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Novedades discográficas mes de agosto

posted by KeithModMoon 9 agosto, 2010 2 Comments

Discos para el agosto. (Clica en el link del título para escuchar el álbum en Spotify)

Eminem – Recovery

A estas alturas resultaría inapropiado e injusto no reconocer a Eminem como el excelente MC que es, de hecho el de Detroit se ganó un meritorio feudo en el mundo del rap a principios de la década. Pero tanto su anterior LP, como este Recovery, constatan que su sonido ha quedado rezagado: éste sigue teniendo pistas identificables, pero ha perdido todo el ápice de furia que en su momento le hizo despuntar.

Escuchar el último trabajo del rapero es sumergirse en una líricas ensimismadas en el propio autor, en unos beats prefacturados que parecen repetirse como una plantilla de Power Point, en una colaboraciones vocales que nunca habían sonado tan desligadas de la voz principal, unos samplers vergonzosos, y sobre todo en una búsqueda insana de permanecer en los hilos sonoros de las consultas y en las radios de turno (¿de verdad era necesario ese cover de “No Love” buscando el éxito del “Forever Young” de Jay-Z?). A pesar de las críticas, Eminem se ha salido con la suya alzando el álbum a lo alto de las listas. Pero para los verdaderos defensores de rap ortodoxo, su último trabajo parecerá un pobre aperitivo de rap esponjoso llena estadios. Tan sólo superan el corte, temas como “Cold Wind Blows”, “Talking 2 myself”, “On fire” y “Going Through Changes”. En ellas el norteamericano demuestra que cuando quiere es capaz de sacar la fuerza, la rabia y el talento que en sus días contenía.

Uffie – Sex Dreams and Denim Jeans

Han tenido que pasar casi cuatro años desde ese pelotazo que fue “Pop the Glock” para que la de Miami saque su primer disco. Su trabajo ha pasado por la mano de muchos productores que han querido aportar su estilo, sin embargo Uffie ha sabido  dotar de sensualidad todo los beats que se reproducen en los catorce cortes de este álbum.

Hay mucho color dorado, lentejuelas por la pista y bolas de disco girando, pero el electro pop de Uffie se muestra siempre infalibe en primer plano. Los síndromes se manifiestan con sofocos de desenfreno desde lo alto de la tarima. De su traca de temas destacan algunos aciertos, como el mencionado y semilla de todo “Pop the Glock”, el desparpajo de “MC’s can kiss”, el viaje ochentero de perfil romántico de “First love”, o la efusiva “Hong Kong Garden”.

6,5

Drake – Thank Me Later

Fenómeno en los EEUU con el single “Best I ever had”, estrella del rap antes de ver publicado su primer álbum, Drake se ha convertido en la sensación hiphopera del momento tras la publicación de su debut Thank me later. Muchas esperanzas habían depositadas en este canadiense, quizás por eso, su disco no se celebre en la estima que se preveía.

Esta colección de singles son una declaración autoreferencial de cómo todo el hype creador a su alrededor ha envuelto la vida de este joven cantante (23 añitos). Sin embargo su recorrido resulta agridulce para el paladar. Una muestra de sus singles se precipitan en los esquemas del R&B más meloso, mientras que la otra parte irradian una furia desbordante propia de un joven con un flow especial, una lírica inteligente y una voz potencial. En este último grupo entrarían las aportaciones de lujo de Jay-Z en “Light Up”, Lil Wayne en “Miss Me”, Nicki Minaj “Up all night”  o la irresistible “Over”  Una lástima esa falta de garra que impide despegar al álbum en determinados momentos por cierto conformismo de su autor.

7

The Morning Benders –  Big Echo

Disco del mes

Big Echo es el segundo álbum de estudio de este cuarteto de Berkeley, California. El trabajo es una demostración de pop preciosista, melodías embriagadoras, arreglos sobrecogedores, y aposento nostálgico en el pop dorado de la costa oeste que con tanta intensidad iluminó al resto del mundo a finales de los 60’s. Porque sí, en Big Echo vuela el espíritu de Brian Wilson y The Birds, y también grupos más contemporáneos, como The Shins, o Grizzly Bear, cuyo miembro, Chris Taylor, ha colaborado en dotar de forma la concepción final de esta obra.

