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Novedades discográficas marzo 2013

posted by KeithModMoon 11 marzo, 2013 0 comments

Jamie Lidell – Jamie Lidell

A la espera de Prince y su más que probable retorno discográfico, bien vale sujetarse a Jamie Lidell y su álbum homónimo, sexto en su carrera. Trabajo con el que se postula, a falta de Symbol, como el valor disco-funk más imperante del panorama musical. Tras dar muestras sobrantes de su genio en sus anteriores trabajos, ahora regresa con un disco más colorista y desatado, del que emana en todo momento una pulsión bailable de la que resulta difícil resistirse.

Y es que no le debería sorprender al oyente encontrarse con dolor de cuello tras la escucha de este disco porque resulta irremediable no asentir con la cabeza los beats y fogonazos sonoros lanzados por el artista inglés. En Jamie Lidell carga su música con una sobreproducción que suena sofisticada,  sexy, vibrante y la compañera de baile perfecta para esa voz soulful tan sobrecagarda y que tantas veces recurre al falsete sin provocar dolores de cabeza. La comunión de todas sus partes es una party rebosante de color, lujo,  sensualidad y desenfreno. Estribillos como los de “What a shame” o “You naked” amenazan con permanecer inalterables incluso tras varias lavadas.

Tema clave: “What a shame”

marco 75

Shout Out Louds – Optica

Shout Out Louds se convirtieron desde sus despertares en 2001, y especialmente tras la publicación de su debut Howl Howl Gaff Gaff, en una de las espadas más respetadas de la escena indie nórdica. Tras planchar temazos inmortales como “Very Loud” , la banda sueca sacó dos discos más, y ahora en pleno 2013, regresan con Optica, su cuarto largo de estudio.

Apartados de la efusividad y el desparpajo juvenil que marcó sus primeros pasos, Shout Out Louds mastican ahora un pop más comedido y  reposado. Por momentos se acercan al Robert Smith de The Cure (“Sugar”),  en otros abrazan las coordenadas neworderianas, cuando no están patinando con las melodías más casposas de sus compatriotas ABBA (“Hold back your Tears”), o despuntando con el sugar pop marca de la casa de unos Matt & Kim o Chairlift en “Illusions”. El resultado es un disco más centrado y refinado, pero con el que se pierde espontaneidad, pegada y ese entusiasmo contagioso que impregnaba su primer trabajo. Nada que sea culpa suya, todos nos hacemos mayores.

Tema clave: “Illusions”

7

Autre Ne Veut – Anxiety

Disco del mes

Detrás de Autre Ne Veut se esconde Arthur Ashin, un joven afincado en Brooklyn que ya ha cumplido los 30 y del que ha trascendido que arrastra trastornos de ansiedad desde la adolescencia. Algo que de algún modo queda reflejado en su segundo largo, el espléndido Anxiety, un trabajo de R&B que lo redescubre como una de las sorpresas más celebradas de los que llevamos de año.

Su música se pivota sobre tres ejes muy definidos. Por un lado cierta debilidad musical anclada en los años 80’s, apreciable en sus melodías sensuales y sus ganchos adictivos. Por otro lado, un fuerte aroma a R&B contemporáneo, cargado de melodías recordables, y ciertas atmósferas Tri angle, que lo acercan a  How to dress well. Y por último su tremenda fuerza vocal, un falsete a lo Prince, a través del cual se despoja de máscaras y artificios para mostrar su yo interno, y con el que teje una telaraña para atrapar al oyente. Autre Ne Veut construye un goloso trabajo que te sacude con virulencia, a la vez, que te brinda un caluroso abrazo. Un disco embriagador, emocional, vivaz, con destellos oscuros y franjas brillantes, y del que uno no se cansa de darle al repeat. Un grato encuentro con un artista en ebullición.

Tema clave: “Play by play”

8,5

The Suicide of the Western Culture – Hope only brings pain

TSOWC -hope only brings pain

Tras saltar a la palestra hace un par de años con un trabajo en el que ya apuntaban fuerte, el dúo barcelonés The Suicide of the Western Culture golpea de nuevo con Hope only brings pain, un LP con el que se reafirman como una de las sensaciones más aplaudibles de la escena electrónica nacional, y con la  vocación de trascender fronteras.

La imaginación sonora de este combo, que mezcla con sutilidad y efectividad el post-rock con la electrónica abrasiva, tiene su principal foco creativo en su pasión, diríamos casi enfermiza, por la cacharrería analógica. Coleccionistas de todo tipo de aparatos con los que ser capaz de articular un hilo sonoro que se abra paso entre una maraña ruidosa, y de cuyo epicentro  vayan saltando chispas de dolor, emoción y rabia. Un segundo LP que transita por estados contrapuestos, entre el Apocalipsis tranquilizador y embellecido que propuso Lars Von Trier en Melancolía y las postales de un futuro desolado en busca de un pasado no idealizado. Un disco que alcanza su cenit en la esplendorosa, potente y enérgica “Love your Friends, Hate Politicians”. Trazos de electrónica impredecible,  texturas vaporosas y ruidosas,  ritmos incesantes y repetitivos que en lugar de sepultar el alma de su música, la catapulta hacía estadios fabulosos.

