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Novedades discográficas abril 2016

posted by KeithModMoon 26 abril, 2016 0 comments
Explosions in the sky – The Wilderness

Explosions in the Sky - The Wilderness

La banda de post-rock de Austin regresa a la primera plana para sacudir de nuevo los pabellones auditivos con sus descargas eléctricas progresivas y clímax celestiales. The Wilderness supone su sexto trabajo de estudio, así como otro vendaval de músculo instrumental con efectos embriagadores. Algo así como recibir un puñetazo reconfortante por parte del personaje de Matthias Schoenaerts en De óxido y hueso

Los miembros de la banda tejana se calzan los trajes de cazadores de tornado para encapsular sus habituales vendavales furibundos, sus ráfagas instrumentales huracanadas, en una controlada tormenta, compuesta por rayos cegadores, pero cuyo sonido atronador tarda lo suyo, o directamente, no llega. En su último trabajo se aprecia un nervio musical más contenido. Su curtida trayectoria en el campo de las bandas sonoras se despliega aquí como un itinerario natural para absorber su evocador sonido y construir imágenes nítidas entre las nubes de un atardecer crepuscular. Un disco cuya intensidad la destapan los detalles que van floreciendo a cada escucha más que un noqueamiento al primer round. Apostando de nuevo por esa carencia vocal que ha definido su sonido desde sus primeros pasos, Explosions in the sky vuelven a cargar los recovecos de sus partituras con un amalgama emocional amplio, que se nutre de ese poder evocador fascinante que transporta al oyente hacia estados de ánimo ligados a páramos vitales ya transitados y de difícil descripción con vocablos.

Tema clave: “Disintegration Anxiety”

marco 75

Pj Harvey – The Hope Six Demolition Project

Pj Harvey - Six Demoition Project

Proyecto experimental, el más anticipado por la propia Polly Jean Harvey,  mosaico completado a través de distintas temporadas en Kosovo, Afganistán y Washington DC junto a su colaborador, el fotógrafo de guerra Seamus Murphy. El mismo trabajo por el que transformó su laboratorio musical en el London’s Somerset House en una atracción para el visitante curioso que ve estos días la luz de las estanterías y de los tocadiscos. The Hope Six Demolition Project se encuadra como un proyecto ambicioso que captura diferentes realidades de nuestro planeta, en este caso alejadas de las nimiedades de las sociedades del primer mundo, expulsadas al pabellón auditivo del oyente con la aplastante honestidad de su portavoz.

Desde las primeras escuchas, lo nuevo de Pj Harvey epata por su urgencia, por su valor inmediato, por sus denuncias, clamores y penas expresadas con visceralidad, sin adornos ni preámbulos. La inglesa reduce el tono paisajístico, brumoso, pulcro, y hasta acariciante de su impagable Let England Shake, para aportar nervio, inmediatez, exabruptos capturados en vivo directo, sin filtraciones ni mediaciones. Así, el recorrido por este álbum se erige como un visionado del Michael Winterbottom comprometido, en roles de embajador crítico de las miserias de un mundo tullido por los que miran hacia otra parte. La inglesa, en su recorrido por los tres rincones citados más arriba, construye con su preciado timbre vocal, y una masa instrumental que navega entre el blues, el rock, el jazz, cantes espirituales e inferencias locales, postales sin adornos, directas y veraces, elocuentes con la realidad de esos parajes. A veces introduciendo sonidos ambiente, voces de los autóctonos, o simplemente depositando la fe en sus envidiables cuerdas vocales, o su atino con las melodías, logra capturar la atención del oyente para transportarlo en medio de Afganistán (“Dollar, Dollar”), y desde ahí sacudir su conciencia con una lírica combativa, real y ferozmente honesta. Incluso en ocasiones, como en “The Wheel”, se permite subir las cimas más altas de esas regiones, para remover corazón y cabeza al unísono. Sin acercarse al fabuloso anterior trabajo, The Hope Six Demolition Project es una nueva muestra de un talento sin signos de cansancio.

Tema clave: “The Wheel”

marco 75

Manel – Jo competeixo

Manel - Jo Competeixo

El grupo superventas catalán afronta su lance más arriesgado. Un disco que los saca de la zona de confort para llevar a cabo su pirueta musical más desequilibrante. Gestado en estudios de Brooklyn y Woodstock, Jo competeixo supone la primera incursión de la banda en compañía de un productor. El elegido ha sido el norteamericano Jake Aron, con amplia experiencia con bandas de la talla de Grizzly Bear, Chairlift y Jamie Lidell, y que ha sabido incrustar un plus musical, un sabor exótico incluso, que se adhiere con facilidad inusitada sobre el pop-folk característico de los catalanes.

