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Novedades Discográficas Junio 2012

posted by KeithModMoon 11 junio, 2012 0 comments
Bobby Womack – The Bravest Man In The Universe

Bobby Womack the bravest man in the universe

Los asuntos vitales de Bobby Womack, como otros tantos soulmen que arrancaron sus carreras a principios de los 60’s, no han sido precisamente un camino de rosas. El veterano cantante ha sobrellevado como ha podido un camino marcado por las penas y la tragedia de tener que enterrar a dos de sus hijos, combatir una severa adicción a la cocaína, y todo eso sumado a las diversas enfermedades por las que ha pasado, la más reciente un cáncer de colón que superó satisfactoriamente hace pocas semanas. Ahora a nivel artístico ha encontrado un aliado perfecto en Damon Albarn. El de Blur le ha transmitido la fuerza y la confianza necesaria para que se vuelva a cazar la cazadora de cantante soul, y el resultado es este The Bravest Man in The Universe que le ha producido junto a Richard Russell.

El binomio Womack – Albarn ya se dejó ver en el Plastic Album de Gorillaz, pero aquí ha alcanzado cotas aun más brillantes. Albarn imprime al discurso de Womack las notas precisas de modernidad que necesita el americano para acercarse a un público más amplio. El resultado se percibe con unos arreglos preciosistas, siempre respetuosos y ajustados a la imponente línea vocal que marca Womack y sus matices líricos. Esta apuesta por un envoltorio moderno se apuntilla con la colaboración de la solicitada Lana del Rey, quien dota aún de mayor carácter la notable “Dayglo Reflection”. Pero si hay un tema que sobresale por encima de todos, es la majestuosa “Please forgive me”, una joya de la que resulta imposible desprenderse una vez ha penetrado en el corazón  y que confirma el inmejorable inicio del disco. Pese a la labor mayúscula de Albarn, no solo como coproductor, sino también de apoyo y animador, The Bravest man in The Universe supone el triunfo mayúsculo de una de las últimas leyendas del soul clásico, la de un superviviente que vuelve a dejar huellas profundas de sus vivencias en cada uno de los temas de este sobresaliente regalo.

Tema Clave: “Please forgive me”

8,5

Patti Smith – Banga

La incombustible artista norteamericana regresa a la plana de la actualidad con Banga, un nuevo trabajo discográfico tras 5 años de silencio.  La de Horses se sumerge en su vena poética, tanto hablada como cantada, para articular un álbum de ropaje rockero tamizado por telas grises y destripadas, y consiguiendo un tono de calado hondo.

Acercarse a la nueva expresión artística de este icono de la música rock puede resultar un bocado amargo para los oídos más sensibles y menos preparados. Sin embargo, con la debida preparación, el disco de Patti Smith, más allá de su valor narrativo, es una demostración de la clase y el talento de la cantante.  Todo él rebosa un desalentador y oscuro aire que atenaza los oídos en extraños estados placenteros y tristes. La padrina del punk abandona aquí el caos y la furia de otros de sus discos para ajustase a patrones más suaves y definidos, pero el fondo, en temas como “Seneca” o la versión alicaída de “After the gold rush”, destila desolación, propia de esas experiencias que te han dejado profundas grietas inscritas en el pecho. Pero su música, de forma paradójica, en vez de sumirte en un estado depresivo, te alza hacía un efecto embriagador y fascinante. Sensaciones a las que muy pocos artistas son capaces de lanzarte y salir airosos en el proceso.

Tema Clave: “Seneca”

 marco 75

Sigur Rós – Valtari

Existen aquellos a quien la épica cargada de grandilocuencia de Sigur Rós les traspasa el oído sin levantar excesivas pasiones. Mientras que a otros su música nos evoca paisajes de una belleza acongojante, en los que no resulta demasiado complicado dejarse llevar por la inmensidad de texturas, los arreglos coloristas y sus múltiples sutilezas. A éstos últimos, la llegada de Valtari, su último disco, se la recibe como toda una celebración. Más aun si en ella sobrevuela el espíritu de Sigur Rós en toda su plenitud.

Estos cuatro años de silencio no han hecho mella ni han alejado a la banda islandesa de su apuesta musical. Sus composiciones siguen tocadas por ese halo de misterio y calma regeneradora con sus repentinos brotes de fastuosos crescendos. Aquí vuelven a hacer gala de ellos con unos resultados hipnóticos. En temas como “Varúð “y “Valtari” alcanzan las cotas más altas. Aquellas donde funden melodías arropantes con voces susurrantes procedentes de otros planetas desconocidos, todo iluminado por una luz ambiental asombrosa, propia de los majestuosos paisajes de su tierra. Adentrarte en el onírico y arrebatador paisaje dibujado en Valtari es una sensación parecida a la de contemplar la pieza audiovisual creada por su primer single. Algo que traspasa las fronteras de lo sublime…. donde la razón cede su espacio a los sentimientos.

Tema Clave: “Varúð”

8

Citizens! – Here we are

Cada cierto tiempo el sello francés Kitsuné empuja a uno de los talentos en sus filas para intentar lanzarlo como la nueva sensación del indie de masas.  Este año, los elegidos parecen ser el quinteto londinense Citizens!. Tras levantar cierto runruneo con singles previos como “True Romance” o “Reptile” ahora encaran su debut en largo con la inestimable colaboración de Alex Kapranos en la producción. Here we are es el resultado.

