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Novedades discográficas noviembre 2014

posted by KeithModMoon 20 noviembre, 2014 0 comments
Azealia Banks – Broke with expensive taste

Azealia Banks Broke With Expensive taste

La historia es conocida. Una jovencísima rapera de Harlem llama la atención desde su cuenta de MySpace en un lejano 2008. La pista sigue hasta el 2011, cuando lanza el vertiginoso “212”, un single que la catapulta a copar portadas de revistas musicales y de tendencias. La publicación de su primer EP, meses después, el 1991, parece evidenciar el nacimiento de una estrella fulgurante con ganas de comerse el mundo. Sin embargo la estela arrolladora de la artista parece sufrir un vuelco importante al año siguiente, fecha anunciada para la publicación de su primer álbum. El disco se retrasa, la artista carga contra Universal, el sello de la artista, y finalmente este mismo año decide romper con ellos y un par semanas atrás, por sorpresa de todos, publica el largamente esperado trabajo. Este Broke with expensive taste.

¿Llega demasiado tarde? ¿Estamos ante un talento consumido por el hype? Ambas preguntas conducen al sí tras escuchar su primer larga durada. Los inmensurables retrasos no podían presagiar nada positivo. Más allá de las trabas creativas que Banks haya tenido con Universal, la escucha de su primer trabajo denota un producto manoseado por muchas manos, carente de cualquier línea firme de pensamiento que sirva como pegamento entre las canciones que componen el álbum. Y así el resultado termina siendo un mejunje mal engrasado y presentado, en el que lo que más brilla son precisamente los cortes ya conocidos, ese “212” sigue siendo el talismán de la norteamericana, mientras que el resto es una incongruente masa de una artista desubicada, por su propia orientación, la del entorno próximo, y la del macro entorno (expectativas a su alrededor). Así pues circular por Broke with expensive taste es deambular dando tumbos, entre aciertos, y desaciertos mayúsculos. Entre los primeros se cuentan las electrizantes píldoras de electro rap que la pusieron en la órbita mundial: “212”, “Heavy Metal and reflective”, “Yung Rapunxel”, “Idle Delilah”. Mientras que en el lado opuesto de la balanza encontramos a la artista perdida en terrenos ajenos a su espíritu embrionario: el pop mainstream de Miley Cyrus, Rihanna o Taylor Swift que factura en “Nude Beach a Go-Go”, o “Luxury”, la aproximación a AlunaGeorge en “Chasing Time”, el esperpéntico coqueteo con el mambo en “Gimme a chance” – un tema que sintetiza a la perfección la disociación de ideas y tono que ensucia el disco. Un trabajo manchado por las circunstancias externas que han rodeado a su concepción, y que termina reflejado en buena parte de un lote disperso, incoherente y desfasado. Parece que Azealia Banks se ha presentado demasiado tarde a su cita para conquerir los charts. Veremos ahora si tiene capacidad de reacción, porque pese a todo, sigue siendo una mujer de solo 23 años.

Tema clave: “212”

6

Tv on the radio – Seeds

Tv on the radio Seeds

La banda de Brooklyn, pieza angular del renacimiento del rock neoyorquino en los albores del nuevo milenio, llega a su quinto disco de estudio con un mismo esqueleto sonoro pero con un ropaje algo distinto, algo más caro, más llamativo y sin costuras desechas ni pantalones estripados. En cierta medida puede entenderse este Seeds como el paso lógico en la madurez de sus protagonistas, o bien, como un acercamiento a postulados más mainstream. Una opción u otra no impiden ni influyen a la hora de disfrutar de una nueva colección de canciones de una de las mejores bandas de los últimos años.

La muerte del bajista de la banda Gerard Smith (por culpa de un cáncer) días después de su penúltimo lanzamiento podría hacer presagiar un disco más oscuro en su nueva tentativa, pero en realidad Seeds nos destapa nuevas dosis de estos estribillos tan infecciosos guiados por la urgencia y el desasosiego, como en “Happy Idiot” . Quizá el punto más desconcertante es escuchar como la voz de Sitez se ha amoldado a postulados más confortantes, estables, domesticados… convirtiendo la garra de antaño en una punzada más inofensiva. Resalta ese efecto atenuado en el estribillo facilón e infantil de “Ride”, como en la sosa y desnutrida “Test Pilot” o la almibarada “Trouble”. Aunque como en cualquier creación de la banda neoyorquina hay píldoras a las que agarrase. Más allá de la pegadiza Happy Idiot, resaltan “Winter”, “Quartz”, “Careful You”.  No estamos ante el mejor trabajo de la banda hasta la fecha, ni mucho menos, de hecho probablemente sea el menos laborioso de su carrera, pero aún así, hay varias píldoras gratificantes que llevarse a la boca.

