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Los 10 mejores discos del 2014

posted by KeithModMoon 8 enero, 2015 0 comments

Como apunté en el resumen previo de las notas musicales que han marcado los doce meses del despedido curso, la cosecha musical del 2014 se ha situado un peldaño por debajo de temporadas recientes. Ha faltado ese trabajo rotundo, ese disco incontestable que sobresaliese por encima del resto. Esto no quita que lo recopilado en esta lista de 10 sean trabajos de un aprecio encomiable. Una lista confeccionada bajo el influjo de filias y fobias (como cualquier lista), debilidades y reivindicaciones,  pero si en otro años la dificultad estribaba en poner orden en el Top 3 o Top5, en el 2014 la dificultad se ha reducido a qué Lp destacar por encima de los otros. Con esa incógnita ya resuelta, es momento de pasar a repasar los diez discos más notorios de los pasados doce meses.

10. Champs – Down like gold

Champs Down like gold

Puede que ni siquiera merezca formar parte de esta lista. Es posible que encaje mejor en los esquemas de “Los (No) mejores discos” que elabora cada año por estas fechas el periodista Cesc Guimerà. Sin embargo de lo que no cabe discusión es que el de Champs, por la lejanía de su lanzamiento (enero), o bien por una mala promoción, o vete a saber,  es uno de los discos más injustamente menospreciados y olvidados de los últimos meses… años. Difícil de entender si uno se posiciona ante el debut de estos dos hermanos y se deja arrastrar por algunas de las notas de melancolía lacerante y desgarrada más certeras lanzados durante el pasado curso. Una música que se mueve entre el pop bucólico y pastoral, de preciosos arreglos, melodías que se tornan acariciantes, y que en sus partes más inspiradas, recuerdan al trabajo de Pete and the Pirates. Mientras que por el otro lado no dudan en tontear con la píldora más euforizante, mediante guitarras más estridentes y percusiones firmes. Hay pistas de la banda de Thomas Sanders , pero también de otras bandas de nuevo cuño como The Vaccines o Fleet Foxes. Sin menospreciar la sombra de bandas y autores clásicos como Tom Petty, Neil Young o R.E.M. Una pequeña joya enterrada que si se desentierra con la necesaria atención y mimo te devolverá el gesto con destellos de una melancolía glorificada.

9. Leonard Cohen – Popular Problems

Leonard Cohen Popular problems

La noticia musical más excitante del año no fue comprobar que al bardo de Montreal le queda cuerda, sino que esa cuerda sigue cubierta por rubíes. Si no poco se explica cómo el veterano canadiense a sus 80 años recién cumplidos es capaz de alumbrar un trabajo de esta envergadura, que por instantes, y temas, recuerda a su época más dorada. Canciones que corresponden al halo clásico de la leyenda que las construye. Su música, como las piedras de granito menos erosionables, permanece impermeable al paso del tiempo. Con su tesoro vocal intacto, Cohen vuelve a hipnotizar y a emocionar con sus caricias musicales. Dispuestas con la madurez de alguien que afronta su última etapa con serenidad, conocedor de que aún tiene enseñanzas que transmitir con la ayuda de cortes tallados por la elegancia y la magnificencia que le caracterizan, mediante letras lúcidas y maduras, y aquí, con un acompañamiento sonoro, y una aportación melódica, que remiten a las delicias de su pasado más añorado.

8. FKA Twigs – LP1

FKA Twigs LP1

Los que seguimos la actualidad musical nos ha resultado imposible escapar de la sombra de la cantante inglesa. FKA Twigs se ha ido agigantando hasta la irrupción de este LP1, convirtiéndose a velocidad vertiginosa, propia de la celeridad de los tiempos que corren, en la nueva diva del R&B. Su acercamiento desde postulados marcianos ha logrado penetrar en las capas mainstream e instalarse como el nuevo faro visible al que mirar por la corriente más sumergida. Para ello, ha escondido su vena más experimental, su faceta más angustiante y perturbadora desplegada en los dos primeros Ep’s, pero sin declinar en su tremendo magnetismo, su pulsión sexual encubierta en una voz acariciante e inocente, y todo ese juego de contrastes entre sonidos e intenciones robustas y su suave, y formidable, voz. Todo ello reside en las estrofas de ese laborioso, y arriesgado, disco que resulta una pequeña decepción respecto a las primeras pistas sonoras lanzadas, pero todo un regalo para gozar de esta rara avis infiltrada en el firmamento pop con la intención, a corto plazo, de apoderarse de buena parte del terreno.

7. Joe la reina – Bailamos por miedo

Joe la reina - Bailamos por miedo

Una de las sorpresas discográficas más gratas llegó con denominación de Donosti. Allí están asentados este cuarteto, que de la mano de Subterfuge, editaron su primer LP, Bailamos por miedo. Un compendio entre el folk-rock y la canción intimista de efectos embriagadores. Una fórmula concisa, simple y equilibrada entre el folk-rock y una lírica inspirada, cargada de emoción, melancolía y costumbrismo nocturno y taciturno. Trazas de El hijo, sus compañeros de sello Viento Smith (quienes editaron otros de los discos nacionales del curso) y de los propios Fleet Foxes aparecen entre los surcos de estas composiciones que dan forma a una de las cumbres del panorama patrio de los últimos 365 días.