Y ahí radica la piedra angular de los nuevos aires musicales que facturan los catalanes en un nuevo trabajo, que de bien seguro, descolocará a los acérrimos al sonido que la banda ha mantenido durante su trayectoria, pero que sin embargo, dará canje a la entrada de esquivos de sus sonoridades, y a voces que tomarán su discurso en mayor consideración. Buena parte del logro en esa variante de rumbo se la adjudica un Aron que ha sabido filtrar la electrónica, el tropicalismo, el pop de cadencia ochentera sobre el ADN, y lo más relevante, sin desdibujar la identidad de la banda en el proceso, ni extraerle el costumbrismo y la honestidad implícita en sus cercanas letras. De hecho, la gran virtud del álbum está en saber reconfigurar la base rítmica, añadiéndole un influjo bailable y eufórico sin desmontar el edificio Manel. El resultado a veces es tan estimulante y contagioso como “Sabotatge” o “BBVA”; en otros, como la irregular “La Serotonina” – homenaje meridiano a la “Bilirrubina” de Juan Luis Guerra–  , el resultado es discutible, incluso, también se dan temas desechables, como “L’espectre de Maria Antonieta” o “Arriba l’alba a San Petersburg”. Aunque finalizar el lote con ese corte homónimo que supera los 8 minutos constata ese nuevo impulso para una banda que ha perdido el miedo a dejar de ocupar el primer puesto de los charts…aunque sigan ahí instalados.

Tema clave: “Sabotatge”

marco 75

 

The Last Shadow Puppets – Everything You’ve Come to Expect

Everything you've come to expect

La segunda aventura conjunta entre Miles Kane y Alex Turner se salda con Everything You’ve Come to Expect. Un disco en el que sigue dando rienda suelta a esas sonoridades que en sus otros proyectos no pueden llevar a cabo. Trabajo no tan inspirado como el primero, pero suficiente para llevar el equipaje bien nutrido para su tour por festivales y conciertos que les espera en los meses venideros.

Si por algo relucía The Ages of understatement, el primer trabajo del dúo inglés, era por conseguir dar un nuevo lustre, una capa de contemporaneidad al pop barroco de una época añorada. Estímulos orquestales, y sinfonías de corte elegante y clásico se filtraban en estructuras pop, sacando una mezcla que actuaba como un placentero mantra para el oyente. No ha cambiado demasiado el influjo que alimenta el nuevo trabajo, pese a los 8 años de distancia, pero sí las coordenadas de donde extraen sus influencias. Ese pop barroco representado por un espectro tan amplio que abarca desde Scott Walker a Lee Hazlewood da paso al soft-rock de la década siguiente. Aunque el tono imperante permanece prácticamente invariable, baladas románticas con los dos artífices intercambiándose el rol de crooners emulando una época pretérita durante los 40 minutos de duración. Funcionan los arreglos – atribuible al trabajo de Owen Pallett – , las voces han acaudalado virtud, la instrumentalización es precisa, pero no hay el mismo tino con las canciones pluscuamperfectas, o acercándose. Descontando los singles “Bad Habits”, “Aviation” y “Everything You’ve come to expect” , el disco se resiente de la carencia de hits potenciales, o al menos, con la apariencia. No es un paso atrás, simplemente un disco que no alcanza las virtudes intactas del primer trabajo.

Tema clave: “Bad Habits”

7

Iggy Pop – Post Pop Depression

Iggy Pop Post Pop Depression

Ilustre superviviente de la etapa más salvaje del rock and roll, Iggy Pop prevalece con un ADN digno de estudio como el anclaje a una época en vías de extinción, donde los excesos del ayer se dejan ver en las necrológicas del presente. La iguana publica un nuevo trabajo que podría ser el último en la carrera. Un Post Pop Depression en el que el norteamericano busca recuperar el brío sonoro de sus mejores trabajos mediante la alianza con el líder de The Queens of The Stone Age, convertido en escudero, guía, supervisor y parte integrante de la banda junto a Dean Fertita (Queens of the Stone Age, The Dead Weather) y Matt Helders (batería de Arctic Monkeys).

