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Novedades discográficas mayo 2015

posted by KeithModMoon 22 mayo, 2015 0 comments
Other Lives – Rituals

Other lives rituals

En esta casa se puso a Other Lives encima del tablero musical con la irrupción inesperada del brillante Tamer Animals, un segundo disco, salido en 2011 que los mostraba como la versión desconocida, y menos barroca, de Fleet Foxes o Grizzly Bear. Casi a la mitad del 2015 sacan un tercer disco en el que siguen desenvolviéndose con sobrado tacto por los senderos del indie-pop más apaciguado y melancólico.

Una tonalidad sonora con la que se han ganado comparaciones con Fleet Foxes, Grizzly Bear, Bon Iver y unos Radiohead, a quienes telonearon en su último tour americano. Pero si bien el estado de ánimo es muy parejo al alicaído, nostálgico y sincero, propio al que propicia una estancia invernal en una cabaña abandonada en alguna zona forestal remota de América,  que impregnaba la escucha de su anterior esfuerzo discográfico, en Rituals introducen más presencia electrónica, acercándose más a Radiohead, pero también a The National, la similitud vocal del cantante con Matt Berninger, resulta en “Easy Way out” perpleja. Pese a la disparidad de formaciones a los que remite la escucha de su música, Other Live atesoran suficientes fortalezas como para desplegar un discurso propio, el cual, otra vez, reporta incontables satisfacciones en apenas 54 minutos.

Tema clave: “Beat Primal”

marco 75

Jacco Gardner – Hypnophobia

Jacco Gardner - Hypnophobia

El holandés Jacco Gardner se está convirtiendo, por no utilizar el presente perfecto, en uno de los baluartes más seguros de la añorada psicodelia. En su caso, utilizada como el condimento adictivo para partir en sus viajes temporales hacia la edad dorada del pop barroco y el folk psicodélico. Con su segundo disco confirma las grandes sensaciones despertadas con su debut discográfico dos años atrás y lo señala como el cadete que mantiene avivada esa llama de la piscodelia de los 60’s.

La música impresa en Hypnophobía remite al trabajo de Syd Barret, con Pink Floyd y en solitario, a Kevin Ayers, a Traffic, o a los Stones de Their Satanic Majestic Request. Gardner vuelve a empaquetar una líneas melódicas imaginativas, tenues, menos barrocas que en su anterior trabajo, de líneas más firmes e uniformes, pero cuyo regusto sigue despertando las glándulas gustativas. Muestra menos esmero en los arreglos, añade minutaje sobre la estructura pop, pero sigue espolvoreando el contenido con deliciosas virutas de psicodelia que dotan al conjunto de un aporte delicioso, una capa caramelizada para una música enraizada en otra época.

Tema clave: “Find Yourself”

marco 75

My Morning Jacket – The Waterfall

My Morning Jacket - The Waterfall

La banda de Kentucky está cerca de cumplir los veinte años en la carretera pero sigue sin alcanzar el estatus de algunos compañeros de fátigas generacionales. Y no ha sido porque no lo hayan intentando – han ido editando disco cada año o dos años- pero todos estos deben pasar una prueba injusta: superar su obra magna, Z. Para el último desafío han optado por darle más tiempo, dejar respirar el producto, pero una vez más, el resultado no ha alcanzado la referencia, aunque lo logrado resulte más que estimable.

En The Waterfall, Jim James y los suyos parecen renunciar al ideal The Band, suavizando las aristas del folk-rock con olor a roble, y cafés intensos de las profundidades del territorio norteamericano al que solían recurrir, para en su lugar dejar penetrar un discurso más abierto, con diferentes ranuras, en la que no todos los estilos encajan. Resuelven bien en baladas como “Get the point”, logran incluso excelente muestras de su sonido más resplandeciente en “In its Infancy (The Waterfall)”, pero también se encallan con aproximaciones al pop y al soft-rock más alérgico, más incompatible, más extraño en su esquema, como por ejemplo “Thin Lin”, con reminiscencias a los Abba. Extrañan aunque el resultado no resulte tampoco desechable cuando optan por asimilarse a Noel Gallagher, o a los restos del brit pop en “Spring (AMong the living)” o aproximaciones ochenteras almibaradas, que no desentonarían en un recopilatorio de Asia, como “Big Decisions”.

