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Las 50 mejores canciones del 2015 (Parte II)

posted by KeithModMoon 4 enero, 2016 0 comments

Percy Sledge

Concluimos este repaso por las cincuenta canciones más mágicas e imperecederas del recién despedido 2015 con una segunda parte que enfila hacia la coronación del mejor tema de la temporada.

También podéis escuchar la selección desde nuestras playlists en Spotify:

Escuchar segunda parte El Destilador Cultural: Las 50 mejores canciones del 2015 [del 25 al 1]

Escuchar primera parte El Destilador Cultural: Las 50 mejores canciones del 2015 [del 50 al 26]

Escuchar playlist completa El Destilador Cultural: Las 50 mejores canciones [del 50 al 1] 

 

Post Las 50 mejores canciones del 2015 (Parte I)

 

25. Tobias Jesso Jr. – “Without You”

24. CHVRCHES – “Clearest Blue”

23. Big Sean – “Blessings” Feat. Drake, Kanye West

22. Låpsley – Brownlow

21. Leon Bridges – “Coming Home”

20. Holly Miranda – “The Only One”

19. Chromatics – “Just like you”

18. Drake – “Energy”

17. Empress Of – “How Do You Do It”

16. Tame Impala – “Eventually”

15. Miguel – “Coffee”

14. Hot Chip – “Need You Now”

https://youtu.be/rfa8wUxOJPo

13. Kendrick Lamar – “King Kunta”

12. Car Seat Headrest – “Times to Die”

11. Kanye West – “All Day”

https://youtu.be/UfQOawFwx6w

10. Grimes – “Flesh Without Blood”

La niña rarita del pop ascendía a princesa coronel con un cuarto álbum cargado de cortes lapa que se adosaban a los bajos del córtex. Al principio uno los exhibía con cierto pudor, pero cuando uno caía en la cuenta de que el material era excesivamente edulcorado y adhesivo, ya era demasiado tarde para despegarse de un cancionero pop de mira amplia y ejecución perfecta. Como este “Flesh Without Blood” que brillaba con luz propia, y que afianzaba a su artíficie como figura clave de un pop de destrucción masiva.

9. The Chemical Brothers – “Go”

Aunque el ritmo pluscuamperfecto de la temporada lo han servido unos veteranos de la pista de baile. “Go” era un tremendo rompe pistas dispuesto a agrietar las suelas de los más incansables con sus ritmos quebradizos, sus detalles pulidos de producción, su despegadas rítmicas, la aportación vocal de Q-tip, y todos esos elementos que se escapan en esta canción frenética, que en el laboratorio del dúo inglés ha implosionado como el himno de baile de la temporada.

8. Unknown Mortal Orchestra – “Multi-love”

El solo de órgano con el que arranca el tema de los neozelandeses se ha convertido en uno de los fogonazos imborrables de la temporada, en una marca de agua tempranera que pone a todo el cuerpo en alerta ante la sacudida que se está a punto de recibir. Las bondades del poliamor expuestas con el acierto, el atino y la delicadeza de Ruban Nielson y los suyos ha terminado elevando a este tema a un canto de conversión…. difícil que tras su escucha adhesiva a uno no le haya dado por enterrar a la monogamia de por vida.  

7. Emile Haynie – “Dirty World”

En un año en que la parroquia del rock clásico ha quedado desatendida de gratificaciones sonoras, el sonido pretérito ha llegado en una cápsula del futuro, la diseñada por un joven productor, que con sus habilidades en el estudio y su amplia red de contactos ha hecho el disco de pop barroco del año. En sus interioridades se esconde esta joya resplandeciente, prácticamente virgen. Un pedrusco que remite al sonido de los Moody Blues, Procol Harum, la voz de Eric Burdon, y que contiene un crescendo que rezuma pepitas de oro, una estrofa que llevarse entre los recuerdos musicales más imperecederos del año. Ni Brian Wilson ni los The Zombies lo habrían hecho mejor este 2015, como así han demostrado.

