularia, todo sea dicho, pero muy efectiva.


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