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Novedades discográficas noviembre 2011

posted by KeithModMoon 7 noviembre, 2011 2 Comments
Justice – Audio, video, disco

Cuatro largos años han transcurrido desde que Justice revolvieran las pistas de baile con su tremendo debut. Entre medio… estrellato repentino, correrías de todo tipo recogidas en el documental A cross the universe, y mucha calma antes de ponerse con la reválida. Ésta se ha plantado finalmente en su jardín, y ha supuesto un duro revés para los fanáticos raveros que poblaban los alrededores con ansías de continuismo.

Con él parecen haber querido quitarse de un plumazo los estigmas que los han acompañado de ser considerados una mera copia de sus compatriotas Daft Punk. En este nuevo paso han decidido “rockcrudecer” su sonido. Apenas tres temas en todo el álbum remiten a esas pulsiones electro que tanta pasión despertaron: “Civilization” “Ohio” y “Helix” (probablemente tres de los mejores temas del disco) Por lo otro deciden estampar jugueteos rock en chapas electrónicas. Hay ecos de Jethro Trull en “Canon (primo)”, hay riff petarderos al estilo Joe Satriani o Matthew Bellamy en “Brainvision” y “Parade”, hay mucha purpurina ochentera esparcida en todos los temas, hay sudor de Eddie van Halen impregnado en los mástiles de la guitarra, hay synthes que parecen mamar de la new wave europea. En definitiva se han cascado un mash up heterodoxo en el que cabe de todo, pero con desigual resultado. Con todo ello, han perdido ese nervio hedonista del desenfreno eterno, pero al menos no podrán decir que el dúo francés se han apalancado en la comodidad.

Tema Clave: Ohio

David Lynch – Crazy Clown Time

A muchos cogió por sorpresa cuando el director de cine David Lynch anunció que su próximo trabajo seria un álbum de música electrónica. Sin embargo, no extraña tanto si recordamos que en ocasiones ha intervenido activamente en la modulación musical para sus películas, codo con codo con su irrenunciable compositor, Angelo Baladamenti.

Cono estos antecedentes aterriza esta misma semana el primer trabajo musical de Lynch. Crazy Clown Time es un tentáculo más del personal, retorcido, chispeante, recargado y oscuro universo de este irrepetible artista. Lynch traslada su habitual universo visual al campo musical mediante atmósferas brumosas, obsesivas y tenebrosas. Crazy, Clown Times sigue con la línea adoptada en la banda sonora de Inland Empire: blues aterciopelado, pop enrarecido, baladas de rock futuristas, texturas ambientales fascinantes e hipnóticas con alta presencia de vocoder y guitarras amenazantes. Para acrecentar esta presencia magnética que acompaña el disco, Lynch se hace acompañar, en el tema “Pink’s Dream”, por la fantástica voz de Karen O. Al igual que su cine, Crazy Clown Times sentará discordia entre adeptos y molestos ante su universo. Mientras degustamos esta obra, lanzamos una llamada para que este poliédrico autor compagine esta vertiente con su cine.

Tema Clave: Noah’s Ark

7

Florence + the machine – Ceremonials

Florence Welch cayó como un meteorito candente en 2007 gracias a la publicación de su álbum debut Lungs. La artista inglesa aunaba talento e imagen, condiciones indispensables para convertirse en estrella del pop. Cuatro años después llega su segundo LP, y sus capacidades para convertirse en figura importante del pop actual se confirman.

Entroncada en el territorio de solistas femeninas que abrazan el pop, marcadas por la emoción, y practicantes de las confesiones amorosas (Adele, Kate Nash, Lilly Allen y Kate Bush), la apuesta de Florence + the machine pretende diferenciarse de éstas mediante unos arreglos barrocos que envuelven de matices, y convierten sus sonetos de amor en piezas con un halo de calidez y magia. Ingredientes que vuelve a reproducir aquí con exactitud y oficio, y que vuelve a encontrar su mayor potencial en composiciones recordables y hechizantes como “Only if for a night”, “Sake it out”, “Breaking Down” o “No light, no ligt”. Pese a alguna salida con sabor soulful (“Lover to lover”) Ceremonials incide en la fórmula de éxito, dejando cierta sensación de deja vu al finalizar su trayecto, y que tan bien le está sirviendo a Florence Welch para ganarse un puesto de honor en el olimpo de las divas pop.

