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Emile Haynie – We Fall

posted by KeithModMoon 26 febrero, 2015 0 comments

Emiile Haynie we fall

Con 34 años el norteamericano Emile Haynie es uno de los productores más cotizados del momento. Estrellas de primer nivel -desde Eminem, Kanye West, The Roots, Bruno Mars, FKA Twigs o Lana del rey – han confiado en él para que diseñara el sonido de algunos de sus álbumes más celebrados. Ahora, tras alcanzar la cúspide como productor, inicia su andadura como músico con We Fall, su primer álbum de estudio, y desde ayer en las calles

Y no lo hace precisamente solo. Tira de agenda para rodearse de la constelación de estrellas más envidiable, no ya el año, sino prácticamente de la historia. Y lo digo con la vena hiperbólica completamente en su sitio. Estrellas del hoy y del ayer se juntan para facilitar Haynie un bautizo soñado: Lana del Rey, Rufus Wainwright, Brian Wilson, Charlotte Gainsbourg, Devonte Hynes, Lykke Li, Randy Newman, Colin Blunstone, Julia Holter son los apoyos más soñados que aglutina este trabajo.

Y la primera característica que encuentra el oyente en la primera escucha es la pasmosa capacidad camaleónica de su máximo artífice por mutar de sonido según el colaborador que le acompañe. Así por ejemplo, en “Wait For Life”, recobra el trabajo desempeñado en Born to die, para que la misma protagonista se luzca en una bella balada. En “Who to blame” se sumerge en el sonido que define al veterano Randy Newman, para que éste se sienta como en casa y despliegue así, con las máximas garantías, su distinguida sensibilidad al piano y la voz. Unas mutaciones que se aprecian desde el corte que abre el lote, un “Falling apart” donde flirtea con el pop barroco dorado de los 60’s, el que ayudó a definir Brian Wilson con sus Beach Boys, quien aquí participa activamente, y cuya sombra estilística, se erige como eje rotor de la canción. Mientras que en “The Other Side” se viste de Damon Albarn para moldear un corte que serían igual de afín para un disco de Gorillaz que para uno de The Polyphonic Spree.  Mientras que en “Little Ballerina” y “Come find me”, su sonido se acopla al característico de sus dos ilustres acompañantes, Rufus Wainwright y Lykke Li, respectivamente.

Pero esa adaptabilidad, ese eclecticismo y versatilidad al servicio de los invitados, tiene también sus inconvenientes, un par siendo rigurosos, aunque uno de claro y perjudicial, el que coincide con la irrupción de Natue Ruess y la consecuente asimilación del pop azucarado de la banda que éste lidera, Fun.

Algunos interpretarán We fall como un mero ejercicio para demostrar su catálogo de virtudes, para probar su valía en diversos estilos y géneros. En definitiva un trabajo donde la coherencia pesa por su ausencia, y algo de razón tendrán, pero lo que podría haber sido un disco meramente disfuncional, irregular y descompensado, se erige en una emocionante celebración compacta, iluminada en todos sus vértices por la labor de un inteligente Haynies, que consciente de sus limitaciones, ha conseguido reunir la crew soñada para alumbrar algunos de los temas más luminosos que se recordarán en todo el año. Es el caso “Falling Apart”, de la tierna balada “A kiss goodbye”, la canción de espíritu añejo “Dirty World”, y lo es “Wait for Life”. Una recompensa nada despreciable para un curtido debutante.

8

 


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