Son diez cortes de una exquisitez aleccionadora. Remansos de calma para ser devorados a las orillas de una playa desértica. Temas como el no terrenal “Wet Cement”, el despertar cálido de “Excuses” (con una voz que recuerda al Alex Turner de The Last Shadow Puppets), la hibridación entre Beach House y Grizzly Bear que resulta de “Promises”,  la fragilidad anestésica made in Grizzly Bear en “Pleasure sighs”, la nostalgia embellecida de “Stitches”. Todos ellos cortes agrupados en un conjunto harmónico ejemplar, baterías preciosas, líneas de bajo cosquillosas, guitarras que te acarician, voz susurrante, y una producción que rodea de un halo mágico todo lo que arrima. Son sólo algunos de los motivos por los que este disco de The Morning Benders puede provocar un flechazo de consecuencias impredecibles.

The Coral– Butterfly House

Cualquiera que se topé por primera vez con The Coral viajará en el tiempo hasta la música de los años 60’s y 70’s. El nuevo álbum de estos ingleses no supone ningún cambio de rumbo respecto a este espíritu revival, pero quizás de los seis editados hasta ahora, éste sea el menos anclado en un sonido propio de una época pasada, y quizás en ese pequeño distanciamiento, es donde The Coral pueden salir perdiendo.

En Butterfly House se siguen percibiéndose signos de pop floreciente de la costa oeste, psicodelia de los sesenta, y todo ese tono cromático de esa época de oro, que ya recoge la propia portada del álbum. No obstante The Coral pierde fuelle en este intento revival, porque ni la copia es tan exacta, ni su marco contemporáneo se deja apreciar como una verdadera aportación al sonido de la banda. Hay temas que seducen con su envolvente cadencia y ritmo, “Coney island” es un buen ejemplo, o “Another Way” donde coquetean con ser The Hollies, o la pink floydiana “Circles”, pero en general, la sensación que uno se lleva no es tan satisfactoria como en anteriores trabajos.   

Scissor Sisters – Night Work

Podrá gustar más o menos su pop de falsete, pero resulta innegable que Scissor Sisters hacen notables esfuerzos para recuperar el espíritu hedonista que impregnaba las pistas de baile en las discotecas de los ochenta. Porque escuchar a los norteamericanos supone transportarte directamente a los azulejos, las bolas de discoteca, y el desenfreno más lascivo de las pistas de baile. Y esto es exactamente lo que ocurre con Night Work, un paso adelante, y su mejor trabajo hasta la fecha.

Su último trabajo desprende purpurina desde su primer hasta el último single, pero no una purpurina de fiesta mayor, no, un material preparado con esmero por el productor Stuart Price. A ese glorioso sonido que reivindica la reabertura de Studio 54, se desboca con las aportaciones de Jake Shears, y las mejores cotas las alcanzan con la frescura de “Night Work”,  la oscura “Harder you get”, ese homenaje no declarado (o sí) a  Devo que es “Running out”, o esa copula prohibida entre Roger Waters, Bee Gees y Pet Shop Boys de la que sale el grandioso “Invisible Light” . Sí, son la máxima representación del pop petardero, pero su falta de tapujos y su desinhibición total, contagian de ritmo hasta que los primeros rayos del sol obligan a plantease el descanso.

7

M.I.A.- /\/\ /\ Y /\

No exento de polémicas irrumpe en el mercado el nuevo álbum de M.I.A. Primero el polémico videoclip de “Born Free” dirigido con Romain Gavras con imágenes violentas altamente explícitas, luego su discusión abierta con la periodista del New York Times. Y la tercera polémica parece que la va a suscitar el propio álbum en sí. Maya, o si prefieren su inscribible /\/\/\Y/\, es un rabioso estallido de hip-hop, dubstep, dancehall y grime que puede decepcionar por  la inexistencia de un single claro al estilo “Paper Planes”.

Quizás también se le pueda achacar que el sonido del álbum no sea más compacto. El hecho que hayan intervenido cuatro productores (Diplo, Rusko, Switch y Blaqstarr)  en la concepción del mismo influye en que el sonido se disperse de un tema  a otro, a pesar de que en todos ellos el ADN de M.I.A. esté presente, y también todo ese tono desgarrado, crítico y desprovisto de optimismo y luz.   Dejando a un lado que uno se crea o no el discurso combativo y antisistema de la tamil, Maya es un disco a considerar. Puede que sea el peor de su carrera, pero no por ello es un mal disco.

6,5


2 Comments

Àlex 10 agosto, 2010 at 12:37

Gloriós disc Big Echo. Com ho claven!!!

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KeithModMoon 11 agosto, 2010 at 01:04

Pues sí que la han clavado Alex. Yo no había escuchado nada suyo, pero a partir de ahora los voy a seguir de bien cerca.

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