Tema clave: “In its Infancy (The Waterfall)”

7

Shamir – Ratchet

Shamir - Ratchet

Los que hayan seguido mínimamente la trayectoria de Shamir Bailey puede que les sorprenda el giro recogido en Ratchet, su primer trabajo en largo. Desde que irrumpiera con sus primeros singles, todos esos atributos que lo hacen tan irresistible para revistas de tendencias han sido cada vez más potenciados. Look moderno – esa imagen de ser el más rarito de Las Vegas-, sonido fresco, fichaje por XL Recordings – sello siempre atento a la mercancía más rompedora y novedosa., juventud descarada, y todo ello encapsulado en píldoras de pop incontenible, rabioso y efervescente.

Shamir ha tenido que lidiar, con la mucha veces incómoda burbuja del hype, y en su caso, ha intentado desmarcarse de la imagen pre-grabada que muchos teníamos de él. Y lo consigue como un rookie avispado, sin temor al error, sin la necesidad de ser la respuesta masculina de Azealia Banks. Porque lo que encuentra el oyente en este trabajo producido Nick Sylvster, son propuestas que van más allá del pop dance agitado de su hit “On the regular”. Shamir se atreve con retazos house, con pop, con disco, incluso con canciones bajadas de revolución. Impera un ritmo diseñado para la pista de baile  – el irresistible “Call if off” parece obra de Totally Enormous Exctinct Dinosaur, mientras que “Hot Mess” parece diseñado por Azari & III-, pero el cantante de Las Vegas se acerca a bailarla con diferentes intenciones y actitudes, como la más oscura, sintética y lasciva “Hot Mess”. En general las producciones de los temas brillan, tanto en su pulsión más bailable, como la más reposada y popera: “Demon” o “Darker”, donde Shamir adquiere un tono más introspectivo, dejando imprenta de esa voz hermafrodita que encaja tan bien con la ambigüedad sexual que desprende con su música. Shamir podría estar encaminándose a un papel de divo para la comunidad gay y queer. De momento ha puesto una valiosa pieza en un discurso que le debería permitir abarcar un púbico más amplio.

Tema clave: “On the regular”

marco 75

Matthew Santos – Into the further

Matthew Santos - Into the further

Con base en Chicago, el artista Matthew Santos tiene un perfil vocal que lo emparienta sin remedio con el añorado Jeff Buckley. Tanto la similitud en los timbres vocales, como ese tono de poso agridulce remiten al cantautor fallecido. Con Into the further, su inminente lanzamiento, Matthew Santos llega a su séptimo trabajo discográfico desde que arrancara en 2007. Y por el camino ha acumulado dos nominaciones a los Grammy, y elogios de compañeros de profesión como Rhianna, Justin Timberlake y Jay Z.

Aunque la de Buckley no es la única herencia que aguarda en el dispositivo de folk-rock tenue y aterciopelado ideado por Santos. La sombra de Bon Iver asoma en la producción de algunos temas más folkie, el desmembramiento sentimental de Paolo Nuttini se entreve en algunos resquicios vocales, y la intensidad soterrada de Patrick Watson que tanto puede actuar como antídoto al desamor como un potenciador de éste- aunque la vena sentimental, en el caso, viene más subrayada que en el referente-, remiten irremediablemente a Jeff Buckley. Into the further son catorce temas, algunos encauzados en el folk, otros de proyección más jazzistica – con incorporación de contrabajo, violines, trompeta y trombón como “White Gloves” -, algunas meramente instrumentales con predominancia de un piano clásico (“Just to see you” Take “), otras desposeídas de cualquier acompañamiento mas allá de los restringidos acordes de una guitara y la voz de su principal artífice. Todos ellos tocados por una sensibilidad aguda, a veces algo acentuada, pero de efecto reconfortante, gracias a la calidez y el trato delicado que rodea los temas.

