CrónicaIndieRock

Future Islands- Razzmatazz (Barcelona, 16 de julio de 2018)

posted by KeithModMoon 18 julio, 2018 0 comments
Future Islands Razz 2018

Foto: Didac Peyret

La hinchada incondicional que se agrupa en los conciertos de Future Islands es digna de estudio. Con 16 años de trayectoria, los de sede en Batimore pasaron del anonimato con aura de grupo de culto a una categoría capaz de proponerse llenar recintos como el Poble Espanyol. Una salto de popularidad ligado a la repercusión cosechada por algún hit y a la ejecución de este en horario prime time. Aunque finalmente terminaran ubicándolos en la sala Razzmatazz ante unos pronósticos de venta quizá demasiado optimistas (los mismos que, seguramente, no tuvieron en cuenta la acumulación de conciertos de la última semana en Barcelona y la vorágine de festivales que le siguió fuera y dentro de la ciudad condal), es incuestionable el grado de afiliación cosechado en los últimos años, estrechamente ligado al carisma impagable de su líder, quien, una vez más, demostró el porqué de tanto fervor desatado, incluso para los que repetían.

Aunque la velada ya venía desprecintada por otra banda de mucha solvencia:  los nuyorriqueños Hurray for the Riff Raff, liderados por la carismática Alynda Lee Segarra, hicieron gala de su indie-rock de hilillos punk  y carácter combativo. Actitud y fiereza fueron las principales armas de unos teloneros de lujo.

Aunque el plato fuerte y principal de esa jornada del Festival de Guitarra de Barcelona, era sin atisbo de duda, la irrupción de Samuel T. Herring y los suyos. Ya desde el primer asalto, el volcánico cantante enseñó, a los no iniciados, porque es uno de los frontman más irresistibles del panorama actual. Una erupción vocal instantánea al compás de “Ran”, de efecto multiplicador gracias a esos bailes furibundos y drásticos y a las sacudidas y golpeos enrabiados y salvajes en la mejor tradición de John Maus, convirtieron la sala Razzmatazz, a las primeras de cambio, en una olla a presión. Samuel “Trilita” Herring se machacó las cuerdas vocales y el cuerpo en una noche, que todos los indicios, apuntaban como mágica para ambas partes.

Desde el minuto 1 al 90, el norteamericano se dejó la piel y sacó hectolitros de sudor que terminaron en una camisa, que, literalmente, dejaba caer goterones sobre el escenario ante la incredulidad,  mezclada con el júbilo, que invadía al exaltado público. El feedback recibido fue envalentonado (llegó a tirarse en plancha sobre el escenario como si estuviera jugando sobre un césped) al oriundo de Carolina del Norte hasta la extenuación .

La caldera en que se convirtió el Razz volvió a enloquecer y a adquirir temperaturas máximas cuando sacó a pasear “Seasons (Waiting on you)”. El descontrol era evidente, y el aprecio y la generosidad quedaron selladas de forma vitalicia, como expresaban, de cierto modo, los que acudían por cuarta o quinta vez a una cita religiosa.

Crítico con el rumbo de su país, y con el de otros, con el sueño americano y con el inconformismo,  plenamente generoso e incluso emocionado, el motor de Future Islands, movido por la respuesta y el empuje extático del público, amplió el bis por encima de sus fuerzas, llevando así, su catarsis sonora, a las dos horas de intensidad aplastante y emoción descontrolada. Cuchilladas emocionales que viraron de la ternura a la pasión furibunda en menos de un segundo, como los registros vocales de este espécimen musical único.  A sus pies, y hasta la próxima.


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.