6. Julia Holter – “Feel You”

Imposible resistirse, una vez más, a los embrujos de la norteamericana. La música sigue igual de encantadora, seductora e imaginativa recreando esos espacios ensoñadores que llevan al oyente a encontrarse en una nube atemporal, donde todo suena a belleza greco-romana, su voz en clave mantra y el acompañamiento instrumental potencia esa levitación física…y espiritual.

5. Foals – “What Went Down”

El perro furioso desatado que protagoniza el videoclip de ese corte de los británicos es una imagen muy gráfica de la potencia arrolladora que alberga esta píldora rock. Un corte perfecto en cuanto a acceleraciones, rítmica y desgarro pero especialmente un torbellino de ruido, furia, intensidad que dejan a la banda exhausta y al oyente con ella. Un tema que arremete con una explosión de al menos tres ciclogénesis distintos que se van sumando y repitiendo hasta llegar a esa formación de un ciclón final atronador que deja las paredes vocales de Yannis Philippakis secas y al oyente aturdido con tanta descarga de furia rockera.

4. Hudson Mohawke – “Ryderz”

Mohawke no pudo elegir nombre más elocuente para el juguete más eléctrico de su último trabajo. Darle play a su tema es subirse a un caballo al galope mientras varias tormentas descargan su red eléctrica. Parte de un exquisito sampler de D.J Rogers para rápidamente meter mano a sus cacharros y pads y convertir esa yegua con guirnaldas setenteras en un pura sangre que en lugar de acatar las riendas se rige por las descargas de un taser.  Una vuelta de menos de tres minutos que te deja extasiado y lleno de energía.  

3. Patrick Watson – “In circles”

https://youtu.be/SktPG6qCPCI

Residente habitual en nuestras listas de lo mejor del año, Patrick Watson bordea este año la corona con otra de esas composiciones mayúsculas donde menos es más. Unos mínimos y solemnes acordes de piano envueltos en una atmósfera nebulosa que evoca ese estado de ensoñación placentera y melancolica a la que te lanza su música.  Cuando el oyente ya está del todo hipnotizado la voz de Watson sale al rescate para subir la apuesta emocional de la canción, y antes de que el córtex se pueda adherir de por vida, melodía y voz de diluyen con la misma apacibilidad dejando tras de sí un difuso pero dulce rastro.

2. Jamie XX – “Loud places” ft. Romy

Una de las cúspides musicales la servía Jamie XX con la ayuda de su compañera en The XX, la cantante Romy. “Loud Places” aúna todo el espectro emocional posible en cuatro minutos de trayecto, pasando así con extraordinaria elegancia y finura de la melancolía al desenfreno, de los susurros reflexivos a los estallidos en coro, de la oscuridad de los “loud places”, a la luz de esos “loud places” que los protagonistas solían recurrir juntos para celebrar la vida. Un trabajo imperecedero de ritmos, tonos, con una producción pluscuamperfecta que sirve para coronar un himno tan introspectivo como grupal, y que además augura buenas sensaciones ante la vuelta de The XX.

1. Sufjan Stevens – “Fourth of July”

El tema más devastador del año salía del duelo y el impulso catártico de un músico despidiéndose de su fallecida madre. Fourth of July se compone de retazos biográficos para tejer ese camino hacia ese pasado que quema ante el dolor del presente y la certeza de un futuro ya siempre incompleto ante la pérdida irreparable.  Y de nuevo la belleza irrespirable y paralizante sonsacada de la parte instrumental se erigían como los únicos alivios para recorrer la canción y no quedar sepultado ante tanta expresión de dolor, resentimiento y lamento. No solo es la canción más hiriente del año, como se encarga a recordar ese “We’re going to die”, que se balancea como la daga de la muerte por el pabellón auditivo y corta el aliento al más dispuesto, sino probablemente una de las canciones más hermosamente tristes de la historia, tanto por su lírica como por la parte instrumental.


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