Tema clave: “Happy Idiot”

7

 

Neil Young – Storytone

Neil Young Storytone

Una de las leyendas más activas de la edad dorada del rock se planta en primera plana con un doble tirabuzón que cristaliza en Storytone, la tentativa de Neil Young por acercarse  al sonido pretérito de las Big Band. Habiendo demostrado con solvencia su posición de estandarte de la balada rock, el folk-rock, y con intrusiones a la opera rock incluso, ahora va más allá con este ejercicio para el que se rodea con una orquesta de 92 músicos y un no menos imponente coro.

Y el resultado de entrada es desconcertante, extraña, y mucho, la faceta de un Young como director de orquestra en un sonido que transmuta de la melodía de un musical de Sodheim, o una película de Disney, en  “Plastic Flowers” al resplandeciente sonido de las Big Bands en los 50’s de “Say Hello to Chicago”, a un tono más acústico y recogido en los últimos temas del lote (“I’m glad I found you” o “When I watch you sleeping”). Sin embargo, pese a instalarse en terrenos tan ajenos al músico de The Harvest, no pierde éste el tono combativo, aquí con letras que destapan la eco consciencia del canadiense. No estamos ante un disco de versiones, ni en la propuesta bizarra de un productor iluminado. No. Storytone es la adopción por parte de Neil Young de una música, a priori, muy alejada de su línea más afín. Y de ese menjunje sería fácil esperar algo incomestible, pero el veterano artista se sale airoso, y no solo eso, por el camino deja bellas muestras de su poderío melódico y de su visión instrumental.

Tema clave: “Plastic Flowers”

7

Marianne Faithfull – Give my Love to London

Marianne Faithfull Give my love to London

Hay voces (en el sentido más literal y en el figurado), que como el vino, ganan con la edad, o como mínimo mantiene su calidad. Es el caso de la veterana Marianne Faithfull, la gran dama del Swinging London, ex de Mick Jagger, rollo de Keith Richards, y cantante desde mediados de los 60’s. A sus 67 años regresa con una obra encomiable, un Give my love to London, que se destapa como una carta de amor a su ciudad natal y un paseo por un pasado a orillas del Thamesis.

La presencial vocal de Faithfull se expande por cada uno de los cortes dotándolos de un cuerpo sonoro rotundo, a ratos majestuoso, a ratos bello. Su voz denota esa actitud firme e imponente que desenvuelve sobre los escenarios, pero a la vez amplifica el efecto de su discurso musical. Un discurso que navega entre los pildorazos rock más robustos, algunos de herencia Stone (“give my love to London”) y con presencia más marcada de instrumentos de banda de rock, o por el contrario, baladas más suaves y hermosas de matiz melancólico arropadas por líneas de piano o apuntes discretos de la mano de instrumentos de viento. En este último grupo Faithfull  da con su mejor versión: la arrebatadora “Late Victorian Holocaust”, el “Falling back”, la no menos brillante “Love More or less” o la coheniana “Going Home” con la que pone el cierre.  Give my Love to London de descubre como una oda estruendosa, hermosa, nostálgica, emotiva de la vida de una mujer de fuerte carácter, que no solo mantiene su poderío vocal, y una sensibilidad privilegiada parta dar forma bellas composiciones, sino que además lo logra canalizar a través de un continente luminoso y moderno.

Tema clave: “Late Victorian Holocaust”

marco 75

Arca -Xen

Arca - Xen

Arca es el vehículo musical pilotado en solitario por el venezolano Alejandro Ghersi, conocido y solicitado en el mundillo por sus labores de productor. Ha trabajado recientemente en los discos de FKA Twigs, Bjork y fue parte activa en cuatro temas del Yeezus de Kanye West. Ahora, y tras haber editado algunos Ep’s y mixtapes, afronta su asalto al larga durada con Xen, un trabajo que recoge su personalísima y atractiva visión musical.

Xen, como sus trabajos para otros artistas, acoge una estimulante simbiosis entre las texturas de concepción digital que se reparten por la mayor parte de los temas del disco, y cierta debilidad por los instrumentos de cuerda, con los que decide marcar el tono de algunas de sus composiciones. No obstante, el tono general de este primer trabajo remite a una electrónica pendiente del torbellino de beats, atmósferas que se despliegan por las cavidades auriculares del oyente como mini tormentas que termina estallando en un sinfín de direcciones, así como la creación de melodías disonantes, que recuerdan al sonido estampado en el LP 1 de FKA Twigs. A diferencia de aquella, Ghersi se centra exclusivamente en la creación de estas nubes negras de descarga intensa, desnutriendo su propuesta de cualquier irrupción vocal. El resultado es un fascinante viaje, entre el ensimismamiento y lo onírico, por un paisaje que rezuma modernidad, el trabajo de alguien a quien el futuro confía su destino. “Xen”,  “Now You Know”, “Thievery”, “Bullet Chained” pueden representar las piezas más visibles de este futuro próximo que hoy, y aquí, ha empezado a anticipar este chaval con sus cacharros digitales.

