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Los (no) mejores discos de 2018

posted by Cesc Guimerà 3 enero, 2019 0 comments

Este sección, tan antigua como esta casa, recupera algunos de aquellos discos (muy pop sean advertidos de paso) que difícilmente constan en las listas de repaso de lo mejor del año que despedimos. Feliz 2019.

Boy Azooga – 1, 2 Kung Fu!

Boy Azooga

Como si hubiera regresado ese viejo espíritu de Manchester del 88, el galés Davey Newington baña su pop bailable en ácido. Todo con la marcada influencia de la buena escuela psicodélica de su tierra, la de Super Furry Animals o Gorky’s Zygotic Mynci. 1, 2 Kung Fu! llega en un 2018 en el que Heavenly ha decido rescatar ese espíritu libre con Jellies, de 77:78 o Confident Music For Confident People de Confidence Man.

 

The Limiñanas – Shadow People

The Limiñanas

Pop francés, psicodelia, garage, mucha Velvet e innumerables influencias de la cultura popular. Laurent Garnier les ha remezclado “Dimanche” y en Shadow People participan Anton Newcombe, Emmanuelle Segnier, Bertrand Berlin y Peter Hook. Además, este año también nos han dejado I’ve Got Trouble In Mind (volumen dos), rare stuff grabado entre 2015 y 2018.

 

Go-Kart Mozart – Mozart’s Mini-Market

Go-Kart Mozart

El disco pop británico del año lo firma Lawrence con el empeño y la firme creencia de que la recompensa –reconocimiento, fama y dinero– sigue estando por llegar. “When You’re Depressed” y “Relative Poverty” son dos himnos inmediatos del novelty rock, ese género propio de pop plástico con denominación de origen Belgravia. Y recuerden, ESTE AÑO SE HAN REEDITADO LOS DIEZ DISCOS DE FELT.

 

Tracey Thorn – Record

Tracey Thorn

Ocho años han pasado desde el último disco en solitario pero Tracey (mitad de Everything But The Girl) siempre ha estado allí, numen del pop, guía espiritual de quien escribe estas líneas, por sus artículos, su libro (un segundo llegará a principios de 2019), sus bandas sonoras, sus playlists… no se puede tener más gusto.

 

The Orielles – Silver Dollar Moment

The Orielles

Sorprende en los tiempos que corren la amplia concepción del pop clásico de estos tres mocosos ingleses. De Yorkshire para más señas. Sus cuidadas guitarras, su sonido sesentero, funk, con ecos dreamy, de disco, synth y hasta Northern Soul remiten al romanticismo y la sofisticación de Orange Juice o Dolly Mixture.

 

The Beths – Future Me Hates Me

The Beths Future Hates Me

No sorprende en cambio el gusto por el pop clásico de guitarras de estos neozelandeses. La línea argumental es evidente: Dunedin Sound, The Chills, The Clean, Flying Nun con algo más de gusto para el punk, aunque el grupo admite también ciertas influencias de la escuela de Glasgow. Y sí, en la voz de Elizabeth Stokes hay mucho de Tracyanne Campbell.

 

Camp Cope – How To Socialise And Make Friends

Camp Cope - How to Socialize and Make Friends

Melbourne nos ha dado a Rolling Blackouts Coastal Fever, Courtney Barnett y Jean Cloher, Milk! Records, RVG, Hexdebt y este trío formado por Georgia Maq, Kelly-Dawn Hellmrich y Sarah Thompson que hace del punk-pop un instrumento de lucha contra el sexismo en la industria musical y el domino de los grupos de chicos en el circuito internacional.

 

Tess Parks & Anton Newcombe – Tess Parks & Anton Newcombe

Parks + Newcombe

Lo que eran colaboraciones se ha convertido en una sociedad más que estable que ya va por el segundo disco tras I Declare Nothing (2015) y que este año ha dejado, además, el EP Right On. Las presentaciones sobran para Newcombe. De Tess Parks, canadiense afincada en Londres, diremos que fue uno de los primeros nombres firmados por Alan McGee para su último sello y que las comparaciones con Hope Sandoval son constantes.

 

Mr. Husband – Silbertone

Mr Husband - Silverstone

Aquí uno de los descubrimientos del año gracias al activista cultural total que es Ben Watt, otra mitad de Everything But The Girl, y pareja, no solo artística de Tracey Thorn (no se puede tener mejor gusto). Detrás de Mr Husband se esconde Kenny Tompkins y Silbertone no ha sido su único lanzamiento este año. Su 2018 lo completa Ocean Pines.

 

Hatchie – Sugar & Spice

Hatchie

Las cinco canciones de este EP conforman el disco dream-pop del año, también llegado desde Australia y firmado por Harriette Pilbeam. Explica que el paso de My Bloody Valentine por su país en 2013 le abrió una nueva concepción del pop allí, en el punto de encuentro entre los Sundays, Slowdive, Cocteau Twins y Lush.


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