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Novedades discográficas diciembre 2012

posted by KeithModMoon 11 diciembre, 2012 0 comments
Rone – Tohu Bohu

Rone Tohu Bohu

El esplendoroso debut discográfico de Erwan Castex bajo el alias de Rone supone uno de los deleites electrónicos más escondidos de un 2012 a punto de concluir. Tohu Buhu es el nombre de este inspirado LP editado en el sello francés Infiné que debería servir no únicamente para catapultar a su artífice, sino para volver a situar la escena electrónica gala en los puestos más prominentes.

Este joven talento francés empaqueta en su nuevo trabajo diez cortes luminosos de electrónica minuciosa, construida a partir de parajes ambientales, pulsiones tech-house, y brotes de IDM. Su capacidad para hacer saltar al oyente, corte por corte, de estados hipnóticos a frenesís bailables (“Let’s Go” es uno de esas gemas bailables) resulta asombrosa. Tanto se ayuda de texturas ambientales que parecen planchas por Plaid, como sucumbe a ritmos fibrosos, como se desplaza sobre atmósferas etéreas y gaseosas en la línea de Boards of Canada (“Parade”). Rone se ha marcado con Tohu Buhu un apabullante disco, capaz de mantener la tensión y el pulso en todo el recorrido, con virajes hacía otros destinos, y siempre desde una vertiente desacomplejada y mediante un engranaje en el que todo parece encajar a la perfección. No debería extrañar ver colarse este trabajo en las listas de lo mejor del año.

Tema clave: “Parade”

8,5

Roc Marciano – Reloaded

Apenas han transcurrido dos años desde que irrumpiera del subsuelo neoyorquino un joven rapero dispuesto a revivir la llama rap de la costa este. Empapado del vaho saliente de las alcantarillas, camuflado entre la oscuridad de las callejuelas tétricas y amparado por un talento innato, Roc Marciano se ganó la atención de medio mundo con su Marcberg. Ya con la notoriedad alcanzada, y probablemente alejado de los trapicheos y las duricias de la calle, Marciano vuelve con un convincente nuevo trabajo, Reloaded.

Y pese a la relativa fama, Marciano no pretende renegar de la calle, o al menos, de la oscuridad asfixiante que envuelve las noches del New York no turístico. De poso narcótico, sin necesidad de beats voluptuosos, ni virguerías ornamentales, Reloaded avanza engullendo todo lo que surge a su paso. Así pues Marciano construye un preciado pedrusco de hip hop con el que no duda en inmiscuirse en asuntos jazzy, en BSO firmadas por Isaac Hayes, funk, soul, y todos aquellos elementos que le sirven para modular un sonido robusto, directo, oscuro, salvaje, pero rematadamente limpio y cargado de parajes sonoros que parecen colocar al samurai que interpretó Forest Whitaker en Ghost Dog en un universo fílmico de neoxplotation tarantiniano con gotas de realismo del policíaco setentero. Un anagrama sonoro ejemplar, valiente y apasionante del que seguro habrá tenido algo que ver el haber conseguido rodearse de productores de primer orden: The AlchemistQ-tip entre los de más pedigrí.

Tema clave:  “Death Parade

marco 75

Goat – World Music

La fiebre psicodélica que parece salpicar los rincones sonoros de muchas propuestas actuales deja también, con menor regularidad, aflorar brotes genuinos tallados con precisión intensa y de alto placer gustativo. Es el caso de los suecos Goats, una formación fascinada por la herencia psicotrópica de antaño y de aficiones excéntricas que plasman en su disco debut, World Music.

Un redondo trabajo empapado de las mejores fuentes del rock psicodélico de la época dorada y sin limitaciones geográficas: riffs a lo Funkadelic que estrujan laringes, ritmos poseídos por los Os Mutantes, coros surgidas de la España de los Smash, ritmos endiablados propios de mejores brebajes british de los 60’s (Cream, Tomorrow), fuzz diabólicos que parecen escupidos por Arthur Brown, y así hasta completar un maravilloso puzzle variopinto, donde las piezas encajan untadas con dosis extravagantes de chamanismo, vudú, tropicalismo y ritmos africanos que aún dotan de mayor calado esta frenética propuesta . Un engranaje devorador para un disco que no es otro más en apuntarse a la moda revival desde una posición privilegiada, sino un pedrusco de iluminismo psicodélico.

Tema clave: “Golden Dawn”

8

Bill Fay – Life is people

Disco del mes

El bueno de Bill Fay ha permanecido oculto bajo las sombras durante la mayor parte de su vida. Pese a atesorar un talento musical indiscutible, el músico ha preferido recluirse lejos del mundanal ruido, hecho por el que se ha ganado el apodo del Salinger de la música. Desde que publicará un par de álbumes a principios de los 70’s la carrera de Bill Fay había permanecido absolutamente silenciada, y hasta olvidada, al menos hasta el pasado verano…momento de la publicación de este nuevo y glorioso álbum de estudio, Life is people, del que es justicia recuperar para estas líneas antes de que termine el año.

En él el cantautor británico talla un delicioso trabajo apto para los oídos más selectivos, minuciosos y pacientes. La capacidad de Fay para subliminar todo el descarno emocional bajo unas mínimas capas de sonorización resultan admirables. Un sonido capitaneado por su habilidad con el piano, adornada por unos arreglos de órdago y por una voz curtida y de reposo sabio que puede remitir tanto a Leonard Cohen y Bob Dylan, como a Donovan, Nick Drake o Randy Newman. Life is people es un trabajo plagado de gemas sonoras que reconstituyen el espíritu del oyente en las tardes más oscuras y frías del crudo invierno. Cortes como “The Healing Day”, “Jesus, Etc.”, “Empires”,  son capaces de elevar el alma mientras se derrumba el entorno. 40 años de silencio que no han pasado en balde para una de las voces más oscuras y misteriosas de la geografía británica, un músico transmisor de un poso amargo y desolador, pero también capaz de generar todo lo contrario con su música.