Tema clave: “Seven Years”

6

Patrick Watson – Love Songs for Robots

Disco del mes

Patrick Watson - Love song for robots

Solo hace falta deslizar el ratón hasta el final de este post para entender mi debilidad por el músico Patrick Watson. Un afecto que no requiere de mayor explicación que posando el oído a la música del canadiense, tal y como vuelve a demostrar en su última entrega, un “Love songs for Robots”, que sin superar el anterior trabajo,  lo distingue como una de las voces más vivas y estimables del panorama musical actual.

Una imprenta distinguida que asoma en los diez cortes del disco mediante ese candor potenciado que ya contenía su anterior disco y con el que mece su música hasta convertirla en incontrolables estímulos para el oído del receptor. Mediante arreglos hermosos que brotan con suma delicadeza, prácticamente imperceptibles en la primera escucha, el talento vocal de Watson, profundo, calmado, regenerador, adicto al falsete pero sin caer en la postura demasiado afectada, y con ligeras y tenues capas de sonido con las que crea ese envoltorio de paz eterna, de bálsamo donde la felicidad, la melancolía y la tristeza combinan para dar a luz un nuevo estadio, donde uno desearía fundirse. La consecución más irrefutable de ese poso alargado lo disponen temas encajados a la primera en los cánones de la canción de cantautor modélica, la de Tim Buckley, su hijo Jeff, el compatriota Cohen, o los contemporáneo Cass McCombs y Jose Gonzalez (“Places you will go”) son un buen reflejo de ello. La dupla con la que abre el disco, tanto “Love songs for robots”, como “Good Morning Mr. Wolf”, reúnen esos atributos privilegiados que contenía prácticamente en toda su totalidad, dejando marcas perecederas, Adventures in your backyard. En Love songs for robots puede que no se mantenga inspirado al máximo nivel en la composición de las letras, las melodías y el corpus sonoro que las acompañan, pero el efecto paralizante y terapéutico, es prácticamente el mismo, por no decir el mismo, tanto cuando opta por cargar su sonido, como cuando lo despoja de cualquier elemento, o se vale de una mínima, pero poderosa, presencia (esos acordes de piano en “In circles”, por ejemplo).

Tema clave: “In circles”

8

 

Unknown Mortal Orchestra – Multi-love

Unknown Mortal Orchestra - Multi-love

Unknown Mortal Orchestra se ha ganado con apenas dos trabajos en el mercado una aurora de banda de culto merecida. Su líder, Ruban Nielson, a través de postulados de weird folk y psicodelia ha moldeado alguno de los trazos sonoros más imaginativos salidos de Nueva Zelanda de los últimos años, y del panorama psych en general. La mejor prueba de ello, fue su anterior trabajo, un II que el nuevo esfuerzo discográfico no es capaz de superar.

No es que no lo intente, es que la cota era difícilmente alcanzable, incluso para quienes la pusieron allí.. Multi-love es su trabajo más personal. Las letras abordan el conflicto amoroso del propio Nielson cuando su matrimonio se abrió a un tercero en discordia. Sin citar nombres, Nielson indaga en esa rara situación de tener el corazón dividido, y en cierto modo así lo refleja una música que se pliega a sus sentimientos, a la extrañeza. Para la ocasión amplia su paleta de colores, adquiriendo tonalidades cercanas al soul, y al R&B pocas veces utilizada en su obra. Eso entraña un riesgo, aunque no siempre lo solventa. Como el de acercarse a sonoridades disco, y grooves imposibles de encasillar y de ubicar en un marco referencial – en Beck y en Connan Mockasin se puede encontrar ciertos paralelismos. Unknown Mortal Orchestra ha vuelto a facturar un trabajo creativamente efervescente, ampliando sus fronteras sin perder su marca de agua diferenciadora (el falsete de Nielson es una de las más visibles), y pese algún altibajo, el recorrido deja pedruscos de valor incalculable como ese tema que abre el disco y le pone nombre.

Tema clave: “Multi-love”

marco 75


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