Tema clave: “Love your friends, hate politicians”

 marco 75

 

Kavinsky – Outrun

El nombre de este productor francés se instaló en la masa encefálica de millones de personas a raíz de la inclusión de su hit “Nightcall” en la gloriosa banda sonora de Drive, el artefacto fílmico dirigido por Nicolas Winding Refn y con Ryan Gosling dando vida al antihéroe protagonista. Tras este bienvenido empujón mediático, y tras publicar numerosos Ep’s, Vincent Belorgey aborda su primer largo, Outrun. Un trabajo levantado sobre su adoración al electro pop de raíces ochenteras y las formas sintéticas.

Por eso no sorprende encontrar en el interior de este primer LP su tremendo “Night Call”, el paradigma del sonido que hace las delicias del francés: texturas digitales, sintetizadores abultosos, beats marcados, voces femeninas con las que potenciar el tono sexy, etc. Un sonido, como reconoce el propio artista, inspirado por películas de los 80’s, de ahí, por ejemplo, que el videoclip de “Rampage” se haya editado a través de material de la película Jóvenes ocultos, y que toda la estética del disco, de sus vídeos y de la propia música esté emparentada directamente con esa década. Pero también hermanado con la escuela de house francesa que traspasó fronteras de la mano de Daft Punk, y que tantos discípulos ha sembrado. Inseparable de su chupa roja, el francés propone en su primer LP un apasionante trayecto a los lomos de un bólido electro, de carcasa llamativa y golosa, al que una vez te has subido, resulta difícil apearse. Especialmente cuando el trayecto  fija su rumbo en hits como “Protovision”, “Rampage”, “Blizzard”, “Odd look” o “Raodgame”

Tema clave: “Night Call”

marco 75

Devendra Banhart – Mala

El bandido norteamericano de ascendencia venezolana regresa con nuevo álbum tras transcurrir cuatro años de su anterior What will we be. Y lo hace con nuevo look (dice adiós a unas greñas que levantaban pasiones entre la población  femenina), y con nueva discográfica. Pese a los cambios, Mala mantiene su predisposición por un folk-pop de estridencias luminosas y estribillos alegres.

En este LP coproducido entre el propio Banhart y su habitual colaborador Noah Georgeson prevalece un folk inspirado, compuesto por fragmentos adictivos y por melodías estimulantes. Quizá se muestre algo más comedido en la parte instrumental, pero sigue gozando de esa habilidad por crear música que te deja de buen humor. Como ya nos había acostumbrado en anteriores trabajos, se envalentona para cantar algunos temas en español, e incluso hay espacio para una pieza retro disco, en la que chapurrea el alemán junto la ayuda de una solista femenina. El cantante de origen venezolano regresa así en un excelente estado de forma y sin variar demasiado su discurso musical. Manteniendo esa conexión con su vertiente más intima, a través de las letras y el sonido apaciguado, y de fragancias exóticas y sexy, y por otro lado también se desabrocha la camisa para mostrar su cara más canalla, divertida y engrescante. En las dos convence…y de sobras.

Tema clave: “Für Hildegard von Bingen”

marco 75

Youth Lagoon -Wondrous Bughouse

Si en el primer trabajo, Youth Lagoon dibujó paisajes de dream-pop evocadores de fuerte pegada hipnótica, en su segundo Wondrous Bughouse repite plasmando los mismos estados emocionales sobre la piel del oyente, pero esta vez, a través de remolinos psicodélicos y flecos psych-pop. Este joven talento abandona la soledad propia de un bedroom para instalarse en una producción más expansiva de la mano de Ben H. Allen, colaborador en el Merriweather Post Pavillion de los Animal Collective.

Y su influjo es escuchable en la sonoridad que destila el disco. Ruidos de origen subacuático, melodías psych, arreglos marcianos, superposición de varias capas que van engrandeciendo el tronco principal de los temas recuerda a singles de Panda Bear o los propio Animal Collective. Pero su fuente de inspiración no termina con los paladines del psych-pop, también se pueden atribuir horas de escucha a los Beatles, a Mercury Rev (cuya sombra es alargada en la fabulosa “Dropla”) o incluso, por la manera en que Trevor Powers modula su voz, a los Sleepy Jackson y The Polyphonic Spree . Su segundo LP está repleto de rincones que solo cobran forma en el plano onírico, fraguados por dulces melodías, arreglos majestuosos, líneas de guitarra y de piano que se anteponen al resto con nobleza y excelencia. Un álbum luminoso, sobre producido con elegancia y pulcritud, del que merece mucho la pena dejarse arrastrar hacía sus intransitados paisajes, empaparse de sus vaporosos y regenadores efluvios sonoros, y regresar para contar que hay un hombre con reservas de talento aguardando oídos finos.

Tema clave: “Dropla”

8


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