6. Future Islands – Singles

Future Islands - Singles

Con su cuarto disco, la banda de Baltimore ha abrazo la notoriedad que hasta el momento, a su pop excéntrico y melancólico, le era esquiva. Puede que fuera por el imborrable baile de Samuel Herring en el Show de Letterman, o su reproducción en los directos que han llevado a cabo por medio globo, pero la verdadera razón estriba en que su pop de estallidos descontrolados, alaridos y falsetes, y gran regusto melancólico, no se había mostrado tan pletórico ni efectivo como resulta en las diez canciones que componen Singles.

5. Jungle – Jungle

Jungle - Jungle

Otra de las incorporaciones menos cuestionadas, ergo más celebradas, la protagonizó un misterioso dúo londinense cuya música se revolcaba, en un acto de lascivia desmesurada, en el soul, la música disco, el funk  y el electro.  J y T no solo respondieron al hype alimentado a su alrededor cada vez que lanzaban single o videoclips, o desplegaban su poderío sobre los escenarios, sino que también lo hicieron con un álbum cargado de munición para la pista de baile. Melodías infecciosas, ritmos incendiarios, coros vitamínicos, producción elevadora, grooves irresistibles se dan en una continua repetición a lo largo de todo el recorrido, siendo especialmente inspirada en la primera mitad del lote. Doce píldoras que contenían las dosis de hedonismo más placenteras del año.

4. Aphex Twin – SYRO

Aphex Twin SYRO

Se ha tomado trece años pero la espera tuvo su recompensa en forma de hora y cuatro minutos de electrónica marciana, atemporal, de origen no rastreable. Haciendo honor a su leyenda de huraño incomparable, e insobornable, el inglés salió de su refugio a prueba de zeitgeist para volver a maravillar con música que no parece terrenal. Estos cortes emanan el carácter perfeccionista de un ermitaño inigualable, que consigue mantenerse en una órbita paralela a lo que haya ocurrido en la electrónica y la música durante los 13 últimos años. Un enfoque, un despliegue, y un resultado propio de los genios en vida.

3. Caribou – Our Love

Caribou our love

Una leyenda contrastada y uno que puja por tal distinción, temporada tras temporada…y será suya en un futuro cercano. Por el momento ha logrado facturar el mejor disco de electrónica del curso y la perla más bailada, escuchada y resistente, ese merecido número 1 en la lista de los mejores temas del 2014. Aunque su Our Love se despliega mucho más allá que un compendio de hits para disparar las endorfinas de cualquier fiesta veraniega. La carta de amor de Dan Snaith conjuga como pocas veces su pulsión digital, cargada de texturas, loops infinitos, y detalles preciosistas, y perfeccionistas, con un acompañamiento orgánico al que dio vida el propio canadiense desdoblándose poseído por el espíritu renacentista. El resultado es el caramelo más engrescado, revitalizante del año, un disco al que apegarse y no separase porque a cada cambio de aguja depara una inconmensurable alegría para los pies, pero también para la mente más atenta al detallado y fascinante universo sonoro que contiene.

2. Run the Jewels – Run the Jewels 2

Run The Jewels 2

El-P y el grandullón Killer Mike viven una explosión de genialidad con el proyecto que comparten. Un Run The Jewels que ha entregado el material de rap más incendiario y rotundo de todo el pasado año. Con su sophomore álbum, la dupla ha llevado su música desacomplejada a un nuevo estadio de contundencia sonora y brillantez lírica. El-P fabrica unos beats pesados, que se arrastran, y de vez en cuando golpean. Unas bases que asimilan corrientes jazzísticas, tecno robusto de los 90’s, grime y electro, y que hilan con perfecta encaje con las rimas abrasivas y arrolladoras expulsadas por los dos raperos. La compenetración total se solidifica en temas arrolladores y mastodónticos, los que pueblan el recorrido de explosiones controlados que termina  con el oyente igual de excitado que magullado. Sin duda la referencia de rap más celebrada en el 2014.

1. Ariel Pink – Pom Pom

Ariel Pink Pom Pom

Al alcance de pocos está dar cabida a un cúmulo de referencias tan dispar y darle salida de una manera tan modélica y sorprendente. Una mente singular, disparatada como la de Ariel Pink es la responsable de este maravilloso artefacto plagado de aristas abiertas que absorben sonidos de distintas épocas, estilos y confluencias para darle una salida compacta, imaginativa, a ratos asombrosa, a ratos efectiva y a ratos contagiosa. Por la batidora del norteamericano pasan desde el sonido new wave de Depeche Mode, el punk-wave de John Maus y sus sintetizadores bañados en oro, Black Sabbath, Frank Zappa, The Stooges  o los Who de Sell Out. Pink se erige en su último trabajo en un Ray Davies esquizoide, que mama tanto de los 60’s como del pop sintético y oscuro de los 80’s, desbordante de creatividad, y genialidad, sin perder su atino por las melodías adhesivas y eficientes, y las letras inspiradas. El resultado es un tiovivo mágico, incontrolable e imprevisible, en el que a cada vuelta el músico estadounidense te pega una nueva sacudida emocional inesperada, como si con sus movimientos buscara lanzar al oyente por un carrusel de sueños compuesto por fragmentos dorados de la música rock de los últimos 50 años. Un genio al control de una obra mayúscula desplegada desde unos postulados de absoluta libertad creativa, un paso por delante, y desmarcado, de toda la nueva corriente neo-psicodélica. Cheque en blanco para Ariel.

 

Daños colaterales:

Viento Smith – Viento Smith
Young Fathers – Dead
The Roots – …and then you shoot your cousin
Woods – With Light and With Love
Wooky – Montjuïc
Sia – 1000 forms of fear
Lykke Li – I Never Learn
Timber Timbre – Hot Dreams

 

 


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