Tema Clave: Seven Devils

6,5

M83- Hurry up, We’re dreaming

Seguramente el doble CD Hurry up, We’re dreaming sirva para colocar a M83 en un puesto irrefutable de la plana mayor de la electrónica. Anthony Gonzalez lleva cosechando méritos desde que en 2001 emprendiera este proyecto junto Nicolas Fromageau (ahora todo el peso de M83 carga en las espaldas de Gonzalez), y parece que este disco es el colosal trabajo que agrupa todo su esfuerzo, su entelequia emocional, todo su pop ambiental de texturas etéreas y ensoñadoras que lo catapultará ahí donde merece estar.

La aportación vocal de Zola Jesus en el primer tema, “Intro”, ya supone un aviso de la envergadura épica, de la grandiosidad emocional que pretende alcanzar M83. Inmediatamente después despega “Midnight City”, el mejor tema del disco, y firme candidato a llevarse el título de canción de año. Cuando este potente cohete alce al oyente más allá de la atmósfera (cerca de la velocidad de la luz, en apenas 4 minutos) pronto comprobará como cuerpo y mente gravitan con temas que encandilan con su reposado matiz ambiental, sus acariciantes sintetizadores, sus cósmicos organillos, su voz aura y sus texturas espectarles. Elementos que resplandecen con frecuencia a lo largo del disco para llevarnos a estados hechizantes, fascinantes, con un candor extraterrenal y una luz propia de carácter épico pero interior íntimo. En esta galaxia emocional, brillan con luz propia la desoladora “Wait” el lamento de “My tears are becoming a sea”, y por supuesto, “Midnight City”.

Tema Clave: Midnight City

 

Cass McCombs – Humor Risk

Este año el trovador errante con el corazón roto Cass McCombs parece haber hallado la vena más productiva. Tras lanzar a principios de año el desangelado aliento que supuso Wit’s End, regresa ahora con Humor Risk, una nueva publicación que llega a las tiendas apenas seis meses después del penúltimo trabajo.

Si en Wit’s End nos sumergía en los rincones más oscuros y agrietados de las miserias humanas, Humor Risk podría considerarse el primer atisbo de luz en el túnel de la amargura por el que transita este cantautor. Esto no significa que McCombs se haya alejado de su reposado y lánguido estilo musical, y de esa voz susurrante extraída de heridas sin cicatrizar, o de esas letras sobre dramas humanos. Sino que lo ha dotado de un envoltorio más oxigenado para suavizar la densidad emocional a la que te transporta su música (lo consigue con solvencia en la cabalgada country-folk de “Robin Egg Blue” o en la exploración rockera en “Mistery Mail”) Esto no quita, que los temas más arrebatadores y cegadores sigan procediendo de las entrañas más profundas y castigadas. Como son “To every man his chimera” o “The same thing”, ese carrusel de tiovivo ensartado por flashes de psych-folk, y excepcionalmente estructurado en sus distintas estrofas. O el cálido abrazo con tintes de Nick Drake y el folk psicodélico de finales de los 60’s con el que despide el álbum (“Mariah”) Este incorregible solitario vuelve a ponernos el corazón en un puño con su mezcla sensata de sensibilidad, arrojo y pena. En Humor Risk nos vuelve a hipnotizar mediante páramos melancólicos, de una tristeza arrebatadora, pero al menos se aleja del nihilismo fúnebre del LP de principios de año.

Tema Clave: The Same Thing

Atlas Sound – Parallax

El críptico Bradford Cox lleva desde hace pocos años desdoblándose en sus distintas facetas musicales, y manteniendo a través de ellas una actividad prolífica tanto como líder de la banda indie-rock Deerhunter como con su proyecto en solitario Atlas Sound, el cuál recupera este mes para publicar un nuevo larga duración, Parallax.