Tema clave: “Jesus, Etc.”

8,5

Vinyl Williams – Lemniscate

Vinyl Williams nace el 2007  en la ciudad de Los Ángeles como respuesta a la inquietud artística del jovencísimo Lionel Williams, nieto del famoso compositor John Williams. Tras despertar la atención de varios medios (entre ellos Fader y The Guardian) mediante la publicación de maquetas y singles, este joven norteamericano, ve publicado su primer larga durada a mitades del pasado noviembre. Un trabajo que recoge el pop experimental de presencia vaporosa con el que evoca sensaciones positivas y relajantes.

11 temas cargados de acid pop etéreo, fragmentos atmosféricos bulliciosos que increpan a sustraerse momentáneamente de la realidad. No sabemos si el abuelo aprobaría las conductas musicales y psicológicas del nieto, pero la verdad es que el resultado son instantes de pop embellecido con costuras psicodélicas. Un paisaje sonoro que como indica la portada del disco, parece componerse de nubes amenazantes y ruidosas que al disiparse dejan entrever un sitio cálido y placentero, de destellos cromáticos y tonos subidos. Todo compuesto con una sencillez abrumadora, que encaja sin estridencias formulas pertenecientes al shoegaze, al chillwave, a la electrónica ambiental, y psychpop. Un prometedor debut para un joven con mucho camino por delante con el que seguir alumbrando.

Tema clave:   “Higher words”

7

Scott Walker – Bish Bosch

Normalmente existe la idea preconcebida de que la música debe servirse encorsetada bajo el esquema de la canción pop. En una época en que la mercadotecnia es la principal brújula de los lanzamientos discográficos y el marketing guía las prioridades de agenda de muchos sellos y artistas, choca encontrarse con trabajos como este Bish Bosh de Scott Walker. Cuya radicalidad formal no despertarían, sin embargo, el mismo grado de controversia, alboroto o animadversión de haber sido ideada para otras disciplinas artísticas más propicias para un museo o galería…pero no es el caso

Lejos de intimidarse por números, estadísticas, y ventas, Scott Walker sigue en sus trece de andar por la periferia lanzando artefactos musicales impredecibles, devastadores  y que pueden llenar de sarpullidos las orejas de los menos alertados. El exvocalista de The Walker Brothers ya dejó muestras evidentes del nuevo rumbo artístico hace seis años, con el inclasificable Dirt, y ahora eleva el experimentalismo con este diabólico paseo musical. Su voz se levanta como la de un sentido y exagerado cantante de opereta que se pasa las tardes contemplando El fantasma del paraíso de Brian De Palma mientras de fondo suena Andrew Lloyd Webber. Pero en realidad el carácter amorfo que presenta el disco en la mayor parte de su recorrido queda marcado por los estallidos virulentos, con esas voces internas que parecen atormentar a Scott, y que provienen de una guarida macabra y tétrica habitada por gente como Penderecki y Baladamenti. Como se intuye, la nueva obra de Scott Walker es un trabajo denso, complicado, arisco, de difícil digestión, en definitiva, alejado de cualquier parámetro convencional, pero no por ello, se debería despreciar o descartar, simplemente hay que adentrarse bien instruido para sobrevivir a su centrifugado.

Tema clave: “Epizootics”

7

Aliment – Holy Slap

Desde Girona irrumpe un interesante trío de rock-garage rabioso que bajo el nombre de Aliment publicó el pasado octubre Holy Slap, un álbum debut que sintoniza con la raíz punk-rock californiana y el garage más sucio.

Estos tres jóvenes catalanes han plantado con su primer disco un rodillo punk y garajero capaz de tumbar al más guerrero. Con un ímpetu desbordante, y una fuerza imperiosa, van alimentando el oído de su parroquia con riffs acelerados, voces ahorcadas en litronas de Jack Daniels, baterías incansables, y mucho polvo de tugurio empordanés. Su sonido es muy deudor de la corriente yanqui, y en ese sentido sus proezas musicales están cerca de propuestas como las de unos Black Lips. Pero pese a no allanar ningún nuevo camino, Holy Slap es una contundente muestra de garage enérgico y contundente, fiel a sus influencias, pero necesario en una escena nacional bastante huérfana.

Tema clave: “Seein’ Black”

7

Stubborn Heart – Stubborn Heart

Stubborn Heart es un dúo asentado en Londres formado por Luca Santucci y Ben Fitzgerald en 2010. Recientemente han publicado un debut homónimo con el que dibujan con trazo fino un pop contemporáneo de proyecciones futuristas mezclando, con tacto y afecto, el pop con el dubstep.

La etiqueta post-dubstep encaja a la perfección en la propuesta musical sofisticada y futurista del dúo inglés. En un punto indeterminado entre Radiohead (en “Penetrate” se les parece presentar el propio Tom Yorke en labores vocales), James Blake, Mount Kimbie o Junior Boys se pliegan los susurros sintéticos y nocturnos de unos Stubborn Hearts preocupados en caldear la emoción con las luces de neón iluminando sus rostros en lo que es una obra delicada, suave y arropadora. Un delicioso debut ideal para recorrer las calles vacías de Londres en horas intempestivas o para proyectar visiones de lo que puede ser el synth-pop y el post-dubstep del futuro.

Tema clave: “Better than this”

marco 75


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