Tema clave: “Xen”

marco 75

Ariel Pink – Pom Pom

Ariel Pink - Pom Pom

Que la cabeza de Ariel Pink no funciona bajo los mismos patrones que el común de los mortales es algo que sabe él, los que le rodean, y los oyentes mediante su música. Porque su sonido es una prueba infalible de una mente inquieta, burbujeante de creatividad, que por momentos, bastantes, transita en la locura. Lo expone en sus cortes, y lo debe testificar con los directos (a lo que nunca he acudido). En un nuevo episodio de la vida de esta mente desbordante se edita ahora Pom Pom, donde da rienda suelta a todo su universo musical.

Al norteamericano le han caído comparaciones con Frank Zappa, y añadiría Arthur Brown. Con el fallecido músico le emparienta una concepción esquizoide del discurso musical, con saltos, quiebros de ritmo y de tono, melodías juguetonas, diálogos rompiendo cualquier esquema, tono burlesco,  estrofas propias de un cabaret para freaks  y un modo de cantar muy teatral. Salta a la luz por ejemplo en cortes como “Sexual Athletics”.  Sin embargo, la propuesta de Ariel Pink se entronca, como hijo natural de nuestros tiempos, en el presente. El norteamericano bebe de esos referentes pero también absorbe fluidos de los ochenta, la new wave y el synth-pop de esa época. Es evidente en “Not enough Violence” donde parece mutar en Tears for Fears, Ultravox o Depeche Mode para entonar una melodía sabrosamente sintética. Aunque también es capaz de desenvolverse con envidiable traza con el folk-pop más goloso en “Put your number in my phone”, un hit que se adhiere mediante una impepinable melodía, y en donde no falta el tono socarrón e irónico que le gusta gastar a su artífice. El mismo que utiliza de forma más acentuada en “Nude Beach A Go Go”, concebida como un jingle publicitario. Una afinidad por la línea de sintetizador adictiva que despliega de nuevo en “Black Ballerina”, uno de los varios cortes del álbum que lo acercan al coetáneo John Maus.  Pasearse por el nuevo disco de este genuino músico es dejarse empapar por un estado de alteración constante y gratificante, suministrado por alguien que se nota creativamente bullicioso, algo que no solo se palpa por la generosa duración del LP, sino por esa capacidad de probar un envoltorio distinto para cada tema y mantener un interior igual de apetitoso, revoltoso, bizarro y brillante.

Tema clave: “Put your number in my phone”

8,5

Run The Jewels – RTJ2

Disco del mes

Run the Jewells

Run The Jewels es el monstruo bícéfalo compuesto por la cabeza de Killer Mike y El-P. Ambos alumbraron el pasado año su primera criatura, RTJ. Sin embargo parece que el maridaje entre ellos sigue en un estado de pasión desbordada sin intención de acotarla, tal y como expone este nuevo trabajo, RTJ2. Los dos raperos, pese a tener personalidad, sensibilidades y un background diferenciado han cohesionado de forma asombrosa en el que sin duda es uno de los discos de rap de la temporada. O mixtape, ya que lo han puesto para su descarga gratuita.

Lo que los dos rappers han entregado son cuarenta minutos de placer tántrico. Una comunión ejemplar entre las rimas feroces de Killer Mike y la producción rotunda de El-p. La contundencia y la robustez con la que adornan los cortes son de las que te dejan traspuesto, fluyendo con una potencia controlada, sin necesidad de atropellos ni aceleradas pasadas de rosca, simplemente dando cabida el flow de cada corte en el compartimento más adecuado. El-P fabrica unos beats pesados, que se arrastran, y de vez en cuando golpean. Unas bases que asimilan corrientes jazzísticas, techno robusto de los 90’s, grime y electro, y que hilan con perfecta fluidez con las rimas abrasivas y arrolladoras expulsadas por los dos raperos.  Alcanzado un estatus envidiable para el resto de la crew hiphopera. Para muestra de esa explosión inspirada la demoledora traca inicial con “Jeopardy”, “Oh my darling  don’t cry”, Blockbuster Night Part 1″, o más adelante, con la también demoledora “Early (feat. BOOTS)”. Cuarenta minutos de explosiones controladas que dejan al oyente en estado catatónico, y rezando para que el dúo siga compenetrándose y entendiéndose uno al otro mejor que el 99% de las parejas.

Tema clave: “Oh my darling don’t cry”

8,5


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