El músico de Atlanta sigue explorando en su tercer álbum de estudio en solitario sus paisajes brumosos moldeados por aires de folk enrarecido y matices psicodélicos. Cox destapa el tarro de las esencias mediante las modulaciones crooner y soul que adopta su voz enigmática e hipnótica. El resultado final son estos 12 temas trazados con suave contorno, luz tenue, y sabor perecedero que en ocasiones están más cerca del psych-folk de Panda Bear (“Te amo”), o del pop lo-fi de bandas indies de la costa oeste (“My angel is broken”) , y en otras, se ajusta más al molde de pop pulido por harmoniosos arreglos de efecto adhesivo como en el primer álbum de MGMT ( de hecho en la canción “Mona Lisa”, Andrew Vanwyngarden de los MGMT pone su granito de arena mediante piano y coro). Parallax es una música que parece surgir tímidamente de un oscuro aislamiento para erigirse con el paso del tiempo en un estado de ánimo más penetrantes de lo que cabría pensar desde el inicio. Estamos ante un gran álbum que encaja a la perfección para las escuchas invernales resguardas en la calidez del hogar.

Tema Clave: Te Amo

Summer Camp – Welcome to Condale

Disco del mes

Lo del dúo londinense Summer Camp empezó como un flechazo inmediato con su música (¿o su estilo?) a raíz de la publicación, el pasado año, de este hermosos tema/videoclip de “Round the Moon”. Tras alcanzar cierta notoriedad en la blogesfera con sus videoclips, y el EP “Young”, por fin llega a las tiendas su puesta de largo en LP. Welcome to Condale es su título, y con él Elisabet Sankley y Jeremy Warmsley expanden su imaginario synthpop de raíces ochenteras y nostalgia teen mediante la creación de un pueblo ficticio en California desde donde ubican todas las historias que componen el trabajo discográfico.

Si bien sus coordenadas estilísticas siguen estando cerca del synthpop, la chillwave, lo-fi o el disco-pop de influjos ochenteros, también es visible que en Welcome to Condale presentan otros matices más directos, con más capas electrónicas, con presencia más acentuada de guitarras, nuevos horizontes que han logrado expandir gracias a la producción de Steve Mackey (bajista de Pulp); excursiones dance en “I want you”, la sombra de Moby enNobody Knows you”, el dark dreampop de “Done Forever”, pulsiones electro a lo Kills o Crystal Castles en “I want you” . Pero sí hay que rendirse ante este glorioso rookie album es por el placer alargado que conlleva enfrentarse a 12 temas que en ningún momento bajan de cilindrada y que mantienen el mismo patrón encandilador de melodías vaporosas sobre amores y desamores en la adolescencia. Summer Camp no sólo acalla de golpe las voces que los veían como una propuesta extremadamente naiff y esteta para un par de temas, sino que nos dejan soñando con su dreampop acogedor a la espera de nuevos romances en ese Condale u otro pueblo de su delicado y entrañable imaginario.

Tema Clave: I want you


2 Comments

Darth Mike 7 noviembre, 2011 at 11:51

El problema básico, porque hay otros, es que el disco no suena. O no peta, como queráis llamarlo. La idea principal es buena, sino buenísima, y me extraña mucho que no hayan sido capaces de conseguir el sonido que hubiera conectado el Electro más explosivo de esta década con el rock de los 70. Ya digo, el proyecto era ambicioso e imagino que pensaban revolucionar la escena como ya hicieron en su momento. Una lástima pues talento a la hora de componer no les falta, pero ahí se han quedado, a medio camino del que hubiera sido El Discazo.

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KeithModMoon 7 noviembre, 2011 at 12:56

Por lo que dices tienes que estar hablado del disco de Justice, y coincido contigo. Es una propuesta ambiciosa que no termina de estar bien engrasada. Al menos no se les puede tildar de inmovilistas, porque los tios se la han jugado, aunque el resultado no ha terminado de ser del todo satisfactorio, pese a temas bastante estimables, que también los hay

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