Citizens! llegan un poco tarde a la escena del indie con toques electrónicos. Con la intención de sonar frescos y atrevidos, su música resulta un articulo muy masticado en la escena indie. Pese a todo, el quinteto consigue facturar singles pegadizos e inmediatos, de letras sencillas, y apoyadas en bases instrumentales austeras, con la presencia omnipresente de los sintetizadores, y transitando entre pulsiones más bailables (donde la sombra del electropop de Hot Chip, y la voz de su cantante Alexis Taylor resulta obvia) o de más contemplativas. Suficiente para contentar a un buen número de aficionados al sello francés y a las revelaciones indie made in Britain. Pero más que una revelación, deberíamos hablar de un grupo efectivo que se mueve con gracia, y que componen canciones amables. Poco más bajo el sol.

Tema Clave: “True Romance”

 

Beach House – Bloom

Disco del mes

Con Bloom el dúo de Baltimore ha dado un paso al frente para consolidarse en el firmamento del dream-pop. Siguiendo las líneas trazadas en el superlativo Teen Dreams, Beach House vuelven a alcanzar la plenitud artística y emocional con su cuarto trabajo de estudio.

Las cartas siguen siendo muy parecidas: melodías ensoñadoras, la angelical voz de Victoria Legrand arropando cada tema, atmósferas de suave terciopelo, shoegaze translucido, todo tejido bajo el patrón de la sensibilidad más arrebatadora. Los estados de ánimo a los que te contagian temas como “Myth”, “Lazuli”, “Other people”, “The Hours”, “Irene” resultan inexplicables con palabras. Bloom es probablemente la cima artística de la pareja:  diez temas indesechables, que no presentan ni una brecha, y con los que consiguen aupar el placer de la escucha a puntos inalcanzables para el común de los artistas. Con su último disco, la banda ha conseguido crear un bálsamo para los crudos tiempos presentes, han conseguido emplazar al oyente a parajes que no encuentran su reflejo en nuestra realidad. Con una apuesta directa, minimalista y tocada por un halo mágico  han plantado un fruto imborrable, han auspiciado la experiencia musical más mística del año.

Tema Clave: Other people

8,5

The Beach Boys – That’s why God Made the radio

Con motivo del cincuenta aniversario de la banda, a muchos sorprendió ver a Brian Wilson reagrupándose de nuevo con los miembros supervivientes de los Beach Boys. Con las diferencias aparentemente limadas, anunciaron un tour mundial (que pasará el próximo mes por nuestras tierras), y no satisfechos, se embarcaron también en la fabricación de un álbum de estudio que sale a las tiendas durante estos días de junio.

Y el resultado también tiene reservadas varias notas sorprendentes para los fans de esta legendaria formación. De entrada el haber recuperado con fidelidad el surf pop dorado que los llevó a la fama. Escuchar este That’s why  God Made the Radio es como transportarte directamente a las playas californianas de finales de los 50’s. Parece que el reloj se haya detenido para Wilson, Love y los suyos… siguen manteniendo intacta su pasión por las armonías y los coros vocales (con una vibración de las cuerdas vocales impensable para hombres que rebasan la jubilación), siguen estrujando melodías afables, y dejan un poso alegre y naif instalado en los doce temas que conforman el disco. Por mucho que sus líricas hablen del paso del tiempo y la proximidad del fin absoluto, su música sigue destilando buenas vibraciones. Aunque con resultado desigual. Si “From there to back again” (preciosa canción), “Beaches in mind”, “Isn’t it time”, y “That’s why God made the radio” representan la cara más inspirada, “Shelter”, “Spring Vacation” y “The private life of Bill and Sue” son la parte más empalagosa. El último disco de los chicos de California supone un logrado trabajo dadas las circunstancias en que ha sido elaborado (seis meses de preparación, las fricciones que  llevaron a Wilson y los demás componentes a separarse durante tanto tiempo), que dejará más que satisfechos a sus seguidores, pero sin poder caer en la euforia de estar ante una de sus obras más ilustres.

Tema Clave: From there to back again

Mistery Jets – Radlands

Mistery Jets, para quien aquí firma, es una de las bandas más coherentes y solventes del panorama indie en las islas británicas. Como a otros devotos, le ha cogido desprevenido el paso emprendido con su último trabajo, Radlands. Un cambio de rumbo que anticipa la propia carátula del disco en la que se puede ver a los cuatro componentes (tras la salida del bajista Kai Fish) posando dentro de la silueta del mapa de Texas. Hasta allí, en un pequeño rancho cercano a Austin,  se han ido los londinenses para grabar este LP, y eso se respira en la sonoridad del mismo.

Empezando por asimilaciones de la cultura musical del país que los acoge. Hay brotes de country-folk, americana, y sonidos surgidos de instrumentos descatalogados en las tiendas de Denmark Street, que se esparcen por todos los temas del disco. Ese aire calmado, esos aires frescos de los impresionantes paisajes norteamericanos se han filtrado en la música de los Mistery Jets, y se percibe especialmente, al haber ponderado las baladas a la vera del fuego por encima de las melodías modernas adhesivas de anteriores discos. Pero que nadie se lleve un desengaño con ello, estos chicos les hierve genialidad en la sangre, y en líneas generales han planchado un señor disco, con temas enmarcables de la talla de “Radlands”, “Someone Purer”, “The Nothing”. Tan solo hay espacio para algún pequeño patinazo cuando coquetean con Muse en “Lost in Austin” o la salida funky-pop por la que planea la temible sobra de Mika en “The hale bop”.  Ahora quedará por ver si Radlands supone un desafío musical impuesto por ellos mismos, o ese cambio de rumbo es el principio de una nueva etapa.

Tema clave: “Radlands”   

7


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