Un trabajo que recupera las pulsiones vitales de su etapa berlinesa bajo el amparo de David Bowie – lo pone de relieve sin encriptar con la propia ”German Days”. De hecho la sombra preciada de su añorado amigo parece surgir en varios tramos del recorrido, incluso en la interpretación vocal de un Iggy más contenido y reflexivo, usando vestimentas de crooner (“Sunday”, “Gardenia”, “American Valhalla”). Aunque también hay espacio para la vena roquera de ascendencia Homme, paisajes áridos, gasolineras donde mejor no repostar y arena acumulada como señas que se aprecian en temas como “Break into your heart” o “Vulture”, un tema que respira aires de western. Post Pop Depression no encabezará la discografía del de Michigan, pero bajo una inteligente jugada, y acertados ajustes, consigue un lustroso trabajo que invoca a su mejor obra sin caer en el revivalismo puro o en la autoparodia. Esperemos que no sea su despedida discográfica a los 70 años, porque sigue teniendo cuerda como demuestra en sus exaltados e incendiarios directos, y en discos tan bien engrasados como este.

Tema clave: “American Valhalla”

marco 75

 

Black Mountain – IV

Disco del mes

Black Mountain - VI

Ya desde la propia portada con un concort sobrevolando un jardín poblado de elementos retrofuturistas y con una estética emparentada con las portadas del rock progresivo de los 70, hay cierta intención por señalar las coordenadas estilísticas por las que sobrevuela este fornido boeing. La banda canadiense compuesta por Stephen McBean, Jeremy Schmidt, Amber Webber, Joshua Wells se junta con el bajista Arjan Miranda y el productor Randall Nun para perpetrar su trabajo más ambicioso, rotundo y redondo.

Un compendio de hard rock, rock progresivo, AOR, folk, psicodelia, e incluso new wave, en un entramado ajustado en potencia, criterio y control y bajo un prisma iluminado por la luz del siglo XXI. Así se dispone la fórmula de la banda canadiense en este glorioso cuarto álbum que eleva sus interferencias de la música rock de los 70’s hacia estadios de estallidos intensos pero controlados y bajo una prespectiva sonora amplia. Black Sabbath, Pink Floyd, Led Zeppelin, Kate Bush, Spirit, Blondie, Funkadelic , e incluso Devo o Human League, parecen conformar el brebaje aquí ofrecido. En lugar de conformarse  con un mejunje revivalista, consiguen dar con una pasta compacta, rellena de destellos de genialidad cuya apreciación más palpable son esos riff imposibles y dilatados a lo “Maggot Brain” (“Space to Bakersfield” , por ejemplo) que pueblan el disco. Una heterogeneidad recogida con el mejor atino,  y una ejecución, que por momentos, se despliega perfecta. Una nueva manera de ensalzar el rock e impedir su fallecimiento, sin por ello, tener que abrazar postulados más mainstream, ni renunciar a revivir los cásicos pero bajo una luz moderna.

Tema clave: “Crucify Me”

8

Japanese Breakfast – Psychopomp

Japanese Breakfast - Psychopomp

Japanese Breakfast es el proyecto musical de Michelle Jauner, una joven músico residente en Philadelphia que ha querido exorcizar la enfermedad y muerte de su madre en el sentido opuesto que cabría esperar: un debut discográfico irradiado por las muestras de dream pop más cálidas, reconfortantes y relucientes de lo que llevamos de año.  

El resultado desplegado en Psychopomp nos introduce a un talento de radio de impacto kilométrico. El breve, intenso, melodramático y emocional trayecto recogido conduce a abrazar el nacimiento de esta joven despedazada por sensaciones que encuentran la mejor salida a través de una música preciosista. Al igual que la muerte de un ser querido precipitó que Sufjan Stevens facturara una de las joyas de la temporada pasada, aquí lo fatídico se halla más en unas letras de una honestidad aplastante más que en un acompañamiento musical que no recapitula a la oscuridad, más bien lo contrario, floreciendo con pliegues lumínicos de dream-pop, arreglos de una producción casera pero de infalible olfato melódico, y todo ello con la compañía serena y reconfortante de la acariciante voz de Jauner. Ahora bien, un pequeño aviso al navegante: si el envoltorio se compone por un pop mágico, la descarga eléctrica emocional y anímica implícita en el interior pasa raspando por la laringe.  Resulta difícil resistirse a estos 25 minutos donde la aflicción y el dolor se transmutan en un placer incomparable para el oído. Un trabajo que avisa del advenimiento de un talento con una sensibilidad especial.

Tema clave: “Everybody Wants to Love You”

marco 75

 


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