IndiePopRockSoul

Novedades discográficas febrero de 2018

posted by KeithModMoon 28 febrero, 2018 0 comments
MGMT – Little Dark Age

MGMT Little dark age

MGMT acumularon muchos números para terminar sepultados con la etiqueta de banda “One Hit Wonder” tras ese despegue meteórico propulsado por esos hits insertados en su álbum debut, Oracular Spectacular. Sin embargo, el dúo estadounidense optó por desviarse de la senda continuista más cómoda, y ya en su segundo trabajo, Congratulations, dejaron en ayunas a los seguidores que pedían otro lote de temas para corear en discotecas de medio mundo. Ahora, en su cuarto trabajo, emprenden un cambio de rumbo aún más acentuado, dirigiendo claramente el timón hacia los años 80, en concreto, hacia el synth-pop, la new wave e incluso, por momentos, coqueteando con el K-pop, el pop gótico y la AOR.

Un remolino de afluencias que, pese al batiburrillo, no termina por conducir  al desagüe. El propio tema que da nombre al disco es una anomalía “hitera” en el lote. Su adhesiva melodía que parece cruzar el terreno de Cocteau Twins con el de Soft Cell termina alejándose como una estela extraviada que ningún otro corte recuperará.  Lo intentan bajo otro mapa de coordenadas muy distintos en el siguiente esfuerzo, un “When You Die” en el que se aprecian, bajo capas contenidas, los fantasmas de su primer álbum, pero deconstruidas ahora por la psicodelia raruna de Ariel Pink (quien infunde directamente su alma sonora  en el corte). Pequeña gema del lote.  Le sigue, en su acentuada excentricidad, el cover bubblegum “Me and Michael”. En “TSLamp” bucean en la chanson. Mientras que “Days That Got Away” se deja impregnar por la  huella de Connan Mockasin. Por su parte “One Thing Left to Try” parece cruzar a una Cindy Lauper al servicio de la maquinaria sintética de OMD con las atmósferas electrónicas de John Maus. En este amplio abanico estilístico sazonado con psicodelia y excentricidad aún hay espacio para un acercamiento a los Tame Impala actuales con la melancólica “Hand it over”. Un compendio de rarezas, genialidades y desconciertos que no deja a los norteamericanos anclados en el inmovilismo.

Tema clave: “Little Dark Age”

7

 

Chris Hillman – Bidin’ My Time

Chris Hillman Bidin' my time

El primer disco en más de una década de unos de los componentes fundadores de The Byrds quedará indisoluble al halo letárgico impreso en este al suponer también el último trabajo de Tom Petty, en su caso, firmando como productor y prestando a sus Heartbreakers para pulir el sonido de la leyenda del country-rock. Un bueno de Hillman, reencontrado con sus compañeros de fátigas, David Crosby y Roger McGuinn, para entregar este reconfortante lote de armonías vocales y country-folk.

Trabajo nutrido por versiones de gama alta. Empezando por el acercamiento al folk-pop de Pete Seeger en la pieza que abre la caja, “Bells of Rhymney”, y que transporta al oyente hacia las puestas de sol de la California hippie. A poca distancia queda la revisitación del “Walk Right Back” de The Everly Brothers y sus majestuosas armonías vocales entonadas por los pájaros californianos. Unos Byrds que también parecen ser invocados en “She Don’t Care About Time” de Gene Clark. Por el contrario, en “New Old John Robertson” de The Notorious Byrd Brothers, abraza decididamente el country puro. Sin salirse de ese tapete compuesto por country y folk, el legendario músico, con la buena dirección del añorado Tom Petty, distingue lo que podría haber quedado como una caja insignificante y olvidada de versiones en un saludable gran reserva con condimentos equilibrados y notorios de algunas de las piezas más ilustres del género en que se encuadra un disco que queda marcado involuntariamente por ese signo funerario.

Tema clave:”Bells of Rhymney”

7

Franz Ferdinand – Always Ascending

Franz Ferdinand Always Ascending

Compañeros de alguna juerga con los que abren esta entrada, los escoceses Franz Ferdinand son otra banda que se resisten a ser devorados por el olvido al que han caído buena parte de la hornada que configuró la nueva ola rockera que sacudió las ondas hertzianas a principios de siglo. No parecía que la marcha Nick McCarthy (miembro vital de la banda) iba a facilitar su propósito. Sin embargo cubren el contratiempo con el fichaje de dos nuevos miembros (sangre nueva y fresca) y con la alianza con Philippe Zdar (50% de Cassius) como productor de la empresa.

El resultado se aleja poco de la doctrina sonora que han defendido durante estos catorce años sobre las tablas. Alex Kapranos y las  guitarras guerrilleras siguen marcando la batuta en un disco que, si bien es verdad, abraza lo digital como ningún otro (ahí queda el brillante hit de presentación, “Always Ascending”), también es cierto que este queda más como espejismo que como aceptación de unos postulados más electrónicos, dejándolo así como un sabroso condimento. Por lo general, a excepción de la balada crooner acústica con reminiscencias a The Last Shadow Puppets de “The Academy Award”, o el mencionado “Always Ascending”,  ofrecen otra dosis de guitarras ascendentes, baterías intrusivas  y ritmos acelerados aptos  para clubs indie. El ADN de la banda sigue bastante fiel a ese pletórico debut  homónimo con el que, a través de una batería de hits irresistibles, se adueñaron de almas y cuerpos de muchos mozuelos, siendo “Lazy Boy” la mejor muestras de esto en pleno 2018. Aunque los hits ahora no contienen la misma virulencia (al fin y al cabo su energía ha remitido), sin embargo, Franz Ferdinand, sin reinventarse (una lástima no haber aprovechado la senda abierta por el vibrante tema homónimo), siguen suministrando su música sin traspiés sonados, sin cambios de vestuario abruptos o sin faltar a la propia honestidad. Con lo bueno y lo malo que conlleva, en este caso, con una proporción más amplia de lo primero.

Tema clave: “Always Ascending”

marco 75

Everything is recorded – Everything is recorded

Disco del mes

Everything Is Recorded

El capo del sello XL, tras algunos pinitos como músico, se lanza a su primera aventura en largo formato con el alias Everything is recorded. El resultado es un disco homónimo cargado hasta los topes de estímulos sonoros servidos con una tapicería de sedoso tacto y modélico encaje. Un remolino de géneros dispares encauzados hacia una sonoridad soul rebotada del futuro. Para ofrecer ese barniz exquisito, Richard Russell se rodea del talento premium cazado por su propio sello u otro de contrastado bagaje: Sampha, Kamasi Washington, Ibey, Syd, Rachel Zeffira, y hasta el mismísimo Peter Gabriel.

Un sonoro debut que sobrevuela con superioridad desde el minuto cero con una capa de sofistificación que abriga todo el conjunto. Samplers con pedigrí, arreglos potenciadores pero de ejecucion discreta, combinaciones majestuosas y cruces melódicos pasmosos. Son los brillantes encajes con los que el jefe del prestigioso sello arma su certificada carta de presentación de estampe dorado. Ya desde la entrada, “Close but not Quite”, busca un diálogo entre uno de los últimos exponentes del soul con un tótem del pasado a través del sampler “The Making of You” de Curtis Mayfield. Seguidamente mejora el envite con la inclusión del saxofón de Kamai Washington como duplicador de emociones. Más voces, las de IbeyZeffira, se suman al diálogo de tonalidades entre el alma soul y la textura digital con la que barniza con precisión y tino toda la estructura del álbum. Quizá la mejor muestra de este avant-soul o future soul sea la balada cosmic con anclaje experimental de “Be My Friend”; dosis de neo-soul, house de bajas pulsaciones, cosmic disco y  sombra vocal emparentada con Kelela. Su delicado ajuste, y debido a la perseverancia de una óptica soul en terreno contemporáneo y avanzando, provoca que las sonoridades, las melodías y los arreglos remiten al titánico álbum póstumo de Bobby Womack (The Bravest Man In The Universe), producido por Damon Albarn y, sí, el propio Russell. O al mismo Everyday Robots, de Damon Albarn, y producido de nuevo por nuestro protagonista. Así que este degustable LP de presentación supone la tercera parte de una trilogía de acercamiento de la llama pura del soul añejo a los postulados y herramientas del presente. En las dos obras citadas como coautor, y ahora como autor principal. ¿Habrá cuarta entrega? …esperemos que sí.

Tema clave: “She Said”

marco 75

Blog Widget